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La cleropederastia

La tendencia es ignorar los hechos y estirar las interpretaciones

Intentan difamar a Benedicto XVI a cualquier costo, revira el Vaticano
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Tres víctimas de abuso sexual, Micaela Linnen, Becky Ianni y David Lorenz protestan frente a la embajada del Vaticano en Washington. Ianni señaló que abusaron de ella cuando tenía entre 9 y 11 años; en el caso de Lorenz el ataque sucedió cuando tenía 16. Los manifestantes que pertenecen a la Survivor Network of those Abused by Priests pidieron al Papa abrir los expedientes de los crímenes de sexo del clero.Foto Reuters
 
Periódico La Jornada
Viernes 26 de marzo de 2010, p. 3

Ciudad del Vaticano, 25 de marzo. El Vaticano atacó furiosamente este jueves a la prensa por los reportes de abusos sexuales de sacerdotes a niños, al decir que era un intento innoble por difamar al papa Benedicto XVI a cualquier costo.

El editorial del L’Osservatore Romano, diario de la Santa Sede, fue publicado el día en que víctimas de abusos protestaron cerca de la Plaza de San Pedro para exigirle al papa abrir los archivos sobre clérigos pederastas y apartar del cargo a sacerdotes depredadores, al mismo tiempo que un cardenal hablaba de una conspiración contra la Iglesia.

La tendencia que prevalece en los medios es ignorar los hechos y estirar las interpretaciones para difundir la imagen de la Iglesia católica como única responsable de los abusos sexuales, algo que no corresponde a la realidad, señaló el periódico del Vaticano.

Hay claramente, un intento innoble de atacar al papa Benedicto XVI y a sus asesores más cercanos a cualquier costo, agregó la publicación.

El editorial impugnó un reporte de The New York Times sobre el caso del reverendo Lawrence Murphy, acusado de abusar sexualmente hasta de 200 niños sordos en Estados Unidos entre las décadas de 1950 y 1970.

Entre 25 documentos internos de la Iglesia que el periódico subió a su sitio web, hubo una carta de 1996 sobre Murphy dirigida al cardenal Joseph Ratzinger, entonces líder doctrinal de la Iglesia y actual papa Benedicto XVI, lo que indica que fue informado sobre el caso.

El entonces segundo al mando de Ratzinger inicialmente aconsejó un juicio disciplinario secreto, pero más tarde, en 1998, revirtió su recomendación después de que Murphy apeló directamente a Ratzinger por clemencia. Murphy murió ese año.

El periódico religioso señaló: No hubo encubrimiento en el caso del padre Murphy. El Vaticano dijo anteriormente que el sacerdote no fue disciplinado debido a que las leyes eclesiásticas no requieren castigos inmediatos.

El reporte ocurre en medio de crecientes acusaciones de abuso sexual de sacerdotes en Europa y presión en Irlanda para que los obispos católicos en ese país dimitan por no reportar los casos a las autoridades civiles.

En la Plaza de San Pedro la policía italiana tomó pasaportes de manifestantes y se los llevó para interrogarlos. Estuvieron detenidos por dos horas y luego fueron liberados, señaló un miembro del grupo que realizaba la protesta.

El escándalo de supuestos encubrimientos se volvió peligrosamente cercano al mismísimo Papa, con víctimas que exigen saber cómo manejó los casos antes de su elección como máximo líder de la Iglesia en 2005.