Opinión
Ver día anteriorViernes 12 de febrero de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Melón

Siguen bastos

E

n el libro Wildman of Rhythm, escrito por John Radanovich acerca de Benny Moré, las inexactitudes están a la orden del día. Por lo que respecta a la estadía de La voz de oro de Cuba en nuestro país, en la página 36 aseguran que la reina Karula escuchó fuera de escena a Benny cantar La culebra en 1945, en El Patio; sin embargo, este número fue grabado por Moré mucho tiempo después.

En la página 37 confunden al dueño del Río Rosa: no era Vicente Miranda, sino Pancho Aguirre. No era Chico, sino Chicho Piquero, y Nicho de la Rosa, no Raúl de la Rosa, el que formaba parte del Son Veracruz. Lalo Ruiz de Mantilla no tocó con Arturo Núñez.

En la página 38, Jorge Negrete no cantó con Los Panchos. Páginas 40 y 41, en México bartolo le decían a los tontos, no a los burros. Justo es decir que en nuestro país Benny Moré no fue informal y tampoco bebía como dicen que lo hacía en Cuba. Enrique Tappan Tabaquito no nació en Cuba, sino en Yucatán. Silvestre Méndez no tocó con Arturo Núñez, tampoco con Chucho Rodríguez.

En la página 162 aparece la letra de Desdichado, primero llamado Crucigrama, pero incompleta. Aquí escribo lo que falta, que es el principio: Soy un bardo que el destino/ me maltrata rudamente/ qué triste es vivir así/ en un constante sufrir. Es mi vida un crucigrama/ no sé como resolverlo/ por eso voy a la barra/ ahí me pongo a cantar/ y a beber para olvidar/ las penas que se interponen/ duramente en mi camino/ que no puedo remediar/ yo soy fatal en el amor/ mi situación me causa horror/ perdí la fe no sé que hacer/ dios mío ten compasión.

En el libro Ofrenda criolla, de José Reyes Fortún, debo aclarar que en la página 49 llaman Humberto Yeyo Cané por una confusión que lleva varios años. Yeyo se llamó Aurelio Estrada y según se asegura en una gira por Cuba que hizo con Pérez Prado, suplantó al Bárbaro del ritmo. Humberto Cané realizó grabaciones con Benny de mucha calidad, como Puntillita, Hasta cuándo, Seboruco, Cómo gozo, Merengue pa' ti, Mi negrita rumbera, dirigiendo un grupazo donde había elementos como Ramón Dorca, que dejó solos con un jícamo increíble.

En la página 77 hay un error garrafal. Describen Pensamiento como un popurrí que incluye Lamento esclavo y un fragmento del Caballo y la montura a dúo con Kiko Mendive. Efectivamente es un medley, y a dúo, pero con Lalo Montané, y el caballo es el del Fiel enamorado que está en la puerta del aquel camino real. En Las posadas cantan Lalo Montané y Benny Moré.

Página 83, en El bobo de la yuca la orquesta es de Rafael de Paz. La televisión, primer éxito de Benny en México, contó con la orquesta de Mariano Mercerón. Página 85, La cocaleca y Qué te parece Cholito no fueron interpretados por Benny Moré, lo grabaron Aurelio Yeyo Estrada y Humberto Cané. En la página 87, en la grabación Tengo para tí, la orquesta es de Arturo Núñez y cantan a dúo Lalo y Benny.

En la página 89, con Chucho Rodríguez grabó Mi chiquita quiere guarachar y Cinturita, está última un arreglo de Luis González Pérez, desde mi punto de vista extraordinario. Mi querido asere, aquí le voy a parar de señalar los errores que he encontrado en los tres libros, por desgracia hay más. A cambio de eso admito que hay cosas rescatables.

Ahora voy con una petición de mi amigo Iván Restrepo, dueño de una colección impresionante de discos de Dámaso Pérez Prado, ya que busca desesperadamente una grabación de un número con el título Yo no sé, por Benny Moré, acompañado del Cara e' foca. Si usted, caro lector, lo puede ayudar, por favor hágamelo saber. Esto está grabado en 1949 o 1950, en 78 r.p.m., y el número del disco es 23-1412-A, del otro lado viene Rabo y oreja. Así que de antemano lo agradezco, pues mi cuaderno Iván no duerme al saber que le falta ese número a su colección.

Para terminar confieso que estoy sumamente inquieto porque le reconozcan al ambiente sonero de México la importancia que ha tenido al promover la música cubana y, por supuesto, a las figuras de la isla bella que nos regaron de jícamo y saoco. ¡Vale!