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Julián Hernández explicó que tuvo que reducir la duración de la cinta de tres a dos horas

“Intervenir Rabioso Sol, rabioso cielo fue como amputarme un brazo”

La película, que se estrena mañana con siete copias, dio al realizador el segundo Teddy Bear, otorgado en Berlín

Apelo a la inteligencia del espectador, quien recibirá una recompensa, afirma

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Fotograma del filme de Julián Hernández
 
Periódico La Jornada
Jueves 15 de octubre de 2009, p. 7

Para ver Rabioso Sol, rabioso cielo, el público tendrá que estar dispuesto a aguantar los primeros 15 minutos, pero una vez que pasan es puro disfrute estético, argumenta el director Julián Hernández, quien con siete copias estrenará mañana en salas comerciales su nueva cinta, ganadora del premio Teddy Bear en el pasado festival de Berlín –que se otorga a la mejor producción de contenido homosexual o lésbico–, y también exhibida en encuentros como el de Lima, y recientemente el de Morelia.

Es la segunda ocasión que Hernández ganó ese galardón en el encuentro alemán. La primera fue con Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás acabarás de ser amor.

El cineasta se refirió a su reciente producción: Los comentarios que recibí del público en Morelia fueron de gusto. De las personas que entraron a verla se quedaron 95 por ciento; además, la plática que sostuve con los jóvenes fue muy emotiva e interesante.

Rabioso Sol, rabioso cielo dura 191 minutos. Sin embargo, para la corrida comercial, seis copias fueron intervenidas por Julián; sólo la destinada para la Cineteca Nacional pasará íntegra. Se trata de una exploración de todo un universo sin recurrir a la palabra. La cinta, que presenta una estética peculiar, gira alrededor de tres jóvenes que se reúnen para pagar cuentas pendientes. El hilo conductor es la búsqueda del amor.

De un ambiente urbano a un viaje mítico

La primera parte, que es la versión para sala comercial, se desarrolla en un ambiente urbano, la ciudad de México, y está filmada en blanco y negro. En la segunda, Hernández recurre a elementos míticos, casi jodorowskyanos, en un viaje onírico.

Respecto de la decisión de reducir la duración del filme, señaló que se debe a situaciones técnicas que no afectarán la esencia de la historia, porque quitó únicamente la segunda parte y dejó todo lo que filmó en blanco y negro.

La copia que circulará por el circuito comercial quedó en 130 minutos. Quiero precisar que tampoco hice despedazadero y quienes la vean entenderán la esencia de la trama. Tuve el cuidado necesario para hacer el corte, aunque la versión original se proyectará en todos los festivales... de hecho los que han visto las dos versiones me han comentado que se les hace más pesada la versión corta, ignoro el porqué, comentó.

Agregó: Intervenir la película fue como amputarme un brazo, porque la obra se tiene que defender por sí sola... además decidimos hacerla con una campaña de publicidad y un estreno discreto, porque apelamos a la inteligencia del espectador, sin sonar pretencioso, porque estoy seguro de que quien acuda a verla recibirá su recompensa en diferentes niveles. Apostamos por un público sensible, que frecuenta los cines ubicados en la Zona Rosa y en las colonias Roma y Condesa, eso que pomposamente llaman circuito de arte. Ojalá y aguante una semana para que se prolongue otra en la cartelera.

En Rabioso Sol, rabioso cielo se cuenta la historia del amor como una epopeya ancestral, como una lucha mítica. En esta historia Kien, Tari y Ryo se aman sin estar ceñidos a ninguna circunstancia espacial o temporal, se aman en el presente continuo de una eternidad dictada por la esencia misma de su razón de ser. La cinta está protagonizada por los actores Javier Oliván, Jorge Becerra, Guillermo Villegas, Giovanna Zacarías.

El realizador mencionó que jamás haría una película con artistas famosos, porque ellos ya lograron un sitio en la industria fílmica. Considera que contar con actores reconocidos no garantiza que la película tendrá éxito. Las cintas taquilleras no necesariamente llevan luminarias, habrá sus excepciones. Mi prioridad es dar oportunidades a nuevos rostros en el cine nacional, que incrementen la diversidad.

Al preguntarle qué tan tensa es su relación con los actores que participan en sus largometrajes, el director de cintas como Vago rumor de mares en zozobra, Bramadero y Dormiré cuando esté muerto respondió que es como una relación de amor, como si se estableciera un compromiso matrimonial con un hombre o una mujer. “Al principio –precisó– todo puede ser de color de rosa, pero conforme avanza el rodaje, así como ocurre en el matrimonio, las cosas se tornan tensas. En la película hubo relaciones diferentes y diversas con los cuatro actores centrales”.

Aceptó que con uno de ellos, cuyo nombre se negó a revelar, la relación fue muy cercana durante las primeras semanas de rodaje, pero luego derivó en el comportamiento relajado de ese actor, lo que lo obligó a ser enérgico. Explicó: Se hicieron los ajustes a tiempo y el resultado está en la pantalla, satisfactorio tanto en la crítica como en el público; eso me da mucho gusto; claro que es necesario observar en cada uno de ellos sus aptitudes, su carácter.

Entre las anécdotas que rodean a Rabioso Sol, rabioso cielo, comentó que originalmente tres mujeres iban a ser las protagonistas: Claudia Goitia, Giovanna Zacarías y Daniela Schmitd, pero la falta de dinero aplazó la filmación, así que probablemente la historia hubiera estado en otro contexto y recibiría otra atención del público: Para mí no es una obsesión trabajar solamente con hombres; sin embargo, las historias así lo exigen; no se claven.