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Autoridades presumen que los responsables son mareros, quienes lo amenazaron de muerte

Asesinan al cineasta y fotógrafo Christian Poveda en El Salvador

El realizador francés pasó año y medio con integrantes de una pandilla para hacer el documental La vida loca

El homicidio conmocionó a la opinión pública, expresó el presidente de ese país

Foto
Imagen tomada por Christian Poveda, durante la filmación de La vida loca, en la cual aparece La Chucky, de 18 años de edad, miembro de la M18
 
Periódico La Jornada
Viernes 4 de septiembre de 2009, p. 9

San Salvador, 3 de septiembre. El fotoperiodista y cineasta francés Christian Poveda fue asesinado la tarde del miércoles en El Salvador por presuntos miembros de las violentas pandillas que operan en el país, informaron autoridades locales.

Poveda, director del documental La vida loca (2008), el cual se adentra en el mundo de las pandillas conocidas como maras, fue asesinado en una carretera poco transitada del municipio de Tonacatepeque, a unos 16 kilómetros al norte de San Salvador, donde había realizado una filmación, según un comunicado de la presidencia.

En entrevista telefónica con La Jornada, el cinedocumentalista Everardo González, director de Los ladrones viejos, quien se encuentra trabajando en San Salvador, dijo: Platiqué con Christian el martes, porque me iba a pasar unas fotos de Alonso Romo. Tenía que verlo otra vez el viernes, porque al otro día salía a primera hora hacia París; me dijo que se iba de El Salvador por un largo tiempo, pero no lo logró.

González agregó: “Estaba muy feliz porque el documental La vida loca se estaba vendiendo bien en la piratería de El Salvador”.

Era todo un profesional: Funes

El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, dijo este jueves que el asesinato de Poveda ha conmocionado al país, por lo que ha ordenado una profunda investigación, pues el crimen ocurrió en circunstancias muy extrañas.

Di instrucciones precisas al ministro (de Justicia y Seguridad, Manuel Melgar) y al director de la policía (Carlos Ascencio) para que investiguen este crimen, aseguró Funes en rueda de prensa.

Para Funes, periodista de profesión y quien conocía a Poveda, el asesinato ha conmocionado a la opinión pública nacional e internacional.

El mandatario retrató a Poveda como todo un profesional de las comunicaciones, y recordó que en su documental La vida loca el fotógrafo “no estigmatizaba a las pandillas.

Solicitaba de la comunidad nacional e internacional una visión más objetiva sobre el fenómeno, expresó Funes.

Las autoridades investigan el homicidio de Poveda, de 54 años de edad, y según Funes la policía ya tiene algunas pistas sobre los presuntos homicidas, cuyos detalles no podía revelar, dijo.

Apelaría a que este crimen se aclare a la brevedad posible y que se ponga tras las rejas a los responsables, insistió el mandatario.

Las primeras investigaciones indican que Poveda provenía de la colonia La Campanera, donde operan miembros de la pandilla Mara 18 (M18), con quienes el cineasta había desarrollado reportajes y documentales. La M18 y su rival, la Mara Salvatrucha, son pandillas cuyas redes criminales se extienden desde Los Ángeles, hogar para una diáspora salvadoreña, hasta Centroamérica.

Poveda llegó a El Salvador por primera vez para cubrir la guerra civil de la década de 1980; el miércoles pasado regresaba en su vehículo de hacer una filmación de una zona controlada por las temidas maras, pero las autoridades ignoraban si fue víctima de una acción planificada de pandilleros que lo habían amenazado de muerte, o de delincuentes comunes que intentaron robarlo.

El director del Instituto de Medicina Legal, Mario Hernández, dijo que la autopsia determinó que Poveda recibió cuatro impactos de bala en el rostro.

No podemos atenernos a ninguna hipótesis: si fueron las pandillas o si fue un robo, dijo a la prensa Marco Tulio Lima, de la división de homicidios.

Mientras, la embajada de Francia expresó que confiaba en que las autoridades salvadoreñas aclararán el crimen.

No dudo que la policía y la fiscalía salvadoreñas pondrán todos los medios para identificar, capturar y enjuiciar a los responsables de este horrible asesinato, señaló la embajadora francesa, Blandine Kreiss, en un comunicado.

Christian Poveda era un hombre de convicciones, dotado de gran coraje y de un entusiamo a toda prueba; amaba ir al fondo de las cosas, aun corriendo grandes riesgos, destacó Kreiss.

La embajadora dijo que el documental La vida loca es un aporte magistral, que entrega otra visión sobre las pandillas, dando un eje más humano a la interpretación de un problema que afecta a varios países latinoamericanos.

Poveda fue víctima de esa misma violencia que repugnaba tanto, dijo la diplomática.

Se prevé que los restos de Poveda sean trasladados a Alicante, España, donde reside su familia, dijo la embajada francesa.

Reconocido en festivales internacionales

Poveda, quien nació en Argelia (cuando era parte del territorio de Francia) en una familia española, cubrió la guerra civil salvadoreña (1980-1992) para diferentes medios de Europa y Estados Unidos; luego volvió y se instaló en El Salvador en 2003, donde tenía una pareja.

Filmó el documental La vida loca (2008) sobre las pandillas salvadoreñas, con el cual participó en numerosos festivales de cine, entre ellos el de San Sebastián, en España.

Para realizar el documental, Christian Poveda convivió durante año y medio con una pandilla, pero aparentemente su trabajo molestó a otros mareros, quienes lo amenazaron de muerte, según la prensa local.

El Salvador, al igual que otros países del norte de Centroamérica, tiene altas tasas de homicidios, y las maras están involucradas en todo tipo de delitos, desde extorsiones a comerciantes y transportistas, hasta asesinatos.

Colegas de Poveda dudan que haya sido víctima de un vulgar intento de robo, puesto que los homicidas no se llevaron el vehículo ni su equipo de grabación.

No fue intento de robo. Sus cosas y su vehículo estaban ahí, dijo un fotógrafo amigo de Poveda, quien pidió no ser identificado. Todos nos preguntamos qué pasó, agregó.

El asesinato provocó indignación en los periodistas salvadoreños y en organizaciones internacionales de periodistas.

El Comité para la Protección de Periodistas, organización estadunidense independiente, reclamó este jueves que la investigación del crimen sea exhaustiva y permita castigar a sus autores, mientras Reporteros Sin Fronteras pidió una cita al mandatario salvadoreño Mauricio Funes.

La vida loca se exhibió en diversos encuentros cinematográficos, como el pasado Festival Internacional de Cine de Guadalajara y el de San Sebastián, en España, cuyos organizadores lamentaron este jueves el asesinato de Chrsitian Poveda.

El documental, que sólo había sido conocido en foros universitarios, además de un par de exhibiciones abiertas al público, ahora es parte del comercio de películas copiadas ilegalmente o piratas, que inundan las calles de San Salvador.

Entre cintas de Hollywood, como Rambo o la saga de Harry Potter, está el documental La vida loca, cuya copia ilegal se vende por un dólar.