Mundo
Ver día anteriorMartes 23 de junio de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Aún se debe determinar si 3 millones de votos cuestionados fueron decisivos, aclara

Niega el Consejo de Guardianes haber reconocido irregularidades

Policías dispersan protesta opositora con gas lacrimógeno y disparos de armas de fuego al aire

Desde el extranjero, el hijo del ex sha celebra el clima casi revolucionario en Irán

 
Periódico La Jornada
Martes 23 de junio de 2009, p. 20

Teherán, 22 de junio. El portavoz del Consejo de Guardianes de la revolución islámica iraní, Abbas Ali Kadjodaei, negó hoy información atribuida a él por un canal de la televisión local, según la cual ese órgano legislativo comprobó irregularidades en las elecciones presidenciales del 12 de junio.

La emisora Press Tv informó este lunes a primera hora que, de acuerdo con Kadjodaei, el consejo tenía información de que en 50 ciudades –las cuales no identificó– votaron más personas de las que figuran en el padrón electoral.

Según ese reporte, Kadjodaei afirmó que las violaciones podrían significar unos 3 millones de votos, pero aclaró que el consejo aún debía determinar si esos sufragios fueron decisivos para el resultado oficial de los comicios, en los que el presidente Mahmud Ahmadinejad fue relecto con 24 millones de votos contra 13 millones de Mirhosein Musavi.

No se validó información

Al rectificar la versión, Kadjodaei aseguró que los datos provinieron de las irregularidades comunicadas por los tres candidatos perdedores, Musavi, Mehdi Karrubi y Mohsen Rezaei, pero precisó que el consejo –integrado por 12 clérigos designados por el líder supremo del Estado iraní– no había validado la información entregada por los aspirantes presidenciales derrotados.

El órgano legislativo, que está por encima del Parlamento –integrado por 290 representantes electos por voto popular–, se declaró el sábado dispuesto a realizar un recuento de 10 por ciento de los votos, para obtener una muestra del resultado de la elección y anticipó que su investigación podría concluir a mediados de esta semana.

En tanto, reportes de agencias de noticias internacionales, sujetas a restricciones para recabar información en las calles, así como autoridades, dieron cuenta por separado de que la noche del domingo al lunes fue la primera que transcurrió tranquilamente desde que el día 14 comenzaron las protestas por presunto fraude electoral.

Sin embargo, los simpatizantes de Musavi respondieron favorablemente al llamado que volvió a realizar esta mañana el candidato, quien reclama una nueva elección –en una declaración en su sitio de Internet–, con el fin de mantener activas las movilizaciones en las calles de Teherán.

Varios cientos de personas –entre 200 y mil, de acuerdo con diversos testimonios– desafiaron este lunes las advertencias hechas por las autoridades el fin de semana, ratificadas hoy por la Guardia Revolucionaria, después de que Musavi convocó a seguir las manifestaciones.

La guardia confrontará firmemente y de manera revolucionaria a los vándalos y aquellos que violen la ley, señaló el cuerpo militar en un comunicado.

Los manifestantes fueron convocados a las 16 horas en el centro de Teherán por medio de mensajes colocados en el sitio de redes sociales Twitter. Cuando apenas comenzaba la movilización en la plaza Haft-e Tir, unos 500 uniformados dispersaron a los opositores con gas lacrimógeno y disparos de armas de fuego al aire. Al anochecer, desde las azoteas hubo personas que gritaron: ¡Dios es grande!, lo que ha sido un componente de las protestas poselectorales.

A esa hora, el presidente del comité de asuntos judiciales del Parlamento (conocido como Majlis), Ali Shahroji, advirtió que los llamados a protestas ilegales constituyen un delito, razón por la cual está puesto el camino para que se persiga legalmente a Musavi.

Las acciones opositoras fueron hoy comentadas por primera vez por Reza Palevi, hijo del depuesto y fallecido monarca Mohamed Reza Palevi, quien desde Washington celebró que en Irán haya un clima casi revolucionario.

También por primera vez en una semana, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia comentó la situación iraní y señaló que las divergencias surgidas tras la elección deben resolverse en estricta conformidad con la Constitución y las leyes.