Usted está aquí: jueves 29 de enero de 2009 Mundo Suspende Rusia planes de desplegar cohetes tácticos Iskander en la frontera con Polonia

■ Los instalará si EU coloca su escudo defensivo antimisiles en Europa del este, advierte

Suspende Rusia planes de desplegar cohetes tácticos Iskander en la frontera con Polonia

Juan Pablo Duch (Corresponsal)

Moscú, 28 de enero. En un nuevo gesto conciliatorio con el gobierno de Barack Obama, el segundo desde que tomó posesión como titular de la Casa Blanca, Rusia anunció hoy que suspende planes de desplegar misiles tácticos Iskander en el enclave occidental de Kaliningrado, junto a la frontera con Polonia.

“Se suspende este proyecto debido a que la nueva administración estadunidense no ha comenzado a instalar componentes de su escudo antimisiles en República Checa y Polonia”, declaró un portavoz del estado mayor del ejército ruso a la agencia Interfax.

Según la misma fuente, anónima pero fiable en la medida en que el Kremlin utiliza dicha agencia como canal oficioso para enviar mensajes con dedicatoria clara, “Rusia no necesita instalar misiles tácticos Iskander en la región de Kaliningrado si (el gobierno de) Estados Unidos no emplaza elementos de su sistema antimisiles en Europa del este”.

El presidente Dimitri Medvediev, el mismo día en que se conoció la victoria de Obama, el pasado 5 de noviembre, advirtió que Rusia desplegaría en Kaliningrado ese tipo de misiles, con alcance de entre 50 y 300 kilómetros, para contrarrestar la estación de radares en República Checa y los 10 interceptores de misiles en Polonia que George W. Bush se proponía habilitar como parte del escudo antimisiles de Estados Unidos.

Sin embargo, al interior del Ministerio de Defensa ruso no todos parecen compartir la idea de abandonar la línea dura de negociación con el gobierno de Obama. Así se interpreta que este mismo martes un segundo vocero no identificado de la dependencia militar, citado esta vez por la agencia Itar-Tass, haya calificado de “tontería” la información que difundió su colega del estado mayor.

“No se puede interrumpir algo (el despliegue de misiles) que en realidad no ha empezado y que tampoco requiere de grandes trabajos preparatorios: si Estados Unidos extiende su escudo antimisiles a República Checa y Polonia, para nosotros no sería ningún problema instalar en Kaliningrado los Iskander, que son complejos móviles de misiles, y asunto resuelto”, dijo el funcionario castrense.

En sentido estricto, ambos voceros tienen razón (uno habla de congelar la intención de desplegar misiles y el otro que todavía no comienza dicho despliegue), pero lo que finalmente cuenta es cuál de las dos posiciones frente a Estados Unidos respalda el Kremlin.

La víspera, en entrevista con el canal televisivo Bloomberg, poco antes de viajar al Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, el primer ministro Vladimir Putin lanzó otro claro gesto conciliatorio.

“En Moscú percibimos ciertas señales positivas de Washington y saludamos esa actitud”, dijo, en el sentido de que la administración de Obama considera que todavía hace falta sopesar la efectividad de instalar componentes del escudo antimisiles en Europa oriental.

Todo indica que el Kremlin –a pesar de las reticencias de un sector de los militares– busca restar tensión a la relación bilateral, producto de sus desencuentros con el gobierno de Bush, para crear un ambiente más favorable a la primera reunión que mantendrán Medvediev y Obama el próximo 2 de abril, en Londres.

 
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