Usted está aquí: sábado 27 de diciembre de 2008 Opinión El Correo Ilustrado

El Correo Ilustrado

Respecto a las diversas izquierdas

Recientemente he escuchado con demasiada insistencia, y a raíz de la penosa confrontación electoral en el PRD por la dirección del partido, lo “trágico” que sería la desaparición de la izquierda representada en el aparato electoral por esta disputa interna. Pero tenemos mala memoria los perredistas, ya se nos olvidó que venimos de la integración de diferentes corrientes ideológicas que dieron nombre al Frente Democrático Nacional para los comicios de 1988, el cual después se convirtió en el PRD; que estuvimos a punto de desaparecer en el segundo congreso nacional, de no haber cedido a la desaparición de la Trisecta (corriente ideológica mayoritaria), y que nos la hemos pasado en trifulcas desde el inicio por cuestiones ideológicas. Sería muy complicado hablar de dialéctica, pero la verdad es que dentro del PRD todavía hay quien defiende principios de origen y que son finalmente los que no aceptan el pragmatismo ramplón de los “cochuperos”. Éstos siempre han existido en todas las izquierdas del mundo; son los que negocian los movimientos sociales y los venden. Por eso pregunto: ¿a cuál izquierda se refieren los que tanto se preocupan por la desaparición? ¿A la que defiende un proyecto social y la soberanía nacional, o la que negocia y traiciona el movimiento en que nos constituimos?

Andrés E. Juárez Armenta


Comenta carta de Nuncio

Abraham Nuncio hace referencia al “desplegado que publicó un grupo de la comunidad judía contra Alfredo Jalife-Rahme” (La Jornada, 19/12/08) y lo tilda de “acto inhibitorio de la libertad de expresión” y aun de “amenaza que no debe pasar sin registro”. Ese desplegado lo firman numerosos judíos, pero también decenas de personas que no pertenecemos a dicha comunidad ni a una misma filiación política o ideológica, quienes no pedimos que Jalife abandone su “periodismo” ni que La Jornada deje de publicarlo, si bien expresamos nuestra desazón por el hecho de que un periódico que nació con amplio apoyo social le regale tan generoso espacio al antijudaísmo, la difamación y la mentira.

Pero Nuncio ofende a los firmantes al suponer que hay un grupo (¿tal vez representante de la gran conspiración judeo-masónica?) con un poder tal “que logra convertir en signatarios de su fobia a varios intelectuales destacados del país”, cuando éstos podían expresar por escrito su opinión sobre Jalife-Rahme. Se equivoca Nuncio. Cada uno de los firmantes es muy capaz de decidir por sí mismo lo que suscribe y al hacerlo no renuncia en forma alguna a combatir el antisemitismo en otros espacios.

El desplegado, agrega, implica el “chantaje de un antisemitismo a modo”, un “antisemitismo manipulado que sirve –dice Nuncio– para encubrir acciones perversas y crímenes de lesa humanidad cometidos por individuos de origen o identidad judíos”. ¿Como cuáles, como quiénes? Lamento que el “estilo” de Jalife haya ganado un émulo.

Humberto Musacchio


¿Antisemitismo?

Soy Alberto Sladogna, judío, hijo de madre judía (Freme Ceimann), y por consiguiente si Alfredo Jalife-Rahme se dignara designarme con mi doble apellido: Sladogna Ceimann, no vería en eso muestra de antisemitismo. ¿Cómo podría tomar como antisemita que se me recordara –se mentara, en todos los sentidos– el apellido judío de mi madre? Por el contrario, es algo de orgullo. Si no empleo el doble apellido se debe a que provengo de una tradición –la argentina– en que no suelen emplearse, salvo en los sectores aristocráticos. Mi documento mexicano los ostenta sin ninguna carga de ofensa, pues es un honor. En México, como lo demostró el doctor Néstor de Buen, soy un ciudadano de segunda, soy un “naturalizado”. Por ejemplo, en varios concursos no puedo participar, por esa condición. Entonces, si Jalife-Rahme mentara mi segundo apellido no lo tomaré como insulto, sino como la clara indicación de haber nacido –como cualquier otro de la cintura hacia abajo– del cuerpo de una mujer judía, proletaria y milonguera.

Aclaro que –Jalife-Rahme lo sabe– no concuerdo con sus apreciaciones, sus formas de leer o de citar autores tales como Leo Strauss, pero reconozco que quizás él comparte una confusión con otros, la de tomar “todo” lo judío como perteneciente al Estado de Israel. Esa tradición es el resultado de viejas tradiciones racistas y xenófobas de México, al igual que otros países. En México el antisemitismo descansa en el racismo contra los indios, y últimamente, contra los nacos, en particular contra uno de ellos, Andrés Manuel López Obrador, el mismo a quien Enrique Krauze, con o sin doble apellido, agrede bajo un nuevo racismo siquiátrico al calificarlo de “mesías tropical”. A los firmantes denunciantes del posible antisemitismo de Jalife-Rahme no los he visto denunciado los decretos racistas aún vigentes de Plutarco Elías Calles y otros. Tampoco dijeron nada al “Comité Central” que en el Club Israelita del DF otorgó su apoyo al licenciado Calderón, en nombre de “toda la comunidad”, reduciendo la diversidad de la comunidad judía sólo a ser “empresarios textiles” afectados por los productos chinos. Adolfo Gilly criticó a Jalife por tomar en serio un chiste de una publicación. Adolfo, ¿olvidaste que los judíos presentamos como chiste lo serio? El estafador gringo se llevó los dineros del Mossad. Es una broma que muestra la altura de esa pirámide capitalista más la complicidad de quienes le dieron su dinero. Tres instituciones judías perdieron 200 millones de dólares. Una pregunta: ¿nunca sospecharon acerca de cómo eran factibles sus altos rendimientos?

Alberto Sladogna


Demanda liberación de presos

Porque entre labio y labio la lucha dice libertad, la lucha social es la inventora de la acción. Cabales y firmes, los presos políticos han colocado sus acciones muy por encima de todos.

Al iniciar 2009 la cárcel mexicana no pueden sujetar sus voces. Esa crueldad gubernamental es la gloria de cada uno de ustedes, compañeros de opresión del sistema que no sabe que la puerta más grande que lleva a la libertad es la que cierra la dictadura.

Ustedes, presos políticos de patria presa, cabales y firmes, nunca serán obstáculo de sí mismos. En guerra sucia desde 1968, 1971 y la década de los 70; cárcel sentenciada también es batalla, el cambio de frente del ser humano. El preso político (más de mil 200, afirma David Cabañas, hermano del comandante Lucio Cabañas Barrientos) diario todo lo sufre, hasta cambiar su nombre y su historia. Y es por nosotros.

Ignacio del Valle, Felipe Álvarez, Héctor Galindo y Bernardino de Atenco, Gloria Arenas y Jacobo Silva del ERPI, Antonio, Héctor y Alejandro Cerezo Contreras; cientos de presos y desaparecidos de Eureka, Federación de Estudiantes Campesinos de las 17 normales rurales, EZLN, Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, mestros de Morelos, Guerrero, Michoacán, ambientalistas, sentenciados y secuestrados en el Altiplano, Molino de Flores y cárceles visibles y clandestinas. Cárcel, amor e infierno, compañerismo cierto sin conocer nombre o identidad, sólo ser pueblo mismo.

Ahora que termina 2008, año de descalabro nacional, exigimos la dignidad que deben tener los jueces y la Suprema Corte de Justicia para procesar a los que venden y traicionan a la nación, restaurar la justicia y la democracia, enjuiciar a los genocidas y torturadores y liberar a todos los presos políticos.

Fausto Trejo y Leopoldo Ayala, Comité 68


Invitaciones


Cineclub del Museo de los Ferrocarrileros

Sábado 27 de diciembre a las 16 horas, La sal de la Tierra (1954, 95 minutos), con Rosaura Revueltas, Juan Chacón, Will Geer, Mervin Williams, Frank Talavera, Clinton Jencks y Virginia Jencks. D: Herbert J. Biberman. Entrada gratuita. Museo de los Ferrocarrileros. Alberto Herrera s/n, colonia Aragón La Villa, junto a la estación del Metro La Villa-Basílica de la línea 6. Teléfonos 5118-6407 y 5118-6409.

Salvador Zarco, director.

 
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