Usted está aquí: martes 23 de diciembre de 2008 Cultura Bonachea: el arte no resuelve los problemas de la sociedad

■ Exposición no convencional que modifica los espacios de la galería

Bonachea: el arte no resuelve los problemas de la sociedad

Arturo García Hernández

Ampliar la imagen El artista cubano James Bonachea presenta Apariencia perfecta en la Galería Myto El artista cubano James Bonachea presenta Apariencia perfecta en la Galería Myto Foto: Jesús Villaseca

“El arte no va a resolver los problemas de la sociedad; el arte como utopía se quedó en eso, porque en realidad está pensado para una elite y así va a ser siempre.” Ésta es la convicción del artista cubano, radicado en Mé-xico, James Bonachea (Sancti Spiritus, Cuba, 1977), materia-lizada en la muestra Apariencia perfecta, que se presenta en la Galería Myto.

Bonachea pertenece a la ge-neración que egresó del Instituto Superior de Arte de La Habana en el año 2000, una generación, afirma, cansada del arte que se ocupa de “temas candentes, sociales, políticos”; lo que “mi generación hace es ironizar todo ese rollo”.

En el periodo creativo, ante-rior a esta exposición, el artista realizó un singular trabajo “perfomático” en el que involucraba su cuerpo no como sujeto, sino como objeto del arte. Eran obras “muy contextualizadas que se referían a una situación muy complicada en la que tienes que decir las cosas de manera muy sutil y metafórica o te puedes buscar problemas”.

La exposición en Myto supone “un giro en mi forma de trabajar; ahora mi cuerpo se involucra poco en el contexto específico de la obra”.

Más que de una exposición convencional, Apariencia perfecta es una intervención en el espacio de la galería, modificando tanto los muros que la delimitan, y los accidentes de las superficies, como los objetos cotidianos del lugar. Así, por ejemplo, no es un trazo de pintura lo que se observa en uno de los muros, sino las cerdas de una brocha, colocadas como si se hubieran adherido de manera ordenada al pasar la broncha encima.

Lo hace también con las cuentas de vidrio que normalmente adornan un lámpara colgada del techo: yacen depositadas sobre una alfombra, como si la lámpara se hubiera despojado de un vestido.

“Trato de apropiarme de los elementos, sean de la naturaleza o de mi entorno cotidiano, para adecuarlos de manera ordenada a una nueva imagen, transformando su apariencia a mi antojo”, explica Bonachea.

De esa manera, el artista cuestiona la naturaleza de lo real y de lo ficticio, y construye otro modo posible de la realidad material: “es el tema de la esencia y apariencia de las cosas y de cómo las invento y las organizo a mi modo; es como crear el mundo, como yo lo concibo y lo organizo, el caos que uno vive dentro de un orden personal, que es irónico también”.

La apariencia perfecta e ino-cente de esos objetos modificados “es una carnada para que el espectador caiga y se sorprenda”.

El entrevistado aclara que no rechaza la idea del artista como emisor de un mensaje, “existe en toda obra, porque toda forma tiene contenido y todo contenido tiene forma, no se pueden desligar, pero a veces al artista le interesa focalizar más sobre la apariencia o sobre el concepto de la obra”.

Apariencia perfecta permanecerá en la Galería Myto hasta el 19 de enero de 2009.

 
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