Usted está aquí: domingo 12 de octubre de 2008 Cultura Laberintos caligráficos rescata la intimidad de Medio Oriente

Feria del libro en el Zócalo

■ Maritza López, lejos del furor político, captura instantes cotidianos de esa parte del mundo

Laberintos caligráficos rescata la intimidad de Medio Oriente

■ El ensayo aborda la realidad de El Cairo, Jerusalén y ciudades de Jordania

■ Junto con títulos de Tatiana Pacheco y Yolanda Andrade, se añade a la colección Luz portátil, de Artes de México

Mónica Mateos-Vega

Ampliar la imagen Imagen captada en la ciudad de Jerash, en Jordania Imagen captada en la ciudad de Jerash, en Jordania Foto: Maritza López/ tomada de Laberintos caligráficos

Ampliar la imagen El pescador, ciudad de México, 2004 El pescador, ciudad de México, 2004 Foto: Yolanda Andrade/ tomada de A través del cristal

El sol cae a plomo. Un bulto oscuro se desliza, con pasos lentos, por una calle de Jordania; de pronto, se detiene, gira un poco y aparecen por una pequeña ranura unos luminosos ojos cetrinos.

El instante, casi un acertijo mágico, es capturado por la lente de Maritza López, quien en esta ocasión no ha buscado al personaje. Desde su capullo negro, la mujer de mirada risueña le ha pedido: “tómame una foto”.

Esa es la anécdota detrás de una de las imágenes que conforman el libro Laberintos caligráficos, en el que la fotógrafa mexicana rescata la vida cotidiana de El Cairo, Jerusalén y algunas ciudades de Jordania, con un enfoque especial en las mujeres, en un espléndido ensayo fotográfico acerca de la intimidad de los objetos.

La serie está acompañada por un texto de Naief Yehya en el que señala: “La visión de Maritza López es muy peculiar y original, ya que no se entrega a seguir las corrientes de lo que supuestamente debe ser el Oriente. En cambio, evita incluir el tipo de expresiones de euforia y furor político que se han vuelto lugar común en la región.

“No tenemos aquí muestras del grafiti incendiario que celebra los atentados suicidas, ni demenciales eslogans de odio a los infieles, ni bravuconadas insultantes de ningún tipo. La manifestación más directa del clima político actual es aquel esténcil de un rostro de mujer con keffia palestina, acompañado por la leyenda: ‘no soy terrorista’”.

En charla con La Jornada, la fotógrafa recuerda ese viaje que realizó a Medio Oriente a principios de este año: “Perseguí incesantemente a las mujeres porque me sentí profundamente impactada con lo que pasa con ellas en esa parte del mundo. El barroquismo de El Cairo, la capital egipcia, es muy parecido al de México, pero, como fotógrafo, hay que tener cuidado de no molestar a las personas.

“Yo trataba de vestirme lo más sobria posible para no llamar la atención y que ellos no se sintieran invadidos; se trataba de llegar a lugares más auténticos, menos turísticos, inclusive los amigos que me acompañaron durante el viaje me decían que no valía la pena ir a algunos sitios, porque eran mercados pobres, pero este trabajo me produjo una sensación de logro muy placentera. Forma parte de esa vertiente periodística que tiene mi trabajo.”

Laberintos caligráficos forma parte de los tres nuevos títulos que se añaden a la colección Luz portátil, que publica la editorial Artes de México. Los otros dos son: Cartografías, fotos de Tatiana Pacheco, con texto de José Luis Trueba Lara, y A través del cristal, de la fotógrafa Yolanda Andrade, con texto de Elizabeth Ferrer.

Realidad alucinada

A propósito de este último libro, López explica que su colega, luego de varios años de trabajar el blanco y negro, y retratar temáticas sociales, experimenta ahora con el color y la fotografía digital, y captura paisajes callejeros que rozan el surrealismo.

Al respecto, Ferrer apunta: “A través de la lente de Andrade la realidad surge como algo retorcido y refractado, sus fotografías son inquietantes reflexiones sobre cómo vivimos. Los fotógrafos a menudo pasan del blanco y negro al color para lograr una visión más precisa de las cosas captadas por la lente de su cámara.

“Andrade ha conseguido lo opuesto: introdujo el color en su obra como medio para invocar una visión más alucinada y fantástica de la vida a su alrededor, pero que sigue siendo real y verdadera.”

La colección Luz portátil, de Artes de México, cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal, quien aportará un presupuesto anual para la edición de los libros. Los tres títulos mencionados se presentan mañana lunes a las 18 horas en el Café Literario Alejandro Aura, de la 17 Feria del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México. Participan: Maritza López, José Luis Trueba, Jorge Vértiz y Gabriela Olmos.

 
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