Usted está aquí: miércoles 1 de octubre de 2008 Política Declara el IFE procedente sancionar al FAP por tomar tribunas en abril pasado

■ Se desecha la multa de $13 millones y en su lugar se aplicará una amonestación pública

Declara el IFE procedente sancionar al FAP por tomar tribunas en abril pasado

■ El instituto se entromete en asuntos que no son de su competencia, dice el perredista Rafael Hernández

Alonso Urrutia

Casi 12 horas después de que se iniciara la sesión del Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE), se aprobó por mayoría de ocho a uno la procedencia de la sanción al Frente Amplio Progresista (FAP) por la toma de las tribunas de las cámaras de Senadores y de Diputados, en abril pasado.

Sin embargo, en votación dividida de cinco a cuatro, se determinó rechazar la multa de 13 millones de pesos propuesta en el dictamen a discusión para dejarla solamente en una amonestación pública a los tres partidos que integran el frente: PRD, PT y Convergencia.

Casi a las seis de la mañana, la consejera Macarita Elizondo argumentó en contra de que el desempeño de los legisladores en San Lázaro y Xicoténcatl –para demandar un debate sobre la reforma energética–, que fue considerado ilegal por la mayoría de los consejeros, se tradujera en una multa. No hay un actuar doloso, sino culposo, dijo Elizondo, al sostener que no se comprobó que las dirigencias partidistas hayan adoptado acuerdos para instruir a sus legisladores para la ocupación de la tribuna.

Consideró que existen precedentes legales que establecen que las sanciones por conductas culposas no pueden equipararse a las dolosas. Además, dijo Elizondo, para el caso no podría considerarse una reincidencia, toda vez que, de acuerdo con los precedentes legales, solamente puede establecerse reincidencia cuando “el delito ya tiene la sentencia ejecutoriada” (lo cual no ocurre, pues la multa por la toma de la tribuna, el primero de septiembre de 2006, no ha quedado firme legalmente).

La madrugada prácticamente venció a los consejeros electorales y representantes partidistas, al tiempo que la sesión se caracterizó por una suerte de tregua entre PAN y PRD que, dado los tiempos políticos, no cruzaron acusaciones con la intensidad de siempre. Incluso, el representante panista, Roberto Gil, dejó el tono vehemente que usa para referirse al sol azteca para argumentar “en abstracto”, dijo, las violaciones al derecho parlamentario.

Sin embargo, el perredista Rafael Hernández recriminó a los consejeros incluir forzadamente una queja de 2008 en el paquete de 2006. Consideró que el IFE se estaba entrometiendo en ámbitos que no eran de su competencia –el Congreso– y violentaba con su decisión, “así sea sólo una amonestación”, el fuero de los legisladores. “Parece que están votando la reforma energética de Calderón con la advertencia a los infractores para que en susbecuentes ocasiones no incurran en lo mismo”.

A su vez, el Partido del Trabajo y Convergencia reprocharon a los consejeros la injerencia en asuntos del Congreso de la Unión y sostuvieron que la toma de la tribuna fue un “acto en defensa de la soberanía nacional amenazada por la malhadada pretensión de privatizar Pemex. La toma impidió el madruguete y produjo un debate que ahora es presumido por todos los partidos en el Senado”, dijo Elías Cárdenas, de Convergencia.

 
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