Usted está aquí: martes 30 de septiembre de 2008 Política Condena Felipe de Borbón el “brutal y cruel atentado terrorista” perpetrado en Morelia

■ Ofrece Calderón que no escatimará esfuerzos para llevar a la justicia a todos los responsables

Condena Felipe de Borbón el “brutal y cruel atentado terrorista” perpetrado en Morelia

■ El visitante confía en que México saldrá victorioso en su lucha contra el crimen organizado

Claudia Herrera Beltrán y Ernesto Martínez (Enviada y corresponsal)

Ampliar la imagen El presidente Felipe Calderón y el príncipe Felipe de Borbón, durante la ceremonia oficial de bienvenida en Los Pinos El presidente Felipe Calderón y el príncipe Felipe de Borbón, durante la ceremonia oficial de bienvenida en Los Pinos Foto: Cristina Rodríguez

Cuitzeo, Mich., 29 de septiembre. El príncipe Felipe de Borbón condenó los atentados en Morelia, mientras el presidente Felipe Calderón prometió que tras la detención de tres presuntos responsables no descansará ni escatimará ningún recurso hasta llevar ante la justicia a todos los culpables.

Como preámbulo del banquete que el mandatario federal y el gobernador de Michoacán, el perredista Leonel Godoy, ofrecieron a los príncipes de Asturias, en Cuitzeo, el heredero al trono de España expresó su dolor por el “brutal y cruel atentado terrorista” perpetrado el 15 de septiembre pasado, y se mostró confiado en que México saldrá victorioso en su lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Si bien el gobierno mexicano quiso proyectar con esta visita que hay un ambiente de normalidad en la capital michoacana, el primer cuadro del centro histórico estuvo cerrado con vallas y vigilado por unos 400 elementos, entre militares, policías y personal del Estado Mayor Presidencial.

Así, la estancia de los príncipes se cumplió tal como estaba programada pese a que, según comentaron reporteros españoles, en su país circularon toda clase de versiones.

En la segunda visita presidencial a Michoacán desde que ocurrieron los atentados que dejaron ocho muertos y más de un centenar de heridos, Calderón y Godoy, acompañados por sus respectivas esposas y sus invitados, caminaron por calles vacías de Morelia, salvo por la presencia de algunas personas paradas tras las cercas metálicas.

A su salida del concierto que ofrecieron 28 niños del Conservatorio de las Rosas, el príncipe Felipe, acompañado por su esposa, Letizia Ortiz Rocasolano, escuchó a algunas mujeres que agitaban banderitas de España y México y le gritaban: “¡Qué guapo!” y !Qué bueno que vinieron”.

De ahí avanzaron algunos pasos al templo de Las Rosas y luego al Centro Cultural Clavijero, donde sostuvieron un breve encuentro con 16 de los llamados Niños de Morelia, que en 1937 fueron acogidos por el gobierno de Lázaro Cárdenas en medio de la guerra civil española.

En la Catedral de Morelia fueron recibidos por el arzobispo local, Alberto Suárez Inda. Ahí, el Presidente mostró sus conocimientos sobre la historia de su tierra natal. Cuando Carmen Dávila, doctora en arquitectura iberoamericana, reseñaba cómo se construyó el recinto religioso, Calderón hizo un par de acotaciones: primero, sobre la oposición que había en la Nueva España a que la Catedral estuviera en Pátzcuaro, porque era “ciudad indígena”, y luego a un incendio ocurrido en este lugar.

En medio de la explicación, el mandatario solicitó a su jefe de ayudantes, el coronel Mario Castro, que le diera el cabestrillo, mismo que se lo colocó en el brazo. Después, todos ingresaron a un pequeño salón donde Suárez Inda mostró un báculo y un sombrero, reliquias de Vasco de Quiroga, y luego avanzaron hacia el altar de la Catedral. Ahí conversaron varios minutos, mientras se interpretaba en el órgano música sacra.

Calderón y sus acompañantes concluyeron su estancia en el hotel Virrey de Mendoza, y aunque estaban a unos pasos de la plaza Melchor Ocampo, lugar donde inició la tragedia, el programa no incluyó ninguna visita.

Posteriormente viajaron en helicóptero a Cuitzeo. En el ex convento de Santa María Magdalena los esperaba un banquete de huchepos, sopa tarasca, capirotada y demás platillos de la cocina michoacana.

Agradecimientos monárquicos

Godoy agradeció la presencia de los príncipes y del Presidente, porque “nos ayuda” a superar la tragedia, por lo que Felipe de Borbón manifestó su afecto y solidaridad hacia las víctimas y sus familias y les deseó que se recuperen pronto del horror que han sufrido.

Calderón Hinojosa se congratuló de la visita “de su alteza, de sus reales altezas”, tras los atentados del 15 de septiembre, porque es una señal clara del respaldo y la fraternidad que más allá de fronteras une a los dos países, y alzó su copa de vino y brindó por la amistad, la prosperidad y por la libertad de ambas naciones.

 
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