Número 146 | Jueves 4 de septiembre de 2008
Director fundador: CARLOS PAYAN VELVER
Directora general: CARMEN LIRA SAADE
Director: Alejandro Brito Lemus
NotieSe


Un premio a la rebeldía en la lucha contra el sida

 

Foto: Christian Rea Tizcareño

Christian Rea Tizcareño
“El machismo no me limitó, rompí con él. Yo siempre fui bien rebeldita. La sociedad nos impone a las mujeres ser amas de casa, tener hijos, servirle al esposo, no estudiar porque ‘no va para ti’” expresa Paola Pérez Maldonado, quien el 6 de agosto pasado recibió el Premio a la Joven Investigadora: Mujeres, Niñas y VIH/Sida, por parte de la International AIDS Society (IAS), la institución que organiza la Conferencia Internacional sobre el SIDA.

El reconocimiento, otorgado durante la XVII Conferencia, celebrada en México en agosto pasado, fue para el proyecto La condomóvila, que lleva información a las mujeres más vulnerables de México, en el cual participa la joven de 25 años de edad dentro de la organización civil Colectivo Sol.

La también maestra de kínder dice que el haber obtenido esta distinción por parte de la IAS y del Centro Internacional de Investigación sobre Mujeres, es un estímulo para continuar al volante de “La condomóvila”, nombre del vehículo que a su paso deja anticonceptivos, preservativos e información sobre infecciones de transmisión sexual (ITS) en lugares marginados del Estado de México y el Distrito Federal.

El proyecto, apoyado por el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/sida, está comandado por y para mujeres. “Vamos a lugares de bajos recursos. La educación entre pares —de igual a igual— rompe muchas barreras, es más abierta la dinámica. Hablamos el mismo lenguaje, sin imposiciones. Platicamos de lubricantes y de la negociación del condón con sus parejas mediante juegos y video- debates.

“El VIH no es de un grupo selecto. Un día llegó una señora como de 70 años que nos fue a pedir lubricantes porque ella decía que no tenía pareja pero que los necesitaba para sus juguetes sexuales. Muchas veces se cree que las personas de la tercera edad no tienen vida sexual. “Necesitamos más acceso al condón femenino. Todavía a muchas mujeres les causa sorpresa. Se les hace extraño introducir algo dentro de su vagina. Hay muchos tabúes. Preguntan ‘¿cómo me lo voy a meter si yo no me toco?’.

“Como jóvenes debemos de incidir más en las políticas. Tenemos que hacer conciencia del uso del condón, pues podemos adquirir el VIH aunque veamos a la persona ‘limpia, bañada y sana’. No es un problema de aventarme a ese o a esa sin protección, y no pasa nada.

“Quiero estudiar etnología y psicología social para trabajar con niños de comunidades indígenas pero también quiero seguir en este tren. La Conferencia dejó un compromiso más grande a México para agilizar programas, más presupuesto, más inclusión de todos los grupos vulnerables y hablar más de sexualidad”.