Usted está aquí: domingo 8 de junio de 2008 Estados Exigen exhumar cadáveres de tres jovencitas en Matamoros

■ Sus padres afirman que fueron violadas; se ahogaron, según autoridades

Exigen exhumar cadáveres de tres jovencitas en Matamoros

■ Acusan a la procuraduría de negligencia y demandan nuevas autopsias

Julia Antonieta Le Duc (Corresponsal)

Matamoros, Tamps., 7 de junio. Padres de tres estudiantes de una secundaria de Matamoros, Tamaulipas, que según las autoridades mexicanas fallecieron ahogadas en el río Bravo el pasado fin de mes, cuando se fueron de pinta, denunciaron que sus hijas en realidad habrían sido atacadas sexualmente y asesinadas, según reportes provenientes de Brownsville, Estados Unidos, donde fue rescatado el cuerpo de una de las menores.

Los familiares aseguran que la Procuraduría General de Justicia del Estado ha manipulado las investigaciones para hacer ver estas muertes como accidente y no como homicidio, y por ello demandan la exhumación de los cadáveres para practicarles nuevas autopsias.

Según la reconstrucción de los hechos, el pasado martes 27 de mayo las estudiantes Marlén Pérez García, Nayely Flores Martínez y Yadira Yazmín Martínez Hernández, de la escuela secundaria general 7, se fueron de pinta para bañarse en las márgenes del río Bravo, atrás de la colonia Control Norte, pero ya no volvieron a sus casas.

La Patrulla Fronteriza y el departamento de policía de Brownsville, Estados Unidos, rescataron el mismo día el cuerpo “semidesnudo y con huellas de violencia en el cuello” de Yadira, de 14 años de edad, según la médico legista texana Norma Jean Fearley en el dictamen del cual tiene copia La Jornada, elaborado a petición del departamento de policía de esa localidad.

En este documento, fechado el 28 de mayo, las autoridades texanas recomiendan a la Procuraduria General de Justicia de Tamaulipas y a su titular, José Guadalupe Herrera Bustamente, abrir una investigación por el triple homicidio.

El caso atrajo la atención internacional, ya que, en sentido contrario al dictamen estadunidense, el fiscal tamaulipeco encargado del caso, José Alfredo Rodríguez se apoya en la teoría del accidente. De los últimos datos asentados en la averiguación previa penal 360/2008 se encuentra la declaración de la adolescente Alma Cecilia N, quien el 6 de junio, 10 días después de la muerte de las tres menores, aseguró haber visto cómo éstas cayeron accidentalmente al río Bravo.

Sin embargo, no explican por qué, si fueron vistas a la hora del accidente, sus cadáveres fueron localizados y rescatados dos días después, es decir el jueves 29 de mayo.

“Las mismas autopsias que se practicaron aquí en Matamoros indican que Marlén y Nallely fueron golpeadas, entonces por qué no quieren reconocer y una semana después presenta a una chamaca que dice que las vio cómo se hundieron, pero antes nunca dijo nada ni a sus padres; ahí está la prueba de cómo están mintiendo”, señaló Antonia García Bautista, madre de Marlén.

“Desconozco a quién quieran encubrir, pero lo que sí sé es que cuando me entregaron el cuerpo de mi hija, venía con golpes en la cara y el cuerpo, al igual que las otras dos niñas”, agregó. El rostro de Marlén estaba cubierto de hematomas, y escoriaciones como reconoció Eduardo García Cobos, legista de la procuraduría estatal, en un informe del que también tiene copias este rotativo.

Juan Esteban Martínez, padre de Yadira, dijo que “mi hija apareció en Brownsville, desde allá (las autoridades estadunidenses) me están diciendo que la estrangularon y la violaron, algo que también ocurrió con las otras dos menores que flotaron aquí (en Matamoros) pero que no quieren reconocer las autoridades (mexicanas)”.

Los entrevistados mencionaron que la Procuraduría de Justicia estatal actúa en forma negligente al emitir cartas de defunción en las que se apunta la muerte por ahogamiento, cuando las evidencias y autopsias exhiben la agresión y fundamentan la petición de las tres familias de exhumar los cadáveres del panteón Santa Cruz, y que se reabra la investigación de médicos independientes a la procuraduría.

Acusaron al fiscal Rodríguez de coaccionar a la menor Alma Cecilia N. para que declarara ante la fiscalía y los medios de comunicación haber sido testigo de cómo Marlén, Yadira y Nallely se ahogaron accidentalmente en el río Bravo.

 
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