Usted está aquí: miércoles 14 de mayo de 2008 Cultura Rauschenberg hizo de la libertad su mayor vivencia: Jorge Alberto Manrique

■ Expertos sopesan la trascendencia de la obra del pintor, escultor y escenógrafo

Rauschenberg hizo de la libertad su mayor vivencia: Jorge Alberto Manrique

■ La exposición de cerámica que trajo a México “fue un lujo para el espíritu”, dice Tibol

Ana Mónica Rodríguez

Ampliar la imagen Retroactive II, 1964, óleo del pintor estadunidense Robert Rauschenberg, en imagen tomada del volumen The American Art Book, publicado por Phaidon Press Limited Retroactive II, 1964, óleo del pintor estadunidense Robert Rauschenberg, en imagen tomada del volumen The American Art Book, publicado por Phaidon Press Limited

La prolífica vida del polifacético artista Robert Rauschenberg es de tal trascendencia que en México impactó hace varios años con una exposición de cerámica de gran formato, la cual “fue un lujo para el espíritu”, recuerda la crítica de arte Raquel Tibol.

Esa magnífica muestra, dijo Tibol, constó de materiales reciclados y combinados “y fue algo que nos sorprendió gratamente, porque teníamos menos noticias en México de este aspecto que era la cerámica de enorme formato la cual fue trabajada en Japón.

“En esa ocasión fue un lujo para el espíritu admirar esas maravillosas piezas”, agregó.

Para Alberto Blanco, la importancia y pertinencia de la obra del pintor estadunidense quedan perfectamente de manifiesto en las palabras que el mismo artista escribió en octubre de 1984 para su proyecto ROCI (The Rauschenberg Overseas Culture Interchange):

“El arte es educativo, provocativo, iluminador, incluso cuando no se le entiende en una primera aproximación.

“La mera confusión creativa estimula la curiosidad y el crecimiento, conduciéndonos hacia una mayor tolerancia y confianza.”

Al arte de Rauschenberg, prosigue Blanco, “le ajustan como anillo al dedo estos mismos rasgos que él atribuía a ROCI: un arte provocativo, iluminador, incluso cuando no se le entiende en una primera aproximación. Un arte cuya aparente confusión creativa estimula la curiosidad y el crecimiento, conduciéndonos hacia una apertura estética y hacia una mayor confianza en nuestra propia creatividad”.

Exponente del art pop

Para Jorge Alberto Manrique, conocer la obra de Rauschenberg fue importante y sucedió en una pequeña galería parisina que se encontraba cercana al río Sena. Después, en 1964, tuvo oportunidad de observar una exposición del estadunidense en la Bienal de Venecia.

“La obra de Robert Rauschenberg en realidad es una apología del sistema de Estados Unidos y lo que logra con sus creaciones es extraordinario; utiliza los medios que tiene a su mano y los usa realmente a su antojo”.

La libertad, agrega Manrique, es su mayor vivencia.

A su vez, la investigadora Teresa del Conde explica que el prolífico y creativo Robert Rauschenberg es “uno de los más grandes de la corriente del arte pop que tuvo larga vida productiva.”

En el contexto del arte contemporáneo, manifiesta la colaboradora de La Jornada, es normal que existan seguidores en cada corriente y eso es una manera de proseguir la herencia que otros pintores mayores legaron.

René Morales, directivo del Museo de Arte de Miami, Florida, explicó que la obra de Robert Rauschenberg es trascendental, “es uno de los pocos artistas de los que verdaderamente se podría decir que cambiaron los patrones y modificaron la definición de lo que es y debe ser una obra de arte”.

Morales también dijo que la obra del artista estadunidense cobra vigencia y su influencia es notable entre las obras de jóvenes artistas, como sucedió recientemente en la Bienal de Museo de Whitney, en Estados Unidos.

Rauschenberg emparejaba con artistas actuales, en su desprecio por el culto a la personalidad y su apuesta por “los objetos de la vida cotidiana”, en oposición a las “actitudes heroicas”, alejadas de lo cotidiano.

Asimismo, estaba en descuerdo con la idea del artista como héroe de la cultura y prefería al creador adherido a la vida diaria.

Campeón del junk art

Robert Rauscheberg el más versátil, inventivo e iconoclasta estadunidense también fue escultor, diseñador de escenografía, fotógrafo, dibujante y coreógrafo, trabajaba con cualquier medio y sobre cualquier objeto con su propia mano.

Cabe señalara que en los últimos momentos de sus 82 años de vida también fue compositor.

Inclusive, el periódico británico The Independent tituló: Rauschenberg, campeón del junk art.

En el notable artista estadunidense el segundo ciclo de su obra, el más célebre, se encuadra bajo las combine paintings, periodo creativo en el que incorpora objetos reales a su obra y representa su interés por cristalizar la idea de lo tridimensional.

“La muerte de Robert Rauschenberg es una pérdida muy importante. Fue un innovador en el mundo de las artes y esperemos que algún día se vuelva al oficio, a la consideración de la calidad y del verdadero dominio de la técnica como él la demostró”, manifestó Ramón Cernuda, propietario de la galería Arte de Miami.

Rauschenberg lega, sin duda, una de “las obras más interesantes dentro del pop art, de la abstracción orgánica y de la vitalidad del color”, concluyó el galerista.

 
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