Usted está aquí: sábado 26 de abril de 2008 Ciencias Nueva técnica desata el peligro de crear “bebés de diseño”, alertan

■ Científicos reprograman células adultas de piel para devolverlas a un estado embrionario

Nueva técnica desata el peligro de crear “bebés de diseño”, alertan

■ La clonación aún no está aquí, pero tenemos la tecnología para producir un humano, advirtió Robert Lanza

■ La Iglesia católica elogió el procedimiento por ser moralmente aceptable

Steve Connor (The Independent)

Una nueva forma de clonación, más fácil de llevar a cabo que la empleada para crear la oveja Dolly, despierta temores de que algún día se use en embriones humanos para producir bebés “de diseño”.

Científicos que emplearon este procedimiento para crear ratones bebés a partir de células de piel de animales adultos han descubierto que sería mucho más eficaz que la técnica de Dolly, con menos efectos colaterales, lo cual lo haría más aceptable para uso en humanos.

Los ratones se crearon insertando células de piel de un animal adulto en embriones tempranos producidos mediante fer- tilización in vitro. Algunas de las crías producidas eran clones parciales, pero algunos eran completos, como Dolly.

A diferencia de la técnica de Dolly, este procedimiento es tan sencillo y eficaz que ha despertado temores de que sea adoptado por médicos para ayudar a parejas infértiles ansiosas de tener hijos propios.

Un científico comentó el fin de semana pasado que ahora el riesgo de que un científico se atreva a aplicar la técnica en humanos es demasiado real para pasarlo por alto. “No es ético ni seguro, pero alguien podría hacerlo hoy mismo”, advirtió Robert Lanza, jefe científico de la empresa estadunidense de tecnología Advanced Cell Technology.

“La clonación no está aquí todavía, pero ahora tenemos la tecnología para producir un bebé de verdad. Si se aplicara en humanos sería muy problemática y tendría enorme importancia”, agregó Lanza, cuya compañía ha sido pionera en avances sobre células troncales y reprogramación celular.

“Con este descubrimiento, cualquiera, joven o viejo, fértil o infértil, heterosexual u homosexual, puede transmitir sus genes a un niño usando unas cuantas células de la piel”, sostuvo.

La técnica implica la reprogramación genética de células de piel para devolverlas a un estado semejante al embrionario. El año pasado, cuando este hallazgo se empleó por primera vez en células de piel humana, fue elogiado por la Iglesia católica y por el presidente estadunidense George Bush como una forma moralmente aceptable de producir células troncales embrionarias sin tener que crear o destruir embriones humanos.

Sin embargo, la misma técnica se ha usado ya para producir crías de ratones de laboratorio que son clones completos o quimeras genéticas del ratón adulto cuyas células de piel se reprogramaron.

Los experimentos en ratones demostraron que ahora es posible en principio tomar una célula de piel humana, reprogramarla a su estado embrionario e insertarla en un embrión humano temprano. El niño resultante compartiría algunos genes de la persona que aportó el tejido de piel, así como los genes de los dos padres del embrión.

Estos descendientes se conocen como quimeras, mezcla genética de dos o más individuos, porque algunas de sus células derivan del embrión y algunas de la célula de piel. Técnicamente ese niño tendría tres padres biológicos. Las quimeras humanas ocurren de forma natural cuando dos embriones se funden en el útero, y con frecuencia tales personas son normales y saludables. El doctor Lanza señaló que no hay razón para creer que una quimera humana creada mediante la nueva técnica no sería sana.

Además, estudios en ratones han mostrado que es posible producir crías totalmente clonadas que son 100 por ciento idénticas al adulto. Esto se logró utilizando un embrión defectuoso, que tenía cuatro conjuntos de cromosomas en vez de los dos normales.

Este embrión “tetraploide” sólo se desarrolló en la placenta del feto y, cuando se le inyectó en una célula reprogramada de piel, el resto del feto se desarrolló a partir de esta célula única para transformarse en un clon completo del animal adulto cuya piel se empleó.

Ninguno de los científicos que trabajan en reprogramación de células para producir células troncales pluripotentes inducidas (iPS, por sus siglas en inglés) –como se conoce a las células embrionarias– planea usarlas en medicina reproductiva humana. Su objetivo principal es producir células troncales para el tratamiento terapéutico de enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer y los infartos.

Sin embargo, Lanza comentó que los experimentos con ratones que ha realizado su compañía demuestran lo fácil que sería emplear la tecnología para producir bebés clonados o quiméricos insertando células iPS en embriones humanos tempranos. Tal práctica no está prohibida en muchos países, cuyas leyes no se han mantenido al paso de los descubrimientos científicos. “En este momento no existen leyes o reglamentos para esta técnica, y lo curioso es que la Iglesia católica y otros opositores tradicionales a las células troncales creen que esta tecnología es estupenda, cuando en realidad podría al final convertirse en una de sus peores pesadillas –comentó. Es muy posible que el verdadero legado de esta nueva técnica de programación sea propiciar la era de los bebés de diseño.

“Así, por ejemplo, si tuviéramos unas cuantas células de piel de Albert Einstein, o de cualquier otra persona, podríamos obtener un niño que fuera 10 o 70 por ciento Albert Einstein con sólo inyectar unas cuantas de sus células en un embrión”, dijo por último.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

 
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