Usted está aquí: viernes 7 de marzo de 2008 Política Fracasa intento de diálogo del gobierno con grupos sociales

■ Propicia ruptura el retiro del secretario de Gobernación

Fracasa intento de diálogo del gobierno con grupos sociales

■ Hubo falta de respeto y de respuesta a demandas, acusan dirigentes

■ “Les vamos a contestar por escrito”, señala Javier Lozano Alarcón

Fabiola Martínez y Patricia Muñoz

Ampliar la imagen Los funcionarios designados por Felipe Calderón para el diálogo: Eduardo Sojo, Abraham González, Alberto Cárdenas y Javier Lozano, en conferencia de prensa después del fracaso del encuentro Los funcionarios designados por Felipe Calderón para el diálogo: Eduardo Sojo, Abraham González, Alberto Cárdenas y Javier Lozano, en conferencia de prensa después del fracaso del encuentro Foto: Marco Peláez

Ampliar la imagen Dirigentes de organizaciones campesinas y sindicales a su arribo a la Secretaría de Gobernación Dirigentes de organizaciones campesinas y sindicales a su arribo a la Secretaría de Gobernación Foto: Marco Peláez

El intento de diálogo entre el gobierno federal y las organizaciones campesinas y sindicales se rompió ayer en la Secretaría de Gobernación. Los dirigentes convocados se levantaron de la mesa, abandonaron la dependencia y señalaron que su retiro obedeció a la “falta de seriedad, respeto y respuesta” a sus demandas.

No hay fecha para un posible rencuentro y los líderes alistan otro plan de acción. Dijeron que buscarán el diálogo en el Congreso de la Unión y reiteraron que mantienen la estrategia de realizar un paro nacional en agosto próximo.

La causa de la ruptura, de acuerdo con la versión de los dirigentes sociales, fue el anuncio del titular de la Secretaría de Gobernación, Juan Camilo Muriño, de retirarse del encuentro “para atender su agenda” y delegar la interlocución a los secretarios del Trabajo, Agricultura y Economía.

No debemos espantarnos

Apenas se retiraron los dirigentes campesinos y sindicales, los secretarios Javier Lozano, Alberto Cárdenas y Eduardo Sojo, así como el subsecretario de Gobierno, Abraham González, ofrecieron una conferencia de prensa para justificar que “el desacuerdo no debe espantarnos”, como dijo Lozano, designado por el presidente Felipe Calderón coordinador de la mesa de diálogo.

El funcionario dijo además que Mouriño había otorgado hora y media de su tiempo al encuentro, y que tuvo “la atención” de estar en el arranque de la mesa acordada para fijar la agenda inicial de los trabajos.

“Sin embargo, advertimos que las organizaciones tenían la esperanza, la expectativa, de que no sólo se acordase una agenda sino que también se diera respuesta puntual a sus planteamientos, prácticamente a todos, lo cual no fue nunca la intención”, dijo Lozano.

Minutos antes, en el patio de Gobernación, las voces de los líderes campesinos denotaban decepción: Víctor Suárez, de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo, dijo que Mouriño “no tomó ninguna decisión para resolver las demandas”, porque argumentó que “tenía un problema de interpretación respecto de los alcances de la reunión, lo cual muestra su desinterés y falta de operación política al no saber a qué cita se estaba enfrentando”.

El funcionario, agregó, “dio trato irresponsable, de trámite burocrático, a una reunión de suma importancia que tiene tras de sí un movimiento muy fuerte y un tema que puede desbordar la estabilidad política y social del país”.

José Narro, de la Coordinadora Plan de Ayala y el movimiento Sin Maíz no hay País, advirtió que buscarán otros cauces. “No veníamos por una foto o a instalar una mesa, sino por respuesta a una serie de planteamientos expuestos desde hace más de un año”.

Desde los primeros días de esta semana Gobernación fue blindada con vallas metálicas, que resguardaron agentes de la Policía Federal Preventiva; este cerco de seguridad provocó que varios de los representantes quedaran relegados de la reunión.

Ayer, cuando uno de ellos intentó entrar por la fuerza, empujando a la policía auxiliar, integrantes del equipo cercano a Mouriño salieron a la puerta que da a la calle de Abraham González para gestionar su ingreso.

A su llegada, varios dirigentes manifestaron que podrían ceder a su demanda principal sobre la renegociación del capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, siempre y cuando el gobierno ofreciera alternativas, como la creación de “fondos compensatorios”, según planteó Rafael Galindo, de la Central Campesina Independiente.

Francisco Hernández Juárez, dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), declaró que “no venimos aquí al todo o nada; hay ánimo de negociación. Para nosotros (Mouriño) es interlocutor, venimos porque nos lo planteó el presidente Calderón”.

Hora y media después, sólo quedaron en el patio de Gobernación dirigentes furiosos. Varios manifestaron su molestia porque los diferenciaron con pegotes dorados y verdes, de acuerdo con su categoría.

En la reunión, Álvaro López, de la Unión Nacional de Trabajadores Agropecuarios; Laura Becerra, de Equipo Pueblo, y Víctor Suárez, de la Campaña Nacional Sin Maíz no hay País, describieron la crisis que atraviesa el agro nacional y presentaron las demandas del sector, pero sobre todo hicieron saber a Mouriño que Alberto Cárdenas, secretario de Agricultura, no es para ellos interlocutor válido.

Lozano pedía: “hay que tratarnos con respeto”. Siguieron las intervenciones y las demandas de sindicatos y organizaciones sociales y cuando los secretarios tomaron la palabra sólo fue, dijeron los líderes, para ofrecerles “puras generalidades”.

Cuando Mouriño informó que se retiraba de la reunión –según versión de uno de los asistentes–, porque tenía más agenda que atender, Cruz López, dirigente de la Confederación Nacional Campesina, manifestó que de parte del gobierno federal no había respuesta ni seriedad, principalmente porque mientras ahí estaban sentados, las reglas de operación de los programas del campo seguían aplicándose igual.

Ya casi para salir, el cenecista expresó: “no sé los demás, pero nosotros nos vamos”. Todos lo secundaron ante la mirada expectante de los funcionarios, quienes como último recurso prometieron: “aquí estamos para darles respuestas, les vamos a contestar por escrito sus demandas”.

Ante los reporteros, Lozano informó que “seguramente en las próximas 48 horas hábiles” dará respuesta inicial por escrito a los reclamos de las organizaciones. Pero advirtió que “la voluntad política tiene siempre un límite natural, que es la ley, es el piso y el techo de cualquier negociación política. No podrá haber una negociación so pretexto de usos y costumbres”.

 
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