Usted está aquí: martes 26 de febrero de 2008 Mundo Anuncia Raúl Castro una reforma administrativa para abatir la burocracia

Solicita al parlamento posponer la designación de ministros hasta finales de año

Anuncia Raúl Castro una reforma administrativa para abatir la burocracia

Adelgazar el aparato de gobierno y reubicar a funcionarios, entre las posibles tareas

Gerardo Arreola (Corresponsal)

Ampliar la imagen Un ciudadano observa en el diario Granma a los nuevos miembros del Consejo de Estado cubano, elegidos el domingo por la Asamblea Nacional del Poder Popular Un ciudadano observa en el diario Granma a los nuevos miembros del Consejo de Estado cubano, elegidos el domingo por la Asamblea Nacional del Poder Popular Foto: Reuters

La Habana, 25 de febrero. La Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, parlamento) pospuso para finales de este año la designación del nuevo gabinete ministerial, en espera de una reforma administrativa del gobierno que el presidente Raúl Castro anunció como algo parecido a una batida contra la burocracia.

La reforma “permitirá reducir la enorme cantidad de reuniones, coordinaciones, permisos, conciliaciones, disposiciones, reglamentos, circulares, etcétera, etcétera”, les dijo Castro a los diputados. “Ustedes… saben lo que quieren decir esos etcéteras”.

Se trata, en resumen, señaló Castro, de “hacer más eficiente la gestión de nuestro gobierno”.

Esos “etcéteras” son reflejados con mayor holgura por la prensa local en los últimos meses, y van desde la persistente costumbre de dejar el trabajo para desahogar alguno de los numerosos trámites de la vida cotidiana, hasta la negligencia de una autoridad para responder a una demanda de la población o la evidencia de que uno o varios requisitos oficiales no tienen razón de ser.

Al parecer, Castro se propone adelgazar el aparato de gobierno, reubicar a funcionarios en el mejor lugar posible e implantar métodos eficientes.

Después de 1959 funcionó en Cuba un gobierno revolucionario que fue haciendo ajustes al aparato heredado del régimen anterior. En la segunda mitad de los setenta, al consolidarse el alineamiento con el bloque soviético, se instauró un esquema de abundantes dependencias, equiparable a ese grupo de países.

En la crisis de los noventa se desmanteló el enjambre administrativo, para organizar un gabinete ministerial más parecido a los conocidos en occidente.

Pero ese cambio se realizó “con la premura impuesta por la necesidad de adecuarnos de manera rápida a un escenario radicalmente distinto, muy hostil y sumamente peligroso”, dijo Castro a la Asamblea.

Después de 14 años de esa reforma, “se requiere una estructura más compacta y funcional, con menor número de organismos de la administración central del Estado y una mejor distribución de las funciones que cumplen”, añadió.

Por ahora no hay más pistas. Pero una versión recurrente en medios bien enterados insiste en que un ejemplo típico del cambio es la posible desaparición de los ministerios de Agricultura, del Azúcar, la Industria Alimentaria y la Pesca, para fundirlos en uno solo.

En este caso el razonamiento no sólo se basa en la cantidad de dependencias y funciones duplicadas, sino en que la explotación de la tierra y la producción de alimentos es una de las máximas prioridades oficiales.

La ANPP tiene la atribución de nombrar a los integrantes del gabinete y los vicepresidentes del Consejo de Ministros, a propuesta del presidente del Consejo de Estado.

Castro pidió al parlamento posponer la designación de ministros para hacerla después de la restructuración del aparato, hacia finales del año.

Explicó que se requería ese tiempo para evaluar el desempeño de los actuales ministros y vicepresidentes del gobierno y analizar la estructura de la administración central, por lo que tácitamente se prolongó la gestión del gabinete en funciones.

En el equipo de gobierno hay ahora seis integrantes del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC), los ministros Ulises Rosales del Toro (Azúcar), Abel Prieto (Cultura), Yadira García (Industria Básica), Abelardo Colomé (Interior), José Ramón Balaguer (Salud Pública) y Jorge Luis Sierra (Transportes) a quienes se agrega desde este domingo Julio Casas, único nombramiento confirmado, al frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

Colomé y Casas son, además, vicepresidentes del Consejo de Estado y Balaguer es integrante de ese órgano.

Un valor entendido en la vida oficial cubana es que la presencia de un miembro del Buró Político del PCC o del Consejo de Estado le inyecta a un ministerio el peso de alta prioridad.

Algo similar ha ocurrido en el despacho de Informática y Comunicaciones, dirigido por el comandante de la revolución Ramiro Valdés, y en el de Relaciones Exteriores encabezado por Felipe Pérez Roque, los dos integrantes del Consejo de Estado.

En contraste, el Ministerio de Agricultura ha vivido un periodo de sacudimientos, por el desplome de la producción y decisiones urgentes para reflotarla, sin que se haya nombrado un titular de la cartera desde la muerte en 2005 del ministro Alfredo Jordán, quien era miembro del Buró Político.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente también está con un encargado del despacho al frente, desde el fallecimiento de la titular, Rosa Elena Simeón, en 2004.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.