Usted está aquí: domingo 24 de febrero de 2008 Sociedad y Justicia En 15 días han muerto 12 recién nacidos en el Hospital General

Atribuyen la causa a una bacteria adquirida en el nosocomio; la Ssa sólo acepta un deceso

En 15 días han muerto 12 recién nacidos en el Hospital General

Algunos progenitores con hijos internados en el lugar se habían percatado de 11 fallecimientos

Médica reportó Staphylococcus epidermidis en exámenes clínicos de una menor

Ángeles Cruz Martínez

Ampliar la imagen Funeral de la menor Fátima que murió en el Hospital General de México. La imagen, en la casa de los progenitores, en la delegación Álvaro Obregón Funeral de la menor Fátima que murió en el Hospital General de México. La imagen, en la casa de los progenitores, en la delegación Álvaro Obregón Foto: Víctor Camacho

En menos de 15 días han fallecido 12 recién nacidos en las áreas de terapia intensiva e intermedia del Hospital General de México. Ayer, los padres de familia aseguraron que no pudieron pasar a ver a sus hijos durante el horario de visita, y temen por la vida de éstos.

El viernes murió una bebé que por más de 20 días luchó contra una bacteria, que presumiblemente adquirió en el nosocomio y que se suponía había vencido con un tratamiento de antibióticos suministrados durante 15 días. Su mejoría era tal, que ese mismo viernes iba a ser de dada de alta, pero cuando sus padres llegaron a recogerla, se encontraron con la noticia de que Fátima –como la habían llamado– había sido ingresada a terapia intensiva por un choque séptico (infección interna), ocasionado por la bacteria Staphylococcus epidermidis, la cual se suponía que estaba bajo control.

La niña también presentaba sangrado pulmonar y del esófago. La médica de ese turno les dijo que se le realizarían otros estudios clínicos y una transfusión. Por la tarde, los padres fueron informados de que a las 14:50 horas su hija había sufrido un paro respiratorio y a las 16:20 un paro cardiaco, por lo que falleció.

Cristian Bolaños López, progenitor de Fátima, aseguró que durante los días que su hija permaneció en el hospital, igual que otros padres, se percató de que al menos otros 11 bebés murieron ahí; dos de ellos, el mismo viernes.

No obstante, la dirección del hospital, por conducto de la Dirección de Comunicación Social de la Secretaría de Salud (Ssa), rechazó que hayan ocurrido tales decesos, y únicamente reconoció el de Fátima. No se proporcionaron mayores datos; mientras, en el nosocomio, el subdirector en turno, de apellido Rizo, se limitó a remitir la petición de información al área de prensa.

En entrevista, Bolaños López señaló que hubo varias irregularidades en la atención médica que recibió su hija; entre otras, que nunca le informaron el nombre de la bacteria encontrada en los análisis sanguíneos, para cuyo tratamiento fue necesaria la aplicación de fuertes antibióticos.

Tampoco supo con oportunidad que había sido necesaria una transfusión sanguínea. De ambas situaciones se enteró el viernes pasado, cuando la médica responsable de la atención de Fátima ese día les informó a él y a su esposa que sería necesaria una segunda transfusión.

Les dijo que la bacteria había dado positivo en uno de los análisis, lo que contradecía lo dicho por otra doctora, Janet Barriga, quien el jueves aseguró que Fátima estaba en franca mejoría, dado que ya se alimentaba del seno materno, había subido de peso y ya se había aclimatado al medio ambiente. Barriga decidió que la niña se podría ir a su casa al día siguiente.

Fátima nació en parto normal luego de 36 semanas de gestación. Presentó retención de líquido pulmonar y deficiencia respiratoria. Según explicaron los médicos a los padres, ambos problemas se solucionarían cuando los riñones empezaran a funcionar con normalidad, y con auxilio de oxígeno.

Luego de cuatro días en que la niña no reportó mejoría, le hicieron el primer análisis sanguíneo, donde se detectó la alteración de plaquetas por una infección bacteriana. Después de otros días de tratamiento en los que tampoco hubo resultados, le colocaron un catéter en el cuello, porque se suponía que era una mejor vía para la administración del medicamento. Bolaños se enteraría días más tarde de que su hija también había requerido una transfusión sanguínea.

Asimismo, afirmó que presenció el maltrato que dio una enfermera a una bebé, debido que no mejoraba y “nada más le hacía peder el tiempo”. También dijo que observó que por cuatro días se suspendieron las visitas a las áreas de terapia intensiva e intermedia.

A decir de él, según lo que informababan los médicos, esto ocurre cuando uno o varios niños tienen complicaciones o mueren. De acuerdo con otros padres de familia cuyos hijos están internados, algunos doctores confirmaron que otros menores también están contaminados con la bacteria Staphylococcus epidermidis.

 
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