Usted está aquí: viernes 28 de diciembre de 2007 Deportes Rafael Márquez combatirá como un bulldog ante Israel Vázquez

Quiere recuperar el cetro supergallo que le arrebató su compatriota

Rafael Márquez combatirá como un bulldog ante Israel Vázquez

Jorge Sepúlveda Marín

Rafael Márquez advierte que ante Israel Vázquez “no será una batalla, sino la guerra”, cuando el 1º de marzo busque recuperar el cetro mundial supergallo que en agosto pasado le arrebató su compatriota. “Voy por el título como si fuera un bulldog, con todo. No habrá ni un día más”, advierte.

Mientras su mánager Ignacio Beristáin le venda las manos cuidadosamente, cual valiosas joyas, el púgil apunta que el apodado Magnífico llega a desesperarse cuando lo tocan, al recibir una andanada de golpes de la cual no puede librarse fácilmente; de allí que busque sorprenderlo y, de ser posible, hasta noquearlo, lo cual sabe que será complicado.

El hermano de Juan Manuel, monarca superpluma también del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), refiere que serán tres meses y medio los que acumule para la contienda, el mayor tiempo invertido en un pleito, y el lunes continuará con sesiones diarias de boxeo con sparrings que deben parecerse mucho, en el estilo, al rival, y aunque ya tiene algunos nombres en mente, prefiere no adelantarlos.

Dice que es el mayor tiempo que haya invertido en un combate, “pero debe ser así porque no se trata de cualquier rival, sino de uno al que debe tenérsele el máximo respeto, no sólo porque ya me ganó –aunque no quedó muy convencido–, sino porque se trata de demostrar quién es el mejor de una vez por todas. Es un pleito donde va de por medio el orgullo”.

Luego de dos contiendas que ha sostenido recientemente ante el ahora monarca, dice haberle “encontrado varios defectos; uno de ellos que le entran mucho los golpes en la cara, por casi todas partes, por lo que en mi esquina preparamos una estrategia para atacarlo con todo”.

Por eso acepta que debe subir al cuadrilátero “con la cabeza fría, con el único pensamiento de que la táctica que me dicten y la parte de la que no hablamos en público, sea lo que nos haga alcanzar la victoria”, que fundamentalmente estará basada en tirar golpes desde el inicio, para irlo ablandando.

Los puños quedaron revestidos de gasa y tela adhesiva. El boxeador retoma la charla para apuntar que los dos o tres kilogramos que tiene de más los perderá paulatinamente para lograr una de las mejores preparaciones que haya tenido, porque sólo piensa en la derrota que le propinará al Magnífico, en algún lugar por definir de Estados Unidos.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.