Usted está aquí: miércoles 5 de diciembre de 2007 Cultura Cruzada propuesta por Siqueiros

REPORTAJE /Pagar con arte a Hacienda

Cruzada propuesta por Siqueiros

Merry MacMasters

Ampliar la imagen Obra en cerámica de Jorge Marín perteneciente a la Colección Pago en Especie que permanece depositada en la bodega de la Secretaría de Hacienda Obra en cerámica de Jorge Marín perteneciente a la Colección Pago en Especie que permanece depositada en la bodega de la Secretaría de Hacienda Foto: María Meléndrez Parada

El programa Pago en Especie tiene sus orígenes, según la anécdota, en la propuesta para que los artistas pudieran pagar impuestos con obras de su autoría y crear, así, un acervo para la nación, hecha en 1957 por David Alfaro Siqueiros a Hugo B. Margáin, entonces director de Impuesto Sobre la Renta de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Como resultado de las reformas a la Ley del Impuesto sobre la Renta, realizadas en los años 50, algunos artistas se vieron imposibilitados para cumplir con esta disposición fiscal, consigna Edgardo Ganado Kim en el texto que escribió para el libro Colección Pago en Especie, catálogo 97-02.

Siqueiros planteó que “los artistas no sabían de números y que algunos tampoco tenían dinero, pero sí obras que valían mucho y podrían pasar a constituir una colección pública para México”.

La iniciativa tuvo buena respuesta de las autoridades hacendarias y mediante un acuerdo con Antonio Carrillo Flores, secretario de Hacienda durante el régimen de Adolfo Ruiz Cortines, se aprobó la solicitud.

De acuerdo con Ganado Kim, “Siqueiros también ayudó a reunir las primeras obras que entraron en esa nueva modalidad, pero, hasta donde se sabe, no participó en la cruzada que había iniciado”. Diego Rivera sí comenzó pagando con el óleo Lucila y los judas, después aportó Paisaje urbano y Conteniendo el hielo del Danubio en Bratislava.

Angeles Sobrino, subdirectora de Control de Colecciones de la SHCP, explica que Rivera no debía impuestos, porque justo en ese momento había donado a la nación el Museo Anahuacalli y toda su colección prehispánica, pero se sumó a esa causa y aportó esas obras a Hacienda para que arrancara el programa Pago en Especie.

Otros se unieron, como Rufino Tamayo, con Venus fotogénica; Raúl Anguiano, con El beso, y Adolfo Best Maugard, con un retrato de Zapata. También participaron Roberto Montenegro, Guillermo Meza, Angelina Beloff, Francisco Moya y Amador Lugo, entre otros.

Ganado Kim señala que las modificaciones constitucionales requeridas por decreto para instrumentar la nueva modalidad no se efectuaron en ese momento. Así que algunos de los artistas que se afiliaron a este modo de pagar impuestos lo hicieron sin saber qué pasaría después con esas obras. Esta formalización sucedió en 1975, en el régimen de Luis Echeverría.

 
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