Usted está aquí: sábado 20 de octubre de 2007 Cultura Sibelius según Barbirolli

Sibelius según Barbirolli

Pablo Espinosa

Este año, las orquestas del mundo conmemoran el primer medio siglo de la muerte del compositor finlandés Jan Sibelius y en sus atriles posan sus partituras: por igual sus poemas sinfónicos que sus siete sinfonías.

A principios de este año presentamos en el Disquero una entrega monográfica cuya propuesta central fue una edición nueva de todas las sinfonías a cargo del estoniano Neeme Jarvi al frente de la Sinfónica Nacional de Suecia.

Conforme avanza el año y las conmemoraciones, van apareciendo más grabaciones formidables, de las cuales recomendamos otra caja, ésta de cinco discos cinco, con las siete sinfonías, además de poemas sinfónicos y música de escena prácticamente desconocida, pues al igual que las últimas sinfonías y algunos poemas sonoros, poco se programan en las salas de concierto.

La caja en cuestión es del sello EMI Classics y para muchos, incluido el Disquero, constituye la mejor versión posible de esta música sublime, pues quien está a la batuta es la máxima autoridad en la materia (y vaya que hay especialistas supremos, como el finlandés Paavo Berglund, por ejemplo): el maestro británico sir John Barbirolli (2 de diciembre de 1899-19 de julio de 1970), en el podio de su instrumento emblemático: la Hallé Orchestra, con la cual produjo verdadera magia a partir de las partituras que junto con las de Mahler mejor comprendió en su vida, las de Jan Sibelius.

Uno escucha una a una las sinfonías y parece siempre la primera vez por la riqueza de matices, la creatividad infinita en el fraseo, la intensidad emocional depositada en cada nota, en cada énfasis, en cada arcada, cada ataque de las diferentes sinuosidades acuosas, con las cuales enriquece un legado de por sí riquísimo, la poesía en sonidos, el misterio, la infinita capacidad expresiva, ese no se qué encendido con el brío de su batuta.

Escuchar las sinfonías de Sibelius con Barbirolli es una de las experiencias más enriquecedoras que existen, un manantial de placer, un volcán que crece, crece, crece y estalla en el placer más infinito. El sentido dramatúrgico, la sabiduría, la entrega, el honesto navegar aportando de manera muy creativa matices, pliegues, intersticios, giros novedosos y acentos insólitos hacen de la escucha de los discos grabados por el maestro Barbirolli y aquí rescatados con la tecnología de sonido más depurada, una aventura maravillosa, única, exacta, plena. He aquí la felicidad entera.

 
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