Usted está aquí: viernes 14 de septiembre de 2007 Estados Estallidos en ductos de Pemex enferman de miedo a pobladores de Los Súchiles

Les falta agua para beber y ayuda de los gobiernos local y federal, afirman

Estallidos en ductos de Pemex enferman de miedo a pobladores de Los Súchiles

Andrés T. Morales (Corresponsal)

Ampliar la imagen Habitantes de Omealca, Veracruz, no quieren regresar a sus casas por el temor a que ocurran más explosiones en los ductos de Petróleos Mexicanos Habitantes de Omealca, Veracruz, no quieren regresar a sus casas por el temor a que ocurran más explosiones en los ductos de Petróleos Mexicanos Foto: Sergio Hernández Vega

Omealca, Ver., 13 de septiembre. Pobladores de la comunidad Los Súchiles aseguraron estar enfermos de miedo. La madrugada del pasado lunes, descalzos, desnudos y casi arrastrando a los más pequeños o débiles huyeron hacia cerros y poblados cercanos para alejarse del fuego que salía de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) hechos estallar.

“Todos estamos enfermos de miedo y si hoy la libramos, para la próxima no saldremos con vida”, aseguraron convencidas mujeres, amas de casa en su mayoría. “La lumbre clareaba todo y tronaba como un rayo, nos despertamos con la muerte casi encima, pero en menos de 20 minutos ya nadie había en el pueblo”, relató Ricarda Campos Jiménez.

Con un pie vendado, pues no le dio tiempo de ponerse calzado, Ricarda salió huyendo junto con sus hijos por veredas pedregosas y escaló cerros para alejarse de la explosión. La campesina recordó los últimos minutos de su vecina Zenaida Mendoza, de 75 años de edad, quien falleció de un infarto esa madrugada.

“‘¡Ya nos morimos todos, pobres de los niños!’, fueron sus ultimas palabras, y se murió de un ataque al corazón”, contó. El sepelio se realizó el martes en la comunidad San José de Abajo, municipio de Cuitláhuac.

Este jueves, en esa misma localidad, las últimas 20 familias abandonaron un albergue habilitado en un salón propiedad del sindicato del ingenio azucarero San José de Abajo. El retraso en retornar a Los Súchiles obedeció a dos motivos: uno, el miedo a una nueva explosión y dos, por la contaminación del agua en depósitos, manantiales y pozos artesianos a causa de la fuga y combustión del hidrocarburo.

“Todo huele a petróleo, está manchado de aceite, y no tenemos ni siquiera agua para tomar”, afirmó Matilde Xochicalli.

La falta de líquido para beber y el riesgo para su salud hicieron que al menos 200 lugareños bloquearan durante seis horas la carretera Omealca-Tezonapa el pasado miércoles.

Al igual que en Los Súchiles, miles de habitantes de otras comunidades como Plan de Ayala, Rancho Calzada, La Laja, La Estación, Las Palmas, 5 de Mayo y Colonia Zapata huyeron despavoridos a montes cercanos, para concentrarse en albergues. Ni el Ejército ni brigadistas les ofrecieron ayuda, aseguraron.

Incluso, los alimentos y ayuda en especie que los pobladores de Los Súchiles recibieron en el albergue de San José de Abajo provino de organizaciones religiosas y del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera de la República Mexicana, pues varios de ellos laboran en el ingenio allí ubicado.

Los damnificados acusaron al ayuntamiento de Omealca, que encabeza el alcalde Pedro Muñoz, de desatender sus demandas principales. Una es la realización de un estudio sanitario para conocer el grado de contaminación del agua en Los Súchiles, así como en sus animales y sembradíos.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.