Usted está aquí: martes 14 de agosto de 2007 Sociedad y Justicia Cultivo de piel permite al IMSS abatir número de muertes por quemaduras

Niños, los más afectados; el instituto, pionero en método de regeneración dérmica

Cultivo de piel permite al IMSS abatir número de muertes por quemaduras

GABRIEL LEON ZARAGOZA

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es pionero internacional en las técnicas de tratamiento de niños quemados, gracias a especialistas nacionales que desarrollaron un método de piel cultivada de fragmentos de prepucio de bebés circuncidados, que permite la reparación de las heridas y la regeneración dérmica.

Cifras del IMSS destacan que esta alternativa médica favorece anualmente a más de 600 derechohabientes y beneficiarios que sufren alguna quemadura, quienes en un lapso de entre 10 días y tres semanas pueden ser dados de alta.

En el país, 2 por ciento de la población sufre quemaduras cada año. Del total de afectados, 70 mil pacientes requieren ser hospitalizados y 30 por ciento son niños, la mayoría menores de dos años, de los cuales 77.7 por ciento se quema al derramársele líquidos o al caer en recipientes con agua hirviente.

Datos oficiales revelan que las siguientes causas de quemaduras en menores -tras las producidas por líquidos- son fuego, descarga eléctrica y explosión de cohetes o productos químicos, que producen lesiones desde leves hasta severas, las cuales pueden provocarles la muerte.

Especialistas de la institución informaron que los accidentes en niños ocurren principalmente en casa.

En conferencia de prensa, el jefe del servicio de quemados del hospital de traumatología Doctor Victorio de la Fuente Narváez, en Magdalena de las Salinas, del IMSS, Jesús Cuenca, expuso que el área a su cargo es iniciadora de una novedosa técnica de expansión de piel y reconstrucción con bioingeniería tisular (de los tejidos).

Explicó que la piel cultivada se ha empezado a obtener del prepucio de bebés circuncidados. Mide de dos a tres milímetros. A esta fracción de piel se le hacen análisis y pruebas para verificar que el donador no tenga enfermedades virales, con el fin de someterla a clonación.

"Una vez que está limpio (el fragmento de prepucio) se manda a radiación, con lo cual se disminuye el efecto de rechazo; con esto se inicia el trabajo de separación de la piel, se comienza la clonación por medio de factores de crecimiento, se obtiene una sábana gigante, se parte en pequeños fragmentos y se conserva a temperaturas de 30 a 60 grados bajo cero."

Expuso que con este procedimiento no hay rechazo del organismo del paciente y se acelera la regeneración.

Estadísticas del IMSS indican que en 1990 la mortalidad de pacientes quemados era de 9.9 por ciento y la tasa de infecciones de 34, mientras en la actualidad son de 3.5 y de 7 puntos, respectivamente.

 
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