Usted está aquí: martes 7 de agosto de 2007 Economía Zonas Económicas Especiales

INDIA

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Zonas Económicas Especiales

Ampliar la imagen Manifestación de personas desplazadas a causa de la creación de Zonas Económicas Especiales, el 23 de julio pasado en Mumbai, la más grande ciudad india y capital del estado de Maharashtra Manifestación de personas desplazadas a causa de la creación de Zonas Económicas Especiales, el 23 de julio pasado en Mumbai, la más grande ciudad india y capital del estado de Maharashtra Foto: Reuters

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Las Zonas Económicas Especiales (ZEE) vuelven a estar en la agenda, al aprobarse 36 más a pesar de la oposición dentro del gobierno indio y de quienes rechazan la adquisición forzada de tierras.

Los esfuerzos de India por emular el más que evidente y exitoso desarrollo de las zonas económicas especiales de China empezaron a generar controversia apenas la legislación entró en vigor, a principios de 2006. La oposición ha ido desde quejas de ministros hasta protestas violentas que obligaron al gobierno, en enero de 2007, a posponer la aprobación de estas compras. Sin embargo, el desarrollo de las ZEE al parecer vuelve a estar en auge. El 22 de junio se aprobaron cerca de 36, con lo cual el número total de zonas autorizadas asciende a 339.

Atractivos de las ZEE

Las razones detrás de las políticas para establecer ZEE en India son muy claras. Los problemas de infraestructura continúan a la cabeza de las principales preocupaciones de las compañías en ese país, ya que limitan a las que compiten en el extranjero y frenan a los compañías extranjeras que ven en India un posible centro de manufactura. Debido a que dotar al país de infraestructura industrial de clase mundial resulta en extremo caro y es un esfuerzo a largo plazo, la mejor solución es construir regiones de excelente infraestructura en forma de ZEE. Al ofrecer incentivos a los constructores privados, el gobierno también atrae inversión privada para crear dichas zonas, aligerando así la carga financiera de una tarea que de manera tradicional ha sido responsabilidad del Estado.

Las propuestas para los proyectos de zonas económicas especiales deben ser aprobadas por un comité compuesto sobre todo por funcionarios del gobierno central provenientes de distintos ministerios. Después que se aprueba un proyecto, los constructores tienen derecho a una serie de incentivos fiscales; por ejemplo, quedan exentos durante 10 años del impuesto sobre la renta, así como de obligaciones aduanales. El gobierno también ofrece incentivos a empresas que establezcan unidades en las ZEE. Por ejemplo, en los primeros cinco años los ingresos por exportaciones quedan exentos, y la mitad de las ganancias por exportaciones que se reinviertan quedan exentas por otros cinco años. Las compañías que operen en las ZEE tienen derecho a importaciones libres de impuestos aduanales. En India, donde la burocracia es un problema, y por ello las regulaciones y los procedimientos requeridos generan costos significativos, resulta otro incentivo importante que la gestión de asuntos aduanales se mantenga independiente de las autoridades tanto del gobierno central como de los estados.

Cascada de proyectos

Gran número de entidades, entre ellas compañías extranjeras y nacionales, constructores y agencias estatales, atraídas por las recompensas comerciales y los incentivos ofrecidos, han presentado proyectos para ZEE. Además de las 339 iniciativas que han sido aprobadas de manera formal, otros 170 planes han recibido luz verde en principio.

La información sobre la distribución de las ZEE por estado y sector se encuentra disponible para los 303 proyectos aprobados formalmente el 18 de junio de 2007. Maharashtra va a la cabeza con 60 proyectos; le siguen Andhra Pradesh (53), Tamil Nadu (38) y Karnataka (32). El sur de India tiene el mayor porcentaje de ZEE aprobadas (47%); lo siguen los estados del oeste (32%). Por sector, dominan las compañías de subcontratación y de productos electrónicos, las cuales hacen un total de 189 proyectos, seguidas por ZEE de fabricación de productos múltiples (15) y zonas que se enfocan a los textiles y ropa (14), farmacéuticas y químicas (13), biotecnología (12), e ingeniería o aviación (10). Sin embargo, los niveles por estado y sector pueden resultar engañosos, ya que el tamaño de las ZEE varía de manera considerable (no hay información disponible sobre este punto).

El Ministerio de Comercio e Industria, creador y encargado de la política de ZEE, las ve como una gran iniciativa para aumentar exportaciones, mejorar la infraestructura, atraer la inversión extranjera y local, y crear más empleos. El ministerio calcula que las zonas aprobadas hasta ahora podrían proporcionar una inversión de casi 74 mil millones de dólares (mdd) y crear alrededor 4 millones de empleos. Prevé también que las exportaciones de las ZEE que entrarán en operación en el año fiscal 2008/09 (marzo-abril) excederán de 24 mil 600 mdd durante ese año. Sin embargo, en virtud de que la mayoría de las personas afectadas por el desarrollo de estas zonas -en especial por la compra de tierras- son agricultores que no esperan ningún beneficio, los proyectos han generado seria oposición.

Compra de tierras

En parte porque India es una democracia, comprar tierras para proyectos de infraestructura ha sido, con frecuencia, problemático. Las personas desplazadas que no reciben una compensación adecuada pueden expresar abiertamente su descontento mediante la participación política y la protesta. Cuando las tierras se adquieren para que las usen empresas privadas -a diferencia de proyectos de infraestructura como las carreteras destinadas al uso público-, el nivel de descontento es a menudo más alto. La percepción común es que los proyectos de estas zonas son meros ejercicios de poder que arrebatan la tierra a sus dueños y la pagan a precios injustamente bajos. Este año, durante el periodo marzo-enero, la oposición a la compra de tierras se tornó violenta en Nandigram, Bengala Occidental, donde el grupo Salim de Indonesia planeaba instalar una ZEE de sustancias químicas. Alrededor de 20 personas perdieron la vida en choques entre policía, agricultores y activistas.

Sin embargo, estas zonas no son necesariamente el foco de estas discusiones; cualquier política que implique la adquisición de tierras está destinada a despertar oposición. La controversia sobre adquisiciones de tierras tiene que contemplarse desde una perspectiva más amplia. La tierra total requerida para los proyectos de ZEE que el 18 de junio recibieron aprobación formal ascendía a casi mil 845 kilómetros cuadrados, menos de 0.1% de la superficie de India. Bajo esta perspectiva, la controversia que rodea el desplazamiento de agricultores y la pérdida de tierra cultivable parece algo exagerada.

Los críticos de las zonas han expresado también otras preocupaciones. Unos sostienen, por ejemplo, que los incentivos son demasiado generosos y derivarán en una gran pérdida de ingresos para el gobierno. La respuesta de los partidarios de estas zonas es que la mayor parte de estos incentivos se ofrecen ya a exportadores y desarrolladores de infraestructura mediante de otros esquemas, y que en las ZEE simplemente se ofrecen en paquete.

No obstante, la oposición a las políticas actuales hacia las ZEE es aún fuerte. Un comité parlamentario recomendó hace poco detener todas las autorizaciones hasta que se modificara la normatividad respectiva para proteger los intereses de los agricultores. Sin embargo, esta recomendación no es obligatoria y, de manera reciente, el gobierno decidió ampliar el plazo en el cual los desarrolladores deberán adquirir la tierra, antes de que su aprobación expire.

Recientes cambios de política

Los problemas de adquisición de tierras han forzado a Nueva Delhi a hacer algunos cambios de política. En abril de 2007 el gobierno central anunció un límite máximo de 5 mil hectáreas para las ZEE de multiproductos. A los gobiernos estatales se les ordenó no llevar a cabo ninguna adquisición forzada de tierras y se les autorizó a imponer un límite aún más bajo para las áreas de estas zonas. Mientras tanto, el Ministerio de Desarrollo Rural está en proceso de formular un reasentamiento incluyente y una política de rehabilitación, según la cual las ZEE proporcionarán sustento, cuando menos, a una persona de cada familia desplazada.

Este ajuste del tratamiento de las ZEE para hacer más políticamente correcta la adquisición de tierras es una solución oportuna. Sin embargo, los cambios harán más difícil concretar las altas expectativas de sus defensores. Si se espera que las zonas proporcionen infraestructura de categoría mundial, tienen que ser lo bastante grandes para contener aeropuertos, accesos carreteros y demás. Y si deben impulsar la capacidad industrial, tienen que ser lo bastante grandes para beneficiarse de las economías de escala. Pero algunos proyectos de ZEE recientemente aprobados son tan pequeños que su ventaja principal parecen ser los incentivos fiscales. Esto es evidente si se compara el tamaño de dichas zonas en China e India. El tamaño medio de las aprobadas hasta ahora en India es de sólo cuatro kilómetros cuadrados: una fracción diminuta del tamaño de sus similares chinas. La ZEE de Chenzhen, China, es de una gigantesca superficie de 327 kilómetros cuadrados. La fijación de limitaciones adicionales al tamaño de las zonas en India podría convertir en un sueño lejano el éxito de las ZEE en China.

Fuente: EIU

Traducción de texto: Jorge Anaya

 
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