Usted está aquí: miércoles 20 de junio de 2007 Política Repatriaciones voluntarias se reinician el 9 de julio

Repatriaciones voluntarias se reinician el 9 de julio

JOSE ANTONIO ROMAN

El Programa de Repatriación Voluntaria, mediante el cual se pretende regresar a sus lugares de origen a los indocumentados mexicanos detenidos en el corredor fronterizo de Sonora y Arizona, iniciará el próximo 9 de julio, según informaron fuentes diplomáticas, con un costo de unos 15 millones de dólares que pagará Washington.

Este será el cuarto año consecutivo en que regirá dicho programa, que prevé regresar al menos a 300 indocumentados diarios, y disminuir el número de muertos en esa frontera entre julio y septiembre, cuando se registran las temperaturas más altas en la zona desértica de Arizona.

Oficialmente la Secretaría de Relaciones Exteriores no ha informado al respecto; sólo ha señalado que las negociaciones continúan. En años anteriores, la dependencia ha informado hasta el último momento, la víspera de la entrada en operación. Tampoco se sabe si el programa se ampliará a otras regiones, como el sector de El Paso, Texas.

Aunque el programa es resultado del Memorándum de Entendimiento sobre la Repatriación Segura, Ordenada, Digna y Humana de Nacionales Mexicanos, firmado con el Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos en febrero de 2004, el precedente directo es un plan de repatriación unilateral que puso en práctica Washington en 2003 con la finalidad de reducir flujos migratorios y fallecimientos, así como combatir a las bandas de traficantes de personas en el corredor Naco-Douglas y en el oeste del desierto de Arizona.

Ese programa tuvo irregularidades, como la separación de familias; encadenamiento de los repatriados durante los traslados; repatriación de grupos numerosos; fallas en la notificación consular; horarios inadecuados de los retornos; repatriación de menores, y quejas por falta de alimentación, según denunciaron organizaciones pro migrantes, ante el silencio del gobierno mexicano.

Ofrecer un regreso seguro tiene el propósito de salvar las vidas de los indocumentados detenidos, evitando que reintenten cruzar y recurran a los llamados polleros, que los exponen a las zonas desérticas.

Pero hay versiones, aun en el gobierno estadunidense, que han cuestionado el plan. La Oficina de Supervisión del Gobierno, correspondiente al Congreso, ha señalado que no hay evidencia estadística ni documental que compruebe la relación directa entre la disminución del número de muertes en Nogales, Yuma y Tucson, y el programa.

De acuerdo con el procedimiento bilateral, todos los indocumentados detenidos que se acogen al programa son llevados a Tucson, Arizona, desde donde a diario parten dos aviones a la ciudad de México. De ahí son enviados a las centrales camioneras con un boleto gratis para viajar a su lugar de origen. Quienes rechazan el programa son dejados al borde de la frontera, desde la que generalmente reintentan cruzar.

 
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