Usted está aquí: viernes 8 de junio de 2007 Economía La izquierda teme asustar a ricos: José Luis Calva

La izquierda teme asustar a ricos: José Luis Calva

ROBERTO GONZALEZ AMADOR

Desde el amplio espectro de la izquierda política en México existe miedo "de no asustar a los de arriba" cuando se habla de estrategias económicas. "La izquierda ha perdido la iniciativa", comenta José Luis Calva, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), coordinador de una colección de 15 tomos publicada el mes pasado en los que 312 académicos hacen un amplio diagnóstico de la situación económica y social del país.

Generar conciencia entre la población de que el modelo económico impuesto al país por más de dos décadas no lleva sino a un desempeño mediocre del aparato productivo es una manera que, desde la izquierda, se puede nutrir la discusión sobre una alternativa de desarrollo, plantea.

José Luis Calva, uno de los más destacados estudiosos del desempeño económico reciente, expone: "los grandes cambios en los países comienzan con cambios en el estado de ánimo de la población, en el nivel de conocimiento de la opinión pública". Es con ese telón de fondo que Calva conversa con La Jornada a propósito de la realización, este viernes, del foro "¿Qué izquierda para México?", auspiciado por el Frente Amplio Progresista, la formación multipartidista con amplia presencia en el Congreso que representó a la izquierda electoral en los comicios federales de 2006.

Necesario, estimular la economía

"Debemos plantear las interrogantes que se pueden hacer desde la izquierda", dice Calva.

Una de ellas -prosigue- es por qué en países desarrollados hay relativamente pocas diferencias entre izquierdas y derechas. Y ese es un punto crucial. Para empezar, en esas naciones están de acuerdo en que frente a una desaceleración de la actividad económica hay que actuar con políticas macroeconómicas, tanto fiscales como monetarias, contracíclicas, es decir, que estimulen la economía. Es lo que hacen, añade, Estados Unidos, las naciones de la Unión Europea o Japón: utilizan instrumentos fiscales y monetarios (como aumentar el déficit presupuestal o bajar la tasa de interés) para responder a las caídas en la actividad.

En cambio, en México se tiene una sacrosanta ortodoxia económica que llegó con los neoliberales hace más de 20 años y que incluso se ha convertido en mandato de ley, comenta. Aquí, cuando cae la actividad económica y por tanto las empresas pagan menos impuestos el gobierno recorta la inversión y el gasto y el banco central sube las tasas de interés, no obstante que hay una evidente desaceleración, añade.

"Lo que pasa con la izquierda es que tiene miedo de plantear de manera congruente políticas monetarias contracíclicas; tiene temor de ser identificada con políticas del pasado que fracasaron. La izquierda debe marcar sus diferencias con el pasado: mantener flexibilidad en los instrumentos macroeconómicos, procurar inflación controlada y balance fiscal, pero sobre todo atender las variables reales de la economía, que son el crecimiento y empleo".

En el México de hoy la derecha está aferrada a la ortodoxia y la izquierda tiene miedo de tocar el tema, como si fuera tabú. Dijo que se requiere una política industrial de fomento y de apoyos a la agricultura, como hay en Estados Unidos o Europa.

La discusión del Frente Amplio Progresista en la que participará Calva como ponente principal será este viernes, de 9 a 12 horas en Monterrey 50, colonia Roma.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.