Usted está aquí: jueves 17 de mayo de 2007 Política El valor de una firma

El valor de una firma

Alonso Urrutia

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó ayer el destino definitivo que tendrán las boletas de los comicios federales de 2006, al desechar el último recurso ciudadano interpuesto en contra de la decisión del Instituto Federal Electoral (IFE) de negar el acceso al contenido de los paquetes. Por falta de firma autógrafa del promovente en el recurso, Daniel Lizárraga, determinó desecharlo, abriéndose así la puerta para su destrucción.

Con la decisión adoptada por los magistrados, ya no existe impedimento alguno, en el ámbito de la justicia electoral, para que el IFE pueda proceder a cumplir las disposiciones del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), el cual estipula que una vez concluido el proceso se procederá a la destrucción de la documentación electoral.

Quedaría por determinarse si el IFE esperará a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determine respecto de un recurso interpuesto por el mismo Lizárraga, relacionado con la violación a su derecho de acceso a la información.

En principio, el acuerdo aprobado en diciembre pasado por el Consejo General del instituto hacía referencia a que se postergaría la fecha -fijada para diciembre en el cronograma de la organización electoral- de la destrucción de boletas hasta que se desahogaran todos los recursos interpuestos por la vía del TEPJF.

Sin discusión alguna, los magistrados escucharon la resolución en la que se desechó el recurso de Lizárraga, por la sencilla razón de que no firmó el documento presentado.

 
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