Usted está aquí: lunes 16 de abril de 2007 Estados Desconocen autoridades estudios que avalan proyectos turísticos en Jalisco

El gobernador, la titular de la Semades y el rector de la UdeG dicen que no los han visto

Desconocen autoridades estudios que avalan proyectos turísticos en Jalisco

La institución tapatía, a la zaga de la UNAM en la evaluación de los perjuicios al ecosistema

JUAN CARLOS G. PARTIDA CORRESPONSAL

Ampliar la imagen En los últimos días del gobierno foxista, la Semarnat autorizó de manera expedita dos proyectos turísticos junto a una de las reservas de la biosfera más importantes del país Foto: Arturo Campos Cedillo

Costa Alegre, Jal., 15 de abril. Ni el gobierno de Jalisco ni la Universidad de Guadalajara (UdeG) conocen los estudios de impacto ambiental en que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se basó para otorgar, en los últimos días del sexenio foxista, los permisos fast track para construir dos proyectos turísticos en el área de Chamela y Cuitzmala, en la Costa Alegre.

Ambos desarrollos colindan con una zona declarada reserva de la biosfera por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y considerada una de las 10 más importantes del país por su biodiversidad.

De gira por la costa jalisciense, en la semana anterior, el gobernador Emilio González Márquez, la titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (Semades), Martha Ruth del Toro, y el rector general de la UdeG, Carlos Jorge Briseño Torres, reconocieron que desconocen los estudios de impacto ambiental, fundamentales para emitir una opinión técnica sobre las afectaciones de los proyectos La Tambora y Marina Careyes, este último propiedad del ex dueño de Banamex, Roberto Hernández.

''Esta inquietud se le presentó al secretario de Medio Ambiente (Juan Elvira Quesada). Su respuesta fue que el gobierno federal está haciendo estudios y su compromiso es que se comprometió a cancelar el proyecto si afecta el hábitat'', afirmó González Márquez, interrogado sobre lo que hará su administración.

-¿El gobierno estatal no tendría una postura propia?

-No puede ser diferente. Si los estudios resultan que eso no es conveniente y que afecta al entorno, evidentemente nos estaremos sumando a la resolución del gobierno federal.

Martha Ruth del Toro admitió: ''No conocemos el proyecto. No ha sido presentado para su dictaminación'', por lo que las autoridades locales, dijo, no pueden tener una opinión.

Briceño Torres tampoco quiso referirse a las acusaciones de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes calificaron el proyecto turístico de atentado a la reserva de la biosfera Manantlán, así como a las playas y a las bahías de la Costa Alegre.

''Yo desconozco... creo que desconocemos las manifestaciones de impacto ambiental. En el caso nuestro parece ser que no las tenemos. Estas son fundamentales para conocer el impacto que tendrán los proyectos.

''La UdeG, en este y en otros proyectos de desarrollo, particularmente turístico, siempre insistirá en que se hagan los estudios de impacto ambiental correspondientes con la mayor seriedad posible, y podemos sumar fuerzas con el gobierno de Jalisco, por conducto de Semades, para hacerlo juntos'', dijo el rector.

El hecho de que investigadores de la UNAM dieran a conocer un dictamen técnico sobre los daños que causarán los complejos El Tambor y Marina Careyes, motivó que investigadores del Departamento de Estudios para el Desarrollo Sustentable de Zonas Costeras (DEDSZC), dependiente de la UdeG, empezaran a trabajar en un estudio para presentar una opinión técnica.

Arnulfo Hernández Díaz, jefe del DEDSZC, dijo que ''tres o cuatro'' investigadores a su cargo participan en este análisis. ''La UdeG también está evaluando la información de los proyectos en Cuitzmala y Chamela. Por ahora no podemos dar una opinión al respecto''.

-¿No cree que la UdeG, que tiene un centro regional y hasta un departamento especializado en esta zona, está muy atrasada? La UNAM ya informó a detalle de sus conclusiones sobre la afectación al ecosistema.

-El grupo de profesores del departamento está en proceso de evaluación. No se ha llegado a una conclusión. No es que estemos atrasados, pues el grupo de aquí es pequeño: somos 22 investigadores y sólo tres o cuatro están atendiendo el tema.

Agregó que se revisa si las propuestas de mitigación de impacto ambiental son reales y se ajustan a los lineamientos.

''Algunas no pueden ser evaluadas fácilmente, porque se necesitan datos técnicos y biológicos de la zona. Como la UNAM está en esa zona, precisamente en la reserva de Chamela, tiene datos técnicos más precisos que nosotros, que estamos un poco más lejos y que, por tanto, no tenemos tantos investigadores en la zona'', refirió.

-¿Cuál es la postura del DEDSZC sobre lo que ocurre con los desarrollos inmobiliarios y turísticos en la Costa Alegre?

-Hay ciertos grados de deterioro ambiental. Estamos trabajando en propuestas de mitigación y en un plan de acción que coordine a los tres niveles de gobierno.

-¿No tienen resultados de los estudios sobre algún desarrollo turístico y su impacto ambiental, aunque no sean los de Chamela y Cuitzmala?

-Estamos tratando de conjuntar todos los niveles de gobierno para poder empezar a desarrollar acciones de protección en la zona costera. Hace falta que se alineen todos los órdenes de gobierno, leyes, reglamentos y actores sociales y económicos.

 
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