Usted está aquí: domingo 18 de marzo de 2007 Opinión La compleja trilogía del Consejo de la Crónica

Jorge Legorreta*

La compleja trilogía del Consejo de la Crónica

A fines de febrero pasado el jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, participó como testigo de honor en la creación del nuevo Consejo de la Crónica de la ciudad de México, una propuesta que, según la información pública disponible, se debe a Guillermo Tovar de Teresa. La constitución de este organismo privado en forma de asociación civil ha generado el beneplácito de un sector de la población, pero también confusiones que conviene abordar en aras de deshilvanar los hilos de una compleja trilogía, creada debido a la existencia de tres organismos distintos que agrupan hoy a los cronistas de esta gran ciudad.

a) El primer organismo es de carácter oficial y tiene su origen en el siglo XVI. Durante siglos, la crónica de la ciudad de México se depositó oficialmente en el nombramiento de una sola persona, que por lo general recaía en distinguidos escritores; el último cronista designado lo fue precisamente Guillermo Tovar de Teresa, quien por cierto, propuso a fines de los años 80 del siglo XX, la creación de un consejo oficial; así, con esa idea nació el 18 de febrero de 1987, el "Consejo de la Crónica de la ciudad de México" cuya estructura se fundamenta en dos niveles de cronistas: los consejeros, integrados a un comité director, y los regionales, estos últimos, denominados delegacionales, de barrio y de zonas. Por un decreto del entonces presidente Miguel de la Madrid, se designaron primero 20 cronistas consejeros y luego cuatro más, en forma vitalicia y honoraria (es decir, de por vida y sin salario). Estos son: Homero Aridjis, Enmanuel Carballo, Miguel León Portilla, Enrique Cervantes, Fernando Césarman, José Luis Cuevas, Clementina Díaz de Ovando, Teodoro González de León, Andrés Henestrosa, José Iturriaga, Andrés Lira, José Luis Martínez, Efraín Castro, Mario Ojeda, Vicente Medel, Eugenia Meyer, Carlos Fuentes, David Ibarra, Ramón Xirau, José Rogelio Alvarez Encarnación, Silvio Zavala, Guillermo Tovar de Teresa, Rufino Tamayo, Federico Gamboa, Octavio Paz, Fernando Benítez y Luis Gonzáles y Gonzáles (la lista rebasa los 24 debido al fallecimiento de los últimos cinco). En cuanto a los nombramientos de los cronistas regionales, según el decreto original, existieron dos vías; una, el nombramiento del propio regente o el jefe de Gobierno en turno, a propuesta del comité director del consejo; y dos, la ratificación automática de todos aquellos cronistas que ya ejercían dicha función en las delegaciones, barrios o zonas típicas e históricas de la ciudad. Para ese entonces y hasta el año 2006, alrededor de 30 cronistas se convirtieron en regionales por ambas vías, entre los que podemos mencionar a Horacio Sentíes, Luis Everaert, Angeles Gonzáles Gamio, Jorge de León, Francisco Cáceres, Jaime Orozco y muchos otros más, incluyendo a Héctor Manuel Romero (ya fallecido). Con el paso de los años, la articulación institucional de estos cronistas regionales a los trabajos del Consejo de la Crónica disminuyó significativamente, no así su labor como cronistas realizada hasta la fecha en diversas instituciones públicas y privadas.

El Consejo de la Crónica de la ciudad de México ha tenido diversos secretarios; el primero fue Héctor Vasconcelos, le siguieron Fernando Zertuche, Jorge Hernández y por último, Angeles Gonzáles Gamio, quien presentó su renuncia en enero pasado, tras 12 años en el cargo; a reserva de conocer públicamente el informe de su extensa labor, hay que mencionar las innumerables publicaciones, incluyendo las de historia oral y las diversas revistas publicadas sobre la crónica de la ciudad; el nuevo cargo del secretariado del Consejo de la Crónica se le ha ofrecido, según algunas versiones, a Juana Inés Abreu. Antes de mencionar las últimas reformas al consejo, algunas acotaciones; con las reformas constitucionales de 1996, en junio de 1998 el consejo pasa a depender del Gobierno del Distrito Federal y los cronistas consejeros y regionales antes citados fueron ratificados por el jefe del Gobierno, ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas; y en junio de 2000 y enero de 2002 dicho consejo pasó a depender de la Secretaría de Cultura del Distrito Federal. Finalmente, en abril de 2006 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprueban reformas y adiciones trascendentes; los diputados decidieron, mediante un decreto, sustituir los 24 antiguos consejeros por 17 nuevos (uno por cada delegación y uno mas del gobierno central); la designación de estos cronistas consejeros corresponde, como en los decretos anteriores, al jefe de Gobierno, serán en forma honoraria (sin salario) pero acotado ahora a seis años; pero hay un pendiente; tal designación debería haberse realizado como fecha límite, el 7 de septiembre de 2006, cuestión no cumplida hasta la fecha. Con respecto al otro cuerpo del Consejo de la Crónica, esto es, sus cronistas regionales, ni siquiera se específica su desaparición, ratificación o bien el procedimiento para nuevos nombramientos.

b) La segunda institución de cronistas es privada y se constituye en 1989 como asociación civil denominada "Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas"; se funda originalmente por los cronistas Horacio Sentiés, Alberto Barranco Chavarría y Francisco Cáceres; y tiene, como cualquier asociación civil sin fines lucrativos, una estructura conformada por un presidente, un vicepresidente, un secretario, un tesorero y tres vocales. Desde hace casi 20 años ha sido presidida, aparte de Barranco y Cáceres, por Jaime Orozco, Eduardo López Bosch, Antonio Urdapilleta y María de Jesús Real. La asociación la integran un poco más de 60 cronistas pertenecientes a delegaciones, colonias, pueblos, barrios, actividades y movimientos sociales ubicados en el Distrito Federal y su área metropolitana de la ciudad de México; en ella se agrupan además, miembros de consejos de la crónica constituidos en las delegaciones de Milpa Alta, Iztapalapa, Azcapotzalco, Tlalpan y Cuauhtémoc; algunos de los cuales se han constituido a su vez, como asociaciones civiles. Entre sus labores más importantes de la Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas destaca su participación, junto con el Consejo de la Crónica, en la organización de los congresos de cronistas; y en los años recientes, sus sesiones mensuales se han realizado en forma ininterrumpida, en las instalaciones del Consejo de la Crónica, ubicados en el Eje Central y Venustiano Carranza. La lista de cronistas que integran esta asociación rebasa la capacidad de este espacio; además de los ya mencionados, están otros cronistas como Alfonso Hernández, de Tepito; María Bustamante, de Tacubaya; Salvador Sánchez, de Naucalpan; Rodolfo Cordero, de Xochimilco; Salvador Padilla, de Tlalpan; Eduardo Matos Moctezuma y Angeles Gonzáles Gamio, de Cuauhtemoc; Pablo Moctezuma Barragán, de Azcapotzalco; y otros ya desaparecidos como José Farías, de Xochimilco; y Melesio Melitón García, de Magdalena Contreras.

c) La tercera institución de cronistas es, como apuntamos al principio, la recién creada asociación civil de carácter privado, cuyo nombre es similar al consejo oficial : "Consejo de la Crónica de la ciudad de México". Su presidente es Guillermo Tovar de Teresa y se desconoce públicamente los nombres que integran su directiva; entre los nombres de sus casi cien integrantes destacan, además de algunos reconocidos cronistas, personalidades como Héctor Bonilla, Ana Lilia Cepeda, Teresa del Conde, Nicolás Echeverría, Manuel Felguérez, Héctor García, Hugo Hiriart, Froylán López Narváez, Raquel Tibol, Jacobo Zabludowsky y muchos más.

La existencia de estas tres organizaciones de cronistas ha generado, repetimos, cierta confusión entre el gremio de cronistas y no pocas incertidumbres institucionales. Hay que precisar que las tres existen con funciones similares, pero con distinto origen y con distintas estructuras jurídicas y administrativas. La desaparición de la oficial, como al parecer ha sido solicitada por algunos cronistas, no depende del jefe del Gobierno o de la Secretaría de Cultura a su cargo, sino de la Asamblea Legislativa, que deberá, en todo caso, conocer la opinión sobre dicha propuesta, incluyendo principalmente la de todos los miembros del antiguo consejo. Por otra parte, la integración de la "Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas" a la recién constituida "Consejo de la Crónica de la ciudad de México" (ambas asociaciones civiles), como fue anunciada públicamente, depende exclusivamente de sus asambleas; pero sobre todo, de saber con precisión si se trata de la incorporación personal de cada uno de sus miembros, lo cual implicaría probablemente su desaparición; o bien coaligada como asociación civil a otra, esto es, como una federación. Por último, la presencia y el apoyo que brindó el jefe del gobierno del Distrito Federal a la más reciente asociación civil presidida por Guillermo Tovar de Teresa e incluso la probable ocupación por ésta de las instalaciones del Consejo de la Crónica oficial (Venustiano Carranza y Eje Central) coloca al gobierno capitalino en el camino de resolver dos grandes retos gubernamentales: uno, justificar plenamente los apoyos institucionales que reclama dicha asociación civil en torno a la ocupación de dichas instalaciones; y dos, otorgar en igualdad de circunstancias a la otra asociación civil, la de los Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas, los mismos apoyos para contar con un espacio digno, pues se trata de una asociación de cronistas más antigua, con un intenso trabajo realizado y, probablemente por ello, con mayores derechos que la asociación recién creada. Bienvenida sea esta nueva agrupación de cronistas, que estamos seguros contribuirá a fortalecer la memoria histórica y la identidad de los habitantes de la gran ciudad de México, pero sin dejar de valorar el trabajo realizado por las otras dos agrupaciones de cronistas, las cuales deben continuar su labor. Esperemos, pues, que los espíritus democráticos del gobierno de la ciudad ayuden a deshilvanar esta compleja madeja creada en torno al Consejo de la Crónica de la ciudad de México.

*Cronista de la delegación Cuauhtémoc

 
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