Usted está aquí: miércoles 14 de marzo de 2007 Ciencias Realizan investigación para tratar aguas residuales de destiladoras

Los proyectos de la UV se aplicarán en algunos sitios del estado de Veracruz

Realizan investigación para tratar aguas residuales de destiladoras

La materia orgánica que contiene, cien veces mayor a la de ese desecho en áreas urbanas

JUAN CARLOS PLATA ESPECIAL

Ampliar la imagen Durante el trabajo de campo, los investigadores que buscan proponer una estrategia eficiente para el manejo de aguas residuales Foto: Universidad Veracruzana

Los investigadores Elena Rustrián Portilla y Eric Houbron Marty, de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Veracruzana (UV), campus Orizaba, diseñaron dos proyectos que buscan generar estrategias para sanear el agua de Córdoba y líquidos residuales de empresas fabricantes de etanol.

Los proyectos Evaluación y optimización de un sistema de tratamiento de vinazas de alcohol de caña y Diagnóstico del estado actual de los recursos hídricos (agua de abasto, agua residual y cuerpos de agua superficiales) de la zona de Córdoba para su gestión integral, recibieron apoyo económico del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y del Consejo Veracruzano de Ciencia y Tecnología, por medio del programa de Fondos Mixtos.

El primero de los proyectos, cuyo titular es Houbron Marty, pretende realizar una reingeniería en el proceso de producción de una planta destiladora para que genere menos agua de desecho y proponer una estrategia eficiente para el manejo de líquidos residuales.

Se realizará en la empresa Caña Alcohol SA de CV, ubicada en el municipio de Chocamán, única destilería de la entidad que cuenta con un sistema de tratamiento de agua, aprovechando el trabajo que por más de cinco años han efectuado los investigadores de la UV.

"En la región central de Veracruz se han abierto varias destiladoras con capacidad relativamente importante de producción. Lo que en principio queremos saber es cuál será el impacto del desarrollo de esta industria en la calidad del agua de la región y ofrecer una solución a futuro", aseguró Houbron Marty.

Según el investigador, la materia orgánica de las aguas residuales de una destiladora es hasta cien veces superior a la del líquido residual urbano.

"Se requieren 200 litros de agua para producir un litro de alcohol, entonces destilar 10 mil litros de alcohol diarios, causa 200 metros cúbicos de líquidos residuales, lo que representa entre 30 y 50 por ciento de la carga contaminante de la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma. Esto da una idea de la dimensión del problema", afirmó.

Reingeniería

El proyecto se desarrollará en tres años: primero se aplicará una reingeniería del proceso de producción con la finalidad de reducir la carga contaminante, se analizará la polución que genera cada fase y se optimará cada uno de los pasos para reducir los contaminantes. También se evaluará el impacto de esa reingeniería sobre la carga contaminante de la planta.

"En el segundo, comenzaremos el análisis de otros procesos de tratamiento de aguas residuales de destiladoras, para compararlos con el que se aplica en la planta; se construirán dos prototipos para el tratamiento de ese líquido; se analizará la biodegradabilidad de estos afluentes, e intentaremos encontrar un proceso accesible a la industria veracruzana que sirva para descontaminar el agua", dijo.

En el tercer año se analizará el comportamiento de los tres procesos: lagunar -es el más sencillo y el que tiene la planta-; reactor anaerobio de flujo ascendente (RAFA), que es cien veces más rápido que el primero, y la tecnología de lecho fluidizado inverso, mil veces más veloz que el primero, y desarrollada por los investigadores de la UV.

"El sistema llamado de lecho fluidizado inverso tiene la particularidad de retener las bacterias o microorganismos en el reactor, y fijarlos sobre un soporte que flota. Este principio permite aumentar la velocidad a la que hacemos pasar el agua por medio del reactor, por lo cual resulta mucho más rápido y efectivo", sostuvo. (Desarrolló la UV tecnología más rápida, barata y eficaz para tratamiento de agua, Universo 189, agosto 22 de 2005.)

El investigador explicó que gracias a ese ejercicio se podrá diagnosticar el proceso de producción del alcohol, su impacto sobre la carga contaminante y se obtendrán resultados de tres procesos de tratamiento.

Información provechosa

De esta forma, agregó, las destilerías que se vayan a construir en Veracruz tendrán información para decidir sobre el tratamiento de sus aguas residuales. Está comprobado que verter directamente esos desechos a los ríos es asesinar la fauna y la flora. Un ejemplo de ello es lo que ocurrió en Atoyac, donde una destiladora contaminó muchos canales que servían para criar camarón y langostino", aseguró.

Con el proyecto Diagnóstico del estado actual de los recursos hídricos, de Rustrián Portilla, se pretende hacer un diagnóstico de la calidad del recurso potable de esa ciudad, en colaboración con la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento (CMAS); de la calidad del líquido de los ríos que pasan por el lugar y analizar sus aguas residuales.

"Hay mucha disponibilidad del recurso en la región, pero su calidad no es óptima. El proyecto incluye el análisis de todos los puntos de captación (la laguna de Nogales, el río San Antonio, dos riachuelos que cruzan la ciudad y dos nacimientos en el cerro del Borrego), y después puntos de distribución en la ciudad (porque a veces el agua se contamina en las tuberías)", explicó Houbron.

Se analizarán también los niveles de contaminación del río San Antonio y cinco o seis riachuelos, además de que se tratará de medir el impacto en el río Seco.

El proyecto se desarrollará en tres años: diagnóstico, construcción de sistema o estrategia de descontaminación y operación de plantas y evaluación, respectivamente, sostuvo.

El investigador dijo que en su mayoría, las aguas residuales de Córdoba son urbanas y, en menor medida, industriales. Para poder diseñar un sistema de tratamiento del líquido de desecho, es necesario conocer su composición, para después determinar qué tipo de tratamiento es el adecuado.

"Hacemos un estudio a profundidad de la zona, lo que permitirá presentar opciones a las autoridades y a la CMAS", afirmó el investigador.

Plantas móviles

Además, el proyecto incluye la construcción de plantas móviles de tratamiento de un metro cúbico, con las que se trabajará en laboratorio, para luego colocarlas en puntos estratégicos.

"Queremos mostrar a la población en qué condiciones entra el agua a la planta de tratamiento y cómo sale, para que se dé cuenta de que podemos hacer algo. Además, esos aparatos permitirán hacer demostraciones en diferentes municipios y harán posible la vinculación directa con los ayuntamientos de la zona", aseguró.

Eric Houbron señaló: "No nos importa contaminar los ríos, descargamos nuestra responsabilidad sobre los municipios y las comisiones de agua para recibir líquido de la llave de buena calidad, pero nos tapamos los ojos porque el agua que consumimos la compramos a 10 pesos el litro, casi mil veces más cara que la de la llave".

Aseguró que al resolver el problema del tratamiento residual, automáticamente se solucionaría el problema de la baja calidad del agua potable.

"En la solución del problema se requiere la participación de todos los actores de la sociedad. Pagar algunos centavos por tratar las aguas residuales, nos daría agua potable de mayor calidad y así no tendríamos que comprar litros del líquido mil veces más caros", sostuvo.

 
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