Usted está aquí: sábado 6 de enero de 2007 Mundo Rechazan demócratas incrementar tropas de Estados Unidos en Irak

Reconfigura Bush su equipo para continuar con la ocupación del país árabe

Rechazan demócratas incrementar tropas de Estados Unidos en Irak

El presidente relevará a los máximos mandos militares por el fracaso bélico en la nación ocupada

Nombra a Negroponte segundo de Rice; Mike McConnell, nuevo director de Inteligencia Nacional

DAVID BROOKS CORRESPONSAL

Ampliar la imagen El presidente Bush da a conocer en la Casa Blanca los nuevos cargos de John Negroponte y Mike McConnell. Condoleeza Rice escucha atenta Foto: Reuters

Nueva York, 5 de enero. El presidente George W. Bush está reconfigurando su equipo militar y diplomático encargado de la política hacia Irak con anticipación a su anuncio de una nueva estrategia la semana próxima, que podría incluir la propuesta de incrementar por miles de tropas la presencia militar estadunidense en ese país árabe.

A la vez, el nuevo liderazgo del Partido Demócrata en el Congreso envió hoy una carta al presidente expresando su oposición a un aumento de tropas, y señaló que esa opción ha sido rechazada por los comandantes militares estadunidenses al mando de la guerra.

Tal vez es por eso es que Bush está por anunciar el relevo de sus máximos mandos militares en Irak y Medio Oriente. Decidió nombrar al teniente general David H. Petraeus máximo comandante en Irak, quien ocupará el puesto del general George W. Casey, según fuentes del gobierno citadas por medios de prensa nacionales.

Además, se espera que el almirante William Fallon sustituya al general John Abizaid como jefe del Comando Central de Estados Unidos, encargado de la región.

Vale recordar que Abizaid y Casey habían rechazado públicamente la opción de un incremento de tropas como un factor positivo para resolver la crisis en Irak.

Recientemente Abizaid había declarado ante el Senado que él había consultado a Casey, a todos los jefes de división y a otros altos comandantes encargados de la región y que todos habían considerado que elevar el número de tropas "nada agrega considerablemente a nuestra capacidad de lograr el éxito en Irak".

Por tanto, el comandante en jefe está remodelando su equipo militar y político al cual encargará implementar su "nueva" estrategia para Irak, que presentará posiblemente el próximo martes.

Comienzo de nueva etapa

Bush formalizó hoy los nombramientos de John D. Negroponte como subsecretario de Estado, quien durante los últimos casi dos años fue director de inteligencia nacional, y de Mike McConnell, ex director de la Agencia Nacional de Seguridad, para ocupar el puesto que dejará Negroponte.

Los dos fueron presentados por Bush en rueda de prensa en la Casa Blanca, a la que asistió la secretaria de Estado Condoleezza Rice. El mandatario solicitó al Congreso ratificarlos lo más pronto posible.

Negroponte, como segundo de Rice, retornará al mundo diplomático encargándose, entre otras cosas, de la política hacia Irak y otros países de la región (antes de ser director de inteligencia, Negroponte fue embajador en Bagdad).

Con los nombramientos de hoy, más los cambios en los mandos militares que pronto se anunciarán, Bush está renovando su equipo de inteligencia, diplomático y militar para tratar de sentar las bases de su estrategia de seguridad en los ultimos dos años de su mandato, proceso que se inició con la sustitución de Donald Rumsfeld por Robert Gates, quien asumió el control del Pentágono el mes pasado.

De su lado, el nuevo liderazgo de la mayoría demócrata en ambas cámaras del Congreso está preparando un amplio debate acerca del futuro de la política estadunidense en Irak y Medio Oriente, aunque hasta hoy no existe una propuesta de consenso ya que el tema divide al partido y a su bancada.

Sin embargo, al filtrarse versiones de que Bush está considerando incrementar en hasta 20 mil el número de tropas en Irak, el liderazgo demócrata expresó este viernes su oposición a esa opción.

En carta enviada a Bush firmada por la nueva presidenta de la Cámara baja, Nancy Pelosi, y el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, se señala que "agregar más tropas sólo pondrá en peligro a más estadunidenses y llevará a nuestros militares a un punto de quiebre a cambio de ninguna ventaja estratégica".

El documento indica que los demócratas desean hacer todo lo posible para lograr el éxito en Irak, y "como muchos de nuestros líderes militares de más alto rango no creemos que agregar más tropas contribuya a ese éxito. Ellos, como nosotros, creen que no hay una solución puramente militar en Irak. Sólo hay solución política".

La carta advierte a Bush que "el pueblo estadunidense demostró en la elección de noviembre que no cree que su política actual hacia Irak llevará al éxito y necesitamos un cambio en la dirección por el bien de nuestras tropas y del pueblo iraquí".

Indica también que versiones periodísticas sugieren que la solución que Bush está considerando es un incremento sustancial de tropas en Irak. "Incrementar las fuerzas es una estrategia que usted ya ha intentado y que ya ha fracasado. Como muchos líderes militares en funciones y retirados, creemos que intentar eso de nuevo sería un error serio", afirma.

La carta concluye con que "nuestras tropas y el pueblo estadunidense ya han sacrificado bastante para el futuro de Irak. Después de casi cuatro años de combate, decenas de miles de bajas estadunidenses y más de 300 mil millones de dólares, es hora de llevar a su conclusión esta guerra".

Pero la contrapropuesta demócrata ofrece un mapa poco claro que incluye "redesplegar en fases nuestras fuerzas en los próximos cuatro a seis meses, y al mismo tiempo transformar la misión principal de nuestras tropas en Irak del combate a la capacitación, logística, protección de fuerzas y antiterror", junto con una nueva iniciativa diplomática en la región, para "empezar a mover nuestras fuerzas fuera de Irak" y con ello imponer la responsabilidad de cómo resolver la crisis del país en manos de los iraquíes.

En lugar de llegar con una contrapropuesta ya detallada y más definida, los legisladores demócratas están optando por llevar a cabo una serie de consultas y audiencias en ambas cámaras.

Joseph Biden, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, anunció hoy una serie de audiencias a lo largo de las próximas cuatro semanas, y declaró: "Escucharemos al gobierno de Bush y a expertos de izquierda, derecha y centro. Nuestro propósito no es visitar de nuevo el pasado, sino ayudar construir un consenso de un nuevo curso para Estados Unidos en Irak".

Sin embargo, por el momento ese "nuevo rumbo" no existe. Todos los políticos en Washington dicen que Irak es el tema más importante que enfrenta Estados Unidos, pero por el ahora la cúpula política está perdida sin brújula en el desierto.

 
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