Usted está aquí: sábado 16 de diciembre de 2006 Cultura KeithSebastian ShostaBach

KeithSebastian ShostaBach

El piano de Shostakovich fue su compañero de viaje. No hubo día que no lo tocara ni jornada que no plasmara en partitura. Entre 1951 y 1953, cuando la persecución en su contra estaba en apogeo, un acoso terrible por causa de la envidia y el autoritarismo del régimen del dictador Josef Stalin que lo tenía confinado en la ambigüedad de ''músico maldito" y ''músico oficial", Shostakovich se había refugiado en la música de cámara, donde está el meollo de toda su obra y en particular en su música pianística.

Escribió en esos años aciagos una obra maestra: los 24 Preludios y Fugas, opus 87, como un homenaje a Bach y siguiendo el modelo de la obra monumental para teclado del compositor alemán: el Clave Bien Temperado. Entre las distintas grabaciones asequibles, destaca la que aquí sugerimos por sus valores variopintos, en primer lugar por su intensidad intrínseca en tratándose de un pianista consumido por la hoguera de la pasión: Keith Jarrett, entrañable conocido del Disquero, quien en este álbum doble de la serie alemana ECM nos entrega el alma entera siguiendo la ortodoxia escolástica, pero escanciando su inconfundible estilo que, oh sorpresa, remite de manera inevitable a su obra maestra, el Köln Concert.

 
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