Usted está aquí: jueves 14 de diciembre de 2006 Opinión Salón Palacio

Salón Palacio

Carlos Martínez Rentería

Ampliar la imagen Sergio Vela en las instalaciones de la sala Nezahualcóyotl, de la UNAM Foto: Carlos Cisneros

LA LLEGADA DE Sergio Vela a la presidencia del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA) es la confirmación de la candidatura más anunciada para ese cargo, pero a la vez la más cuidadosamente resguardada hasta el último momento, pues sólo un día antes se seguían mencionando otros nombres e inclusive en los pasillos de la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara se especulaba que Consuelo Saízar ya había tomado posesión del mismo. Sin embargo, la titular del Fondo de Cultura Eeconómica permanentemente negó esa posibilidad, ya que nunca ha dudado en cumplir el periodo que le ha sido encomendado al frente de esa emblemática dependencia, lo cual, hay que decirlo, ha hecho muy bien. Durante los días del pasado Festival Cervantino relatamos en este espacio que, en breve conversación con el maestro Vela, entonces director de música de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, dijo no saber nada en torno de su posible candidatura para el CNCA, pero más bien siguió el sabio consejo de los más curtidos políticos: "El que se mueve no sale" y sí salió.

¿Será el sexenio de la ópera?, ¿qué pasará con el rock?

YA SE SABE que cada funcionario del ámbito de la cultura suele privilegiar de manera natural la disciplina en la que se ha especializado; en el caso de Sergio Vela pareciera una obviedad augurar el sexenio de la ópera, lo cual tiene ciertas ventajas, pues para empezar la ópera puede reunir prácticamente a todas las bellas artes y algunos compositores de ópera en su momento fueron considerados irreverentes y transgresores, como el genial Mozart y su Flauta mágica, por ejemplo. Ya en diversas entrevistas el presidente del CNCA ha declarado que una de sus prioridades es abrir espacios de diálogo con todos los sectores culturales, más allá de ideologías y perspectivas. En otra conversación periodística, coincidentemente también en Guanajuato, pero varios años atrás, cuando Vela dirigía el Festival Internacional Cervantino, dijo, a quien esto escribe, que el rock no era cultura, para justificar así por qué en aquella etapa se había excluido ese género de la programación cervantina. Pero ahora son otras las circunstancias y quién quita y el CNCA, en un acto de pluralidad democrática, promueva un híbrido simbólico de ópera-rock.

Deplorable recorte presupuestal

MUY PROBABLEMENTE EL melómano Sergio Vela no ha podido entrar en materia ante la pésima noticia del recorte presupuestal a la cultura (igual de deplorable son los casos de educación, ciencia y otros renglones). Desde luego que la suya es una postura incómoda, pues debe ser institucional y a la vez asumir su responsabilidad para con la promoción de la cultura y la comunidad que la representa. Podría decirse que de lograrse la esperda modificación a la actual iniciativa presupuestal, para que al menos se mantenga el presupuesto de este año, Sergio Vela habrá aprobado satisfactoriamente su examen inciático al frente de CNCA y, sobre todo, su capacidad de influencia en su amigo de los años estudiantiles, nada menos que el presidente Felipe Calderón, quien a su vez desmentirá a aquellos "malosos" que piensan que no le interesa la cultura.

La cultura desde la izquierda con Elena Cepeda

MUY ALENTADOR, AL menos en el discurso, es la apuesta de la recién nombrada secretaria de Cultura del DF, Elena Cepeda, por demostrar que un gobierno de izquierda tiene un verdadero interés por la cultura (lo cual hasta el momento no se ha visto en anteriores administraciones capitalinas, por el contrario se ha advertido un menosprecio hacia este rubro). Inclusive se ha comprometido a luchar por obtener 2 por ciento del PIB del gobierno capitalino; si así ocurriera, seguramente nadie le dará importancia a las críticas anónimas que desde diversos grupos perredistas y personalidades de la cultura de izquierda se han hecho a su sorpresivo nombramiento.

La magia chamánica de Jorge Reyes y Chavela Vargas

BASTA DE POLITICA (falta por comentar los también inesperados nombramientos en el INAH y el INBA), mejor habría que hablar de la alucinada producción discográfica que bajo el enigmático título de Cupaima ha realizado el compositor e inventor de músicas Jorge Reyes en complicidad, nada menos, que de la chamana mayor de la canción mexicana Chavela Vargas. Coproducción con la Universidad de Guadalajara, se grabó en Alemania e incluye canciones clásicas en el repertorio de la maestra Chavela como Un mundo raro, Piensa en mí, La llorona, Cruz de olvido y Macorina, entre otras. Cuenta Jorge Reyes que la realización de este cidí fue para La Vargas como una despedida esperamos que se despida muchas veces más.

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