Usted está aquí: viernes 1 de diciembre de 2006 Política ''Debidamente comprobado'' que LEA perpetró la muerte de un grupo nacional

Resolución del magistrado sobre sucesos de 1968

''Debidamente comprobado'' que LEA perpetró la muerte de un grupo nacional

ALFREDO MENDEZ

Al librar una orden de reaprehensión y dictar la formal prisión en contra del ex presidente Luis Echeverría Álvarez, acusado de genocidio por la matanza del 2 de octubre de 1968, el magistrado federal Ricardo Paredes Calderón concluyó: "Se tiene debidamente comprobado que el inculpado perpetró por cualquier medio delitos contra la vida de los miembros de un grupo nacional. Se calcula que hubo entre 150 y 300 personas fallecidas".

El juzgador precisó que "se acreditó que efectivamente se causó la muerte de por lo menos 38 personas reconocidas por el gobierno, pero que en realidad fue un grupo considerable de ellas, entre las que se encontraban estudiantes, maestros, simpatizantes del movimiento estudiantil y vecinos del lugar".

Según consta en su resolución del expediente 344/2006, en poder de La Jornada, el magistrado refirió que "el medio utilizado (para exterminar al grupo nacional en 1968) fue a través de armas de fuego, por parte de diversos elementos policiacos, parapoliciacos y militares, organizados previamente, y dispuestos en sitios estratégicos, quienes dispararon entre sí y sobre la multitud de manifestantes, cercados en una acción coordinada en que participó el Ejército por órdenes del entonces titular del Ejecutivo nacional, las policías federal y local, mandados por ambos procuradores, quienes a su vez fueron ordenados por el mismo presidente de la República.

"También participaron elementos paramilitares, provenientes de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la que también incorporó a sus filas a elementos de la policía judicial federal y del Distrito Federal, y algunos oficiales del estado mayor presidencial, constituyendo el Batallón Olimpia, dirigidos por la Secretaría de Gobernación, del cual el sujeto activo era titular", puntualizó.

Asimismo, Paredes Calderón destacó el saldo que dejó la acción represiva del 2 de octubre de 1968 y narró lo acontecido ese día: "Por cuanto hace a la forma de llevarse a cabo la privación de la vida de un grupo significativo de personas ­que se calculan entre 150 y 300­, la DFS, bajo las órdenes del secretario de Gobernación, infiltró algunos de sus miembros en el movimiento estudiantil, como en el caso de Ayax Segura Garrido, quien se hizo pasar ante el Consejo Nacional de Huelga (CNH) como representante de la Normal Oral, sin siquiera ser alumno.

"Con esas acciones, la DFS se enteró de los nombres de las personas que conformaban el CNH, al que se sumaron estudiantes y maestros de la UNAM, el IPN y sus respectivas preparatorias y vocacionales, así como la Universidad de Chapingo, la Escuela Nacional Oral y otras instituciones, cuyos nombres estaban registrados previamente por la misma secretaría de Gobernación, y se les proporcionó a tales elementos parapoliciacos, pancartas con las fotografías de los principales dirigentes del movimiento

"El gobierno federal, con conocimiento de que el 2 de octubre de 1968 se efectuaría un mitin en Tlatelolco, preparó la acción de exterminio en la que participarían elementos del Ejército ­se alude a un grupo de cinco mil a diez mil elementos­, miembros del Batallón Olimipia y de las policías federal y local.

"Los elementos del Ejército recibieron la orden de formar tres cercos, ayudados por tanquetas, camiones de asalto y elementos de infantería, obviamente armados, que se apostarían alrededor del Edificio Chihuahua y de toda la unidad habitacional de Tlatelolco, para garantizar que personas que pudieran escapar de los primeros dos cercos, fueran retenidas por el tercero.

"A la orden de la señal de la bengala que soltara uno de los dos helicópteros que sobrevolaban la plaza, los vehículos y personal del Ejército, situados en las calles aledañas desde el inicio del mitin, se cerrarían hasta formar estos tres cercos, para impedir la salida de personas.

"Elementos del Batallón Olimpia y de la DFS, dependiente de Gobernación, tenían la orden de vestirse de civil para no ser identificados por los manifestantes, pero con la consigna de portar un guante o pañuelo blanco en la mano izquierda.

"A la segunda bengala, un sujeto no identificado, vestido de oscuro y con la mano izquierda cubierta con una tela o guante blanco, disparó hacia la multitud, al tiempo que un francotirador apostado en la azotea de un edificio disparaba en contra de los elementos militares que rodeaban la plaza, lo que provocó que los miembros del Ejército repelieran la acción.

"Hubo un fuego cruzado nutrido que duró alrededor de 30 minutos, tras lo cual se reiniciaban ráfagas eventuales. De esta forma, (Echeverría), a través del uso de armas de fuego y del personal a su mando, privó de la vida a miembros y simpatizantes del grupo nacional denominado Movimiento Estudiantil del 68; con lo que se acredita el elemento objetivo del delito de genocidio", señaló el titular del segundo tribunal unitario penal.

 
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