Usted está aquí: martes 21 de noviembre de 2006 Opinión Astillero

Astillero

Julio Hernández López

Contrapunto

Resistencia prolongada

Provocar en Oaxaca

Problemas de la Otratele

López Obrador desgranaba en la Plaza de la Constitución sus 20 puntos de trabajo mientras la Policía Federal Preventiva lanzaba gases lacrimógenos contra manifestantes en Oaxaca. Provocación o desesperación, pero el eje Los Pinos-Bucareli-SSP tiraba cerillos sobre la pradera seca mientras el tabasqueño presuntamente incendiario hacía planteamientos políticos.

Ese es el punto de quiebre: un sistema profundamente desgastado trata de sostener un poder impopular mediante represión y amenazas, mientras el segmento excluido y agraviado explora y propone caminos políticos. Felipe Calderón, siempre en fuga, apenas ha podido esbozar algunas ideas sobre mano dura, respeto a las leyes y otras linduras de barandilla, mientras su contrincante presuntamente exterminado libra la cámara política de gases y se reinstala en el centro del escenario, retomando la iniciativa política y preparando una resistencia popular prolongada.

Felipe Calderón pudo haber tenido su verdadera toma de posesión ayer, en ausencia. Los insistentes presagios de fracaso programados como inserción pagada en diarios y estaciones de radio y televisión pretendían "demostrar" que el apoyo popular al tabasqueño habría caído a niveles dignos de lamento. López Obrador habría "derrochado" su capital político, pontificaban los críticos del peje en el ojo ajeno que no ven el calderón en el propio. Preocupados contra natura por el presunto decaimiento de su odiado adversario, los profesionales del antipejismo pegaban gritos de conmiseración porque el Rayito de Esperanza estuviera perdiendo luminosidad e impacto. De haberse confirmado ese declive, mediante una asistencia menguada o desanimada al Zócalo, el efecelismo habría desatado una campaña propagandística para anunciar al país entero que el amloísmo estaba en picada.

La respuesta de los seguidores de AMLO fue notable. Las gélidas noche y madrugada anteriores al acto formal no eran evidentes la enjundia y la movilización populares que habían caracterizado anteriores convocatorias. Pocas horas antes de que comenzara la ceremonia de toma de posesión, la plancha de la principal plaza del país seguía siendo una incógnita. Pero el Zócalo acabó repleto, con una masa entusiasta y decidida que se comprometió a continuar la lucha contra la usurpación institucional. La ceremonia no tuvo momentos espectaculares, pues se prefirió un formato solemne en el que la figura central fue naturalmente el ex candidato presidencial. El discurso fue la relaboración hacia futuro de los planteamientos de campaña, combinando las expectativas derivadas de la acción en las cámaras con las posibilidades de la movilización popular.

Pero ese irónico persistir en la política como vía para la solución de los conflictos contrastó terriblemente con el descontrolado fin de sexenio. En Oaxaca pareció montarse una provocación militarizada con la esperanza de generar noticias trágicas que quitaran a López Obrador los de por sí restringidos reflectores. A diferencia de otras marchas de la APPO en que los soldados de gris habían recibido órdenes estrictas de evitar la confrontación, ahora los gases lacrimógenos parecieron estar intencionalmente prestos para ser lanzados sin causa grave, como si se quisiese generar un enfrentamiento en una fecha clave. Un despacho de Notimex, la agencia del gobierno mexicana controlada por El Yunque, anunció a partir de las presuntas declaraciones de "uno de los responsables" de la emblemática barricada de Cinco Señores, "que dijo llamarse Alberto", que los defensores de ese punto de entrada a la zona donde está Radio Universidad se deslindaban de la APPO y acusaban de grave traición a uno de sus dirigentes más visibles, Flavio Sosa.

Allí está la ubicación exacta del papel que jugarán López Obrador y el movimiento cívico de resistencia: ser contrapunto de los planes calderonistas ­o, más bien, de sus jefes políticos y económicos­ que creen abatida la capacidad popular de respuesta ante atracos no sólo electorales, sino ahora en materia de reformas "estratégicas". La respuesta de ayer a la figura de la presidencia legítima es una forma de demostrar que a pesar de la avasallante campaña en contra de AMLO, y a pesar de los errores y desvíos que él y su equipo han cometido, subsiste en una parte importante de los ciudadanos la convicción de que el fraude electoral sólo fue el preámbulo de muchos otros fraudes maquinados por venir, y que para combatirlos sólo hay el camino de la organización social distinta, alternativa, legítima en contraposición de lo espurio.

Astillas:

A propósito de Oaxaca: no hay estado de sitio declarado ni suspensión de derechos constitucionales, de tal manera que en estricta observación de las leyes vigentes no hay razón para que se impida de manera sistemática el tránsito de ciudadanos por calles públicas (¿se habrán enterado de esos agravios al pueblo oaxaqueño los intelectuales que se escandalizaron por el plantón poselectoral del Zócalo a Reforma? ¿Ya estarán redactando algún indignado manifiesto sobre ese tema?). Sin embargo, las tropas vestidas de gris han instalado una base militar en el centro de Oaxaca y, de una manera que pareciera obedecer a un plan específico, han comenzado a ofender sexualmente a las mujeres de la ciudad, como si los altos mandos estuviesen deseosos de que por una u otra causa hubiese posibilidades de choque... Y, mientras las calles capitalinas mantienen el eco de las consignas revolucionarias que el Laboratorio de Teatro Campesino arrancó a muchos de quienes presenciaron una escenificación que por momentos parecía noticia del día, hasta mañana, en esta columna que vio al equipo de la Otratele trabajar con toda dedicación para cumplir el esquema de transmisión de cápsulas informativas hora por hora durante 24 horas, pero que no pudo cumplir las expectativas porque ayer la página de Internet de La Jornada tuvo problemas prolongados que impidieron poner oportunamente a disposición del público el material del día clave. ¡Uf, cuánto sufrir tecnológico de otrateleros cacheteados por la vida que de cualquier manera siguen entusiastas!

Fax: 56 05 20 99 * [email protected]

 
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