Usted está aquí: domingo 29 de octubre de 2006 Sociedad y Justicia Ciencia y tecnología no pueden ser sólo responsabilidad de políticos

El IPN merece un incremento de 25% en su presupuesto, asegura Villa Rivera

Ciencia y tecnología no pueden ser sólo responsabilidad de políticos

El gobierno debe incluir a más académicos e investigadores en la planeación de estrategias

Mantener su carácter popular será el reto del Poli durante los próximos 15 años, dice

JOSE GALAN

Ampliar la imagen El Consejo Cultural Mundial otorgó el Premio Mundial de Educación José Vasconcelos 2006 a la profesora Marlene Scardamalia. Entregó el reconocimiento Enrique Villa Rivera, director del IPN, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes Foto: María Luisa Severiano

En vísperas de la renovación del Poder Ejecutivo federal y también del vencimiento de su primer periodo como director general del Instituto Politécnico Nacional -tiene opción para otros tres años-, Enrique Villa Rivera sostiene que la educación, la ciencia y la tecnología son tan importantes que no pueden ser sólo responsabilidad de los políticos, por lo que propone la integración de académicos y científicos en el diseño de las políticas públicas respectivas.

En entrevista con La Jornada, y luego de realizar un somero balance de estos tres últimos años al frente del Poli, Villa Rivera considera que la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) debe hacer ver al próximo gobierno federal la necesidad de construir esas políticas públicas, de tal forma que permitan darles aliento importante.

En el caso particular del IPN, solicitará un incremento de 25 por ciento a su presupuesto, porque considera que el instituto "se lo merece". Su comunidad, añade, "ha sido noble, y los resultados están a la vista".

-A tres años de haber iniciado su administración, ¿qué falta por hacer en el Politécnico?

-A partir de la visión que establecimos a principios de 2004, y con base en una imagen bastante clara de lo que le dolía al IPN, establecimos tres grandes avenidas: la primera, un proceso de transformación académica para mejorar la calidad del servicio educativo en la docencia, en la investigación y en la extensión de la institución; la segunda, mejorar la infraestructura para los espacios académicos, de los profesores, en deporte y cultura. Y la tercera vía definiría la relación del Politécnico Nacional con el entorno, con el Ejecutivo, con el Legislativo, con los egresados del Politécnico y con la sociedad en su conjunto.

"En el plano de la calidad académica propusimos acciones concretas. Los resultados a la fecha demuestran que el camino que trazamos es el más adecuado y que, por supuesto, requiere mayor grado de concreción. En el plano de la calidad académica avanzamos notablemente, si la asumimos en el reconocimiento de los programas de estudios por organismos externos, organismos certificadores, ya que logramos que 100 por ciento de los programas de nivel medio superior fueran reconocidos por organismos externos.

"En el nivel superior avanzamos notablemente: el día de hoy hay 45 programas de licenciatura, y sólo restan nueve para tener 100 por ciento de los programas de estudios de buena calidad. También avanzamos en el caso del reconocimiento a los programas de posgrado, para sumar 27 reconocidos en el Programa Nacional de Posgrado.

"Uno de estos programas específicos es justamente el de la consolidación que hemos venido alcanzando en el número de profesores o investigadores en el Sistema Nacional de Investigadores (SIN). En 2003, el instituto tenía 321 miembros y ahora tiene 518 miembros del SNI. En un lapso de tres años la institución colocó poco menos de 200.

"La mejoría en infraestructura -edificios, nuevas escuelas y nuevos centros de investigación- la podemos resumir así: en tres años de gestión invertimos 630 millones de pesos en nuevos espacios que permitieron la construcción de casi 105 mil metros cuadrados. Eso representa 10 por ciento de la superficie construida en 70 años en todo el instituto, mientras que el equipamiento de laboratorios y talleres dedicados a la docencia e investigación ascendió a 900 millones de pesos. Es un esfuerzo inédito.

"¿Cómo veo al Poli de aquí a 15 años? Deberá ser una institución de carácter popular, entendiendo que su razón fundamental de ser es darle un espacio educativo a los hijos de las familias que menos tienen en nuestro país, y deberá seguir manteniendo esta filosofía con la que fue creado en 1936".

-¿Qué resultados hay respecto de los recursos autogenerados?

-Como resultado del decreto que emitió el Presidente de la República, que establece con claridad el mecanismo por el cual estos recursos autogenerados puedan ser utilizados de manera oportuna y flexible por las unidades académicas, hay mayores recursos de ese tipo.

El futuro del instituto está en el grado de competencia frente a otras instituciones de educación superior, nacionales y extranjeras. De las últimas advirtió el arribo de algunas sin mucha regulación en la calidad del servicio educativo que están ofertando.

-¿Cómo ha sorteado el IPN estos tiempos en que ha habido muy poca inversión en ciencia y tecnología?

-El esfuerzo de crecimiento y del gasto público en ciencia y tecnología no ha rebasado la barrera crítica que hemos tenido del 0.4 del PIB, independientemente de que exista una ley. Como no se creció por encima del 0.4 eso significó que, en términos reales a causa de la inflación, no haya crecimiento. ¿Cómo le hicimos en el IPN? Pues lo mismo que hicimos en otras áreas: de los recursos fiscales con que contaba la institución, y de los recursos que pudimos conseguir con proyectos vinculados, pudimos redireccionar una cantidad creciente de recursos para la modernización de laboratorios y talleres y en infraestructura.

-En días pasados anunció que solicitará un incremento de 25 por ciento en su presupuesto. ¿Es algo posible?

-Hay que valorar los esfuerzos que realiza cada institución. Yo estoy de acuerdo en que se den incrementos generales. La comunidad del IPN ha sido noble porque ha trabajado intensamente durante estos últimos años; los resultados están a la vista, y eso se requiere premiar. ¿Cómo se puede premiar? Mejorando el financiamiento al instituto. Por eso estamos solicitando 25 por ciento de incremento. Porque nos daría un aliento importante. Me parece que el IPN en los últimos años ha retomado una línea de consolidación, en todos los aspectos.

-Se celebra aquí la asamblea nacional anual de la ANUIES en vísperas de la renovación del Poder Ejecutivo federal, ¿cuál sería el punto más importante que debiera resolverse a futuro en la educación superior y sus actividades sustantivas?

-Es hacer ver al gobierno federal la necesidad de construir políticas públicas que permitan darle un aliento importante a la educación superior, a la ciencia y la tecnología.

"Si logramos desde la ANUIES que este mensaje sea entendido por el presidente electo y su equipo de trabajo, para que sea transpuesto en el programa de gobierno y en los planes sectoriales de ciencia y tecnología -al tiempo que las líneas que hagan operativas esas grandes políticas sean congruentes, lo que significa más recursos-, enfrentaríamos mayor exigencia en el plano de la calidad, de la pertinencia."

-Mencionó la necesidad de incorporar más científicos y académicos en el diseño y ejecución de las políticas públicas, o sea en el gobierno.

-Los temas de ciencia y tecnología en la educación superior son tan importantes que no se puede, desde mi punto de vista, dar toda la responsabilidad a los políticos. Por tanto, en la medida en que haya más voces informadas que sepan de la importancia de generar y de tener en el país un alto grado de integración de la educación superior con calidad y suficiencia, en esa misma medida podemos influir dentro de las políticas de gobierno.

 
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