Usted está aquí: viernes 13 de octubre de 2006 Opinión JAZZ

JAZZ

Antonio Malacara

Víctor Zárate, Vitillo y Tino

Agasajo en Bellas Artes

A PESAR DE que desde hace 15 años el movimiento de jazz en la ciudad de Puebla ha mantenido una línea ascendente e ininterrumpida, hasta hace unos días no habíamos tenido noticia alguna de discos de jazz poblano.

LA FLAMA SE mantenía encendida gracias a promotores y profesionales de la radio, como Pepe Janeiro, Jorge Fernández de Castro y Pablo Argüelles, quienes habían producido programas individuales en la frecuencia de Radio BUAP desde 1991; tiempo después unieron fonotecas y obsesiones, crearon el programa Sólo Jazz y apenas en junio pasado cumplieron ocho años al aire en la misma estación universitaria.

EN CUANTO A instrumentistas, hubo un tiempo en el que el omnipresente y estupendo guitarrista Beto Cobos parecía ser la realidad única en aquellos foros; hoy, resulta casi cotidiano el deambular de grupos como Mistura o de músicos como Víctor Bernal (sax) y Víctor Zárate (batería) con proyectos propios a cuestas. Y es precisamente este último quien acaba de presentar el primer disco poblano de síncopa y fusión bajo el título de Cuarteto de Jazz de Víctor Zárate.

SE TRATA DE nueve temas grabados en vivo en una gira nacional organizada por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. El cuarteto arranca con cuatro temas compuestos por el propio Zárate: propuestas decorosas y de buena factura, donde el samba, el son abajeño, el pop, el bop, el latin-jazz y hasta ciertos deslizamientos (¿involuntarios?) por el joropo, se bifurcan y entremezclan armando el discurso. El grupo evidencia su oficio, pero la pésima producción técnica del disco da como resultado un sonido plano y pastoso que va dando tumbos y rompiendo atmósferas.

NO OBSTANTE, EN la segunda mitad del compacto se adentran en la ejecución de standars de Shorter, Narell, Monk, Davis y Wes (no West) Montgomery. Entonces los poblanos alcanzan estupendos niveles. La guitarra de Xavier Fernández, que permanecía exageradamente administrada en la primera parte del disco, deja ver un enorme potencial y una sabrosa imaginería al momento de improvisar, sobre todo en lo que hace a sus incursiones en Straight no chaser y Four and six.

EL SAX DE Ofir Pérez Ake brilla y se desborda igualmente en estos últimos tramos, mientras el bajo de Milton Pérez y la batería de Víctor Zárate, aun en los peores momentos técnicos de esta producción, dan amplias muestras de dominio instrumental.

A FINAL DE cuentas se trata de un hito en la fonografía del jazz nacional. Puebla se suma a la historia, más allá de la referencia de ser el estado natal de Ponchito Martínez, saxofonista de excelencia, fallecido en agosto de 2004. El disco lo pueden conseguir en la dirección electrónica [email protected].

EL 31 DE agosto pasado, el maestro Víctor Ruiz Pazos, virtuoso del contrabajo y pieza fundamental y fundacional del jazz en México (mejor conocido en la estratosfera musical como Vitillo) recibió la Gran Orden de Honor Nacional al Mérito Artístico. La ceremonia se llevó a cabo en el Museo de Antropología e Historia y el reconocimiento le fue entregado por Reyes Tamez, secretario de Educación Pública, y Adolfo Montoya, presidente de Indautor. Esta es la primera vez que se le otorga esta orden a un músico de jazz. Salud.

Y YA QUE de pioneros hablamos, avisamos que el 11 de noviembre Tino Contreras ofrecerá un concierto en la Sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes. Este 2006 no se pudo repetir el agasajo jazzístico que ofreciera el INBA el año pasado, por razones políticas, de transición presidencial y otras tantas yerbas.

ASI PUES, LA presentación de don Tino adquiere todavía mayor relevancia. Allá nos vemos.

[email protected]

 
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