Usted está aquí: jueves 12 de octubre de 2006 Cultura ''El deterioro es la única certeza que tenemos de la vida''

Fadanelli habla de su nuevo libro, Educar a los topos

''El deterioro es la única certeza que tenemos de la vida''

CARLOS PAUL

No trabajó de vendedor de enciclopedias, pero sí de bienes raíces; no laboró en una maquiladora de ropa, pero sí en el campo como arriero, no vendió hot dogs en el Eje Central, pero sí árboles navideños en una esquina de Nueva York; no fue conductor de tranvía, pero sí atendió en el mostrador de una pastelería en Madrid.

Dichos empleos fueron algunos de los que debió realizar el escritor Guilllermo Fadanelli (DF, 1963). Sin embargo, no fueron éstos los que marcarían su quehacer como autor, sino la escritura novelada de su paso por el colegio militarizado, donde cursó la secundaria.

Con el título Educar a los topos (Anagrama), Fadanelli da testimonio literario, de alguna manera autobiográfico, de cómo a principios de los años 70 un joven de 11 años es inscrito de medio tiempo por su padre (''recluido", diría el personaje) en la academia militar de Tacubaya.

En esa novela, sostiene el escritor, ''no hay una premeditación, ni un deseo biográfico, ni un ajuste de cuentas, ni tampoco es un exorcismo". El texto ''fue consecuencia de una pulsión y de una necesidad, casi irracional.

''Por primera vez en mi vida -manifiesta- sé que la literatura tiene sentido, que no es un vehículo para entretener a los otros, sino que es un medio de conocimiento y una puerta a la tragedia. Creo que a partir de esta novela comienza mi oficio de escritor. Antes de este libro, la literatura era como un aditamento superfluo."

Con Educar a los topos ''he querido construirme una idea de mí mismo en el pasado, y me he inventado un yo sufriente, pero no tengo ni la menor idea de lo que pasó en esos años", aunque el escritor piensa ''que en ese entonces mi padre tuvo miedo de que su hijo fuera ingobernable y requirió ayuda de los militares para ponerme en orden. Y creo igual que confundió la homosexualidad con la sensibilidad".

Para el autor de La otra cara de Rock Hudson, ''el deterioro es lo que nos da noción del tiempo, es la única certeza que tenemos de la vida. Vivimos porque nos estamos pudriendo, porque vamos camino a la muerte, y creo que eso es el trasfondo de toda mi literatura".

Por ello es que ''no tolero las certezas inmutables. La ciencia y el conocimiento parten de la duda, de la inseguridad y la reflexión, pero nunca de la verdad". La verdad, para Fadanelli, ''ni en la ciencia, ni en la política, ni en la literatura existen".

En un juego de palabras extraídas de la propia novela el autor responde. Orfandad: ''Hijos sin hijos y sin padres". Masculinidad: ''Innecesaria. Las mujeres podrían construir un mundo sin nosotros". Matrimonio: ''Una locura civil". Venganza: ''Necesaria para continuar viviendo, si no odias a alguien no puedes vivir". Humillación: ''Humillado por nuestra finitud e insignificancia". Soberbia: ''Estrategia del miedo". Iniciación sexual: ''Nunca inicia, ni termina". Angustia: ''el leit motiv de la existencia". Soldados: ''Una mala broma, prueba de que los hombres somos estúpidos". Hipocresía: ''La diplomacia nos hará libres". Solidaridad: ''Principio anarquista y el único capaz de fundar buena política".

Educar a los topos se presentará el 25 de octubre, a las 19 horas, en el restaurant-bar El Covadonga, en Puebla y Orizaba, colonia Roma.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.