Usted está aquí: viernes 29 de septiembre de 2006 Opinión PENULTIMATUM

PENULTIMATUM

 

Cobijo a curas pederastas

PROTEGEOS LOS UNOS a los otros, parece ser la máxima adoptada por importantes jerarcas de la Iglesia católica si nos atenemos a la actitud que tienen ante las denuncias de abusos sexuales cometidos por sacerdotes. Como hemos visto recientemente en el caso de importantes pastores de almas de Los Angeles y la ciudad de México, la lucha de la Iglesia contra los curas pederastas responde a la política trazada por el anterior pontífice de evitar el escándalo público y proteger a los delincuentes con sotana, sean o no tan influyentes como el michoacano Marcial Maciel, fundador y guía espiritual de los Legionarios de Cristo. Este, como se sabe, gozó por décadas de la protección del Vaticano. En su defensa han salido varias veces lo mismo el cardenal Norberto Rivera Carrera que la Conferencia del Episcopado Mexicano. Para éstos no hay culpables, sólo calumniadores.

A LA MAS reciente denuncia de abuso sexual cometido por el sacerdote Nicolás Aguilar sumemos el caso del obispo de Dallas, Texas, Charles V. Grahmann, quien recientemente cumplió 75 años, edad prevista para la jubilación según las leyes eclesiásticas. Pero en los 16 años que lleva al frente de la Iglesia de esa ciudad, ha estado rodeado de polémicas por no vigilar el comportamiento de los sacerdotes que están bajo su supervisión pastoral. Una larga serie de demandas contra curas acusados de delitos sexuales, cuantiosos pagos a las familias de los afectados para evitar que los culpables pisen la cárcel, crisis financiera de una Iglesia que recibía cuantiosas donaciones, investigaciones criminales por otros delitos cometidos por integrantes del clero de Dallas, marcan la trayectoria de monseñor Grahmann. Destaca por ejemplo el caso del padre Rudolph Kos, pedófilo que trabajó durante una década en varias parroquias que pertenecían al obispado. Aunque existía un expediente lleno de denuncias contra Kos, el obispo toleró lo que ocurría hasta que una denuncia por ''comportamiento criminal" lo obligó a actuar contra dicho sacerdote y pagar millonaria indemnización.

DONDE AHORA TODAVIA despacha monseñor Grahmann lo hizo antes Justin Lucio, retirado de sus tareas pastorales luego de que dos jóvenes migrantes mexicanos lo acusaron de haberlos presionado para tener relaciones sexuales con él a cambio de ayudarlos a resolver su situación migratoria. En caso negativo, los amenazó con denunciarlos ante las autoridades. De todas formas, Lucio siguió manejando un programa de ''protección a inmigrantes" que nunca tuvo la supervisión necesaria y finalmente se clausuró al comprobarse malos manejos de los dineros destinados a ese programa.

CABE DESTACAR QUE los escándalos en la Iglesia de Dallas se conocieron públicamente gracias a dos periódicos: The Dallas Morning News y Al Día. También, que el Vaticano no ha querido atender las solicitudes de asociaciones y personalidades del estado de Texas para que sea retirado de su cargo el obispo Grahmann e investigar y resolver a fondo las numerosas irregularidades cometidas durante su gestión.

 
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