Usted está aquí: jueves 7 de septiembre de 2006 Opinión Astillero

Astillero

Julio Hernández López

Que quede constancia

Anticipado, aéreo y trasero

Versiones de discordia azul

Otro rollo, otras protestas

Felipe Calderón asumió su condición jurídica de presidente electo usando la puerta trasera y haciendo trampa al reloj. La recurrencia a las vías no idóneas de ingreso y salida de una ceremonia solemne se debió a la aguerrida presencia de opositores a esa asunción judicial, que fueron llegando a la sede del tribunal electoral federal conforme se fueron enterando del madruguete institucional con el que se convocó a esa reunión con muy pocas horas de anticipación, y al madruguete personal del propio Calderón que con terrible impuntualidad llegó hora y media antes de la cita oficial para salvar, mediante helicóptero, la aduana cívica que le abucheaba en tierra.

El cumplimiento del requisito formal de recepción de la constancia de mayoría aritmética requirió una nueva demostración de fuerzas armadas. No se dieron los excesos de San Lázaro, pero el tufo a provocación volvió a estar presente, entre rumores que hablaban de la "segura" llegada de Andrés Manuel López Obrador a la sede del Trife y la presencia de supuestos opositores al fraude que incitaban a los inconformes a rebasar los límites de prudencia que hasta ahora han mantenido el plantón del Zócalo al Periférico con saldo blanco. En esos planos, en los que se confunde el enojo cívico genuino con el inducido, se produjeron agresiones a Florencio Salazar, el ex secretario de la Reforma Agraria que participó en la estrategia electoral de Calderón, y a la magistrada electoral Alfonsina Berta Navarro. Un vehículo relacionado también con Calderón recibió huevos como proyectiles y otro tipo de desahogos líquidos y sólidos.

Dado que un día antes sus allegados habían dicho que en nada habría demérito para Calderón si recibía su constancia mayoritaria a través del correo (extrañas exploraciones postales de un candidato electo con quien días atrás se había revelado como el Primer Mensajero Presidencial del país), hubo quienes creyeron que el michoacano evitaría los riesgos de un enfrentamiento con los lopezobradoristas al acogerse a los beneficios de la política por carta. Armada a toda velocidad la susodicha sesión solemne del Trife, y sin explicación convincente respecto al cambio de jugada, esa nueva aproximación a la violencia física agregó materia a las especulaciones que encuentran signos diversos de discordia entre el jurídicamente electo Calderón y el aferradamente Vigente Fox. Rumores van y vienen: que si los hijos Bribiesca preparan viajes al extranjero para no exponerse a neoquinazos anunciados, que si Felipe no hizo mención de Vicente en mensaje televisado, que si la reunión entre el alto y el bajo (la bota y la caldera) fue una apenas disfrazada muestra de incomodidad entre quienes apenas se toleran, y que si a Fox, dirigido por taimados estrategas, le conviene buscar la caída de Calderón, sobre todo si puede adjudicar las causas de ese incidente al lopezobradorismo (Calderón sería para Fox, en esta etapa poselectoral, algo parecido a lo que Colosio fue para Salinas: una pieza de juego político utilizable desde Los Pinos para reacomodos de última hora; en 1994 la sangre corrió a cargo del propio candidato ya indeseado, ahora bastaría con que las manos hildebrándicamente limpias se tiñeran de sangre provocada para que el mejor de los escenarios políticos para los Fox y los Bribiesca se materializara).

La protesta contra el acto protocolario del Trife ("¡no pasará!", coreaban los opositores mientras la elite sitiada presenciaba la entrega de la famosa constancia de mayoría) sucedió un día después de que jóvenes asistentes a un programa de Adal Ramones en Televisa provocaran, con el simple poder de sus voces unidas, que se interrumpiera Otro Rollo y que, luego de largos minutos dedicados a comerciales, se reanudara en un foro distinto, ya sin público incontrolable. La denuncia, por asalto auditivo, del fraude electoral, mostró a millones de mexicanos que el silencio impuesto a las actividades de López Obrador encontrará salidas imaginativas. Esa misma noche del martes en que el Trife dio por cerrado el litigio electoral, mientras en Televisa San Angel lidiaban con los jóvenes vociferantes, otros ciudadanos ocupaban los andenes del Metro Zócalo, durante decenas de minutos, gritando consignas contra el fraude y en favor de su candidato jurídicamente declarado en derrota. Que quede constancia.

Astillas:

Es tanta la degradación que se vive en el país que apenas causa cierto asombro efímero ver escenas como las de Uruapan, donde cinco cabezas humanas fueron arrojadas sobre una pista de baile con una leyenda ¿mafiosa, política, religiosa?: "La familia no mata por paga, no mata mujeres, no mata inocentes, sólo mata a quien debe morir. Sépanlo toda la gente, esto es justicia divina". Un año atrás, el 16 de septiembre, había sido asesinado en Morelia el director de seguridad pública de la entidad, Rogelio Zarazúa, quien comía con su esposa, que a su vez era subsecretaria general de gobierno y coordinadora estatal del Programa México Seguro... En Nuevo León, mientras tanto, el director de la Agencia Estatal de Investigaciones del estado, Marcelo Garza y Garza, ha sido asesinado... A través de su Programa de Acompañamiento Ciudadano, el IFE invita a la presentación en la UNAM de un libro sobre las elecciones recientes. Vicisitudes de la normalidad democrática electoral en México se denomina el texto coordinado por Luis J. Molina, Fernando Serrano, Fernando Ojesto y Serafín Ortiz. Los presentadores serán el propio Ojesto (uno de los siete magistrados del tribunal electoral federal), Alejandra Latapí (consejera del IFE), el ex senador panista César Jáuregui, y el citado Molina. Las vicisitudes (circunstancias cambiantes, sucesión de acontecimientos favorables y adversos) serán analizadas el próximo martes 12, a las 9.30 de la mañana, en el auditorio Antonio Martínez Báez, ubicado en el edificio de posgrado de la Facultad de Derecho de la UNAM... El lector Mario Humberto Hernández recomienda asistir hoy a la Cineteca Nacional a ver el documental Salvador Allende, de Patricio Guzmán, en el que se puede ver "cómo actúa la derecha, cómo impide por las malas el ascenso de la izquierda, y cómo, cuando pierde, arrebata". Esta semana, y la siguiente, el documental será exhibido en el Centro Cultural Universitario... ¡Hasta mañana, en la Nueva República del Helicóptero!

* Fax: 56 05 20 99 * [email protected] * www.juliohernandez. com.mx

 
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