Usted está aquí: jueves 27 de julio de 2006 Gastronomía Photo Bistro fusiona el arte de la lente con gastronomía francesa

Ofrece platillos basados en recetas familiares en medio de exposiciones fotográficas

Photo Bistro fusiona el arte de la lente con gastronomía francesa

La obra se subasta y lo recaudado se destina a instituciones que apoyan a la niñez

"No buscamos servir comida sofisticada, sino sabrosa", comenta el artista Christian Besson, dueño del lugar

TANIA MOLINA RAMIREZ

Ampliar la imagen Photo Bistro naci� de la afici�n por la cocina del fot�grafo. Arriba, el restaurante, ubicado en la colonia Hip�dromo Condera FOTO Christian Besson

Sobre la hermosa avenida Amsterdam, en la colonia Hipódromo Condesa, se encuentra la plaza Citlaltépetl, embellecida de día por una gran fuente.

Ahí, de cara a la fuente, está ubicado el restaurante Photo Bistro, un espacio angosto, montado al estilo francés: mesas y sillas de madera y una larga barra, todo en colores cálidos; busca una apariencia vieja, con ciertos detalles modernos, industriales, como las estructuras tubulares en las que se montan exposiciones.

Durante muchos años, el francés Christian Besson tuvo un laboratorio fotográfico en este mismo local. A raíz de los cambios tecnológicos que estaban sufriendo los laboratorios, el artista decidió desmontarlo.

Como fotógrafo de moda, Besson acostumbraba armar comidas para ocho o 12 personas, durante las sesiones con los modelos. "Nos basábamos en las recetas que heredamos de la tradición familiar."

Así que hace un par de años juntó ambas actividades; se unió con cuatro socios e hizo algo que siempre había querido: montar un bistró, un lugar "de barrio, con comida casera. No pretendemos tener comida sofisticada, más bien sabrosa".

Besson explica que también se buscaba que Photo Bistro fuera un lugar de reunión, no sólo para comer, sino un sitio donde la gente se citara antes o después de ir al teatro o a un concierto.

De ahí el horario: abren de dos de la tarde a dos de la madrugada, de lunes a sábado (los domingos cierran más temprano). La cocina cierra a la una.

Efectivamente, sigue Besson, parte de la clientela nocturna está conformada por artistas vecinos de la zona, por ejemplo, actores que salen de una función y llegan a cenar. "Queremos servir a nuestra comunidad."

Por otra parte, la intención de instalar una barra era que la gente comiera de manera más informal. Muchas veces es usada por clientes solos, quienes en ocasiones terminan platicando con el de al lado.

En busca de sabores innovadores

Actualmente el chef es el mexicano Erick Choperena, de 30 años, inquieto y alegre cocinero en constante búsqueda de sabores nuevos. Uno de los platillos que ofrece con orgullo es el magret de pato.

Más allá de que se innoven platos, "la base (de la carta) son las recetas de la familia", dice Besson. Y esas "tienen que saber a lo que deben; son inamovibles", como las sopas de cebolla y de nuez, las cuales se fueron mejorando poco a poco hasta que quedaron en su punto.

Pocos platillos rebasan los 150 pesos. "La filosofía es que vengan por lo menos una vez a la semana."

Algunas excepciones son el entrecôte con papas (173 pesos) y el magret de carnard aux pruneaux (158 pesos).

Para aquellos que no quieren cenar en forma hay platillos para compartir, como la tortilla española, los boquerones en vinagre (72 pesos), el jamón serrano y los pintxos de pulpo a la gallega (98 pesos).

En ciertos platillos destaca el sabor dulce. Es el caso del salmón al vino tinto. Entre los postres destaca la tarte tatin.

Por otro lado, dependiendo de la temporada van cambiando los platillos.

También cuentan con amplia variedad de vinos: mexicanos, franceses (por supuesto), españoles, argentinos, chilenos, sudafricanos y australianos. Además de ofrecer cervezas canadienses, belgas y alemanas, así como ciertas bebidas típicas francesas, como pastis (anís), aguardiente de pera y absinthe (ajenjo).

Besson admite que de aquella primera idea que tenía del restaurante éste se ha ido sofisticando.

Arte y filantropía

La fotografía es parte esencial del restaurante. Vamos, el nombre lo deja claro.

Siempre hay una exposición montada, y cada tres meses se cambia.

Besson es el encargado de elegir a los fotógrafos: "Si me gustan y veo que funciona..." La temática de la obra es amplia, aunque hay ciertos asuntos que por razones obvias no van con un espacio para comer, como la fotografía de guerra.

El lugar puede albergar hasta 17 fotos de 112 x 112.

Las imágenes son donadas por el autor y se ponen en "subasta holandesa"; explica Besson: durante los tres meses en que se expone la obra, la gente interesada va apuntando sus ofertas en una carpeta.

Los fondos, íntegros, son donados a instituciones que apoyan a niños: Niños de la Calle con sida (Nicasi), la Casa de la Sal (albergue para niños que padecen VIH/sida. www.infanciasbreves.org.mx) y Fundación para el Servicio (Fundaser, albergue para niños huérfanos o maltratados).

De julio a septiembre está montada Caminos de luz, exposición de Elisa Lipkau, imágenes tomadas en el altiplano de San Luis Potosí, las costas de Guerrero y Quintana Roo y en el Camino a Santiago de Compostela, en España.

En esta ocasión, los fondos recaudados serán donados a la Casa de la Sal, AC.

Photo Bistro. Citlaltépetl 23 local F, colonia Hipódromo Condesa. Teléfono: 5286 5945.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.