Usted está aquí: jueves 27 de julio de 2006 Cultura La irrupción de lo fantástico se da siempre en lo real, observa el escritor Alvaro Uribe

Redita el FCE su volumen de cuentos La linterna de los muertos e incluye dos más

La irrupción de lo fantástico se da siempre en lo real, observa el escritor Alvaro Uribe

ERICKA MONTAÑO GARFIAS

Ampliar la imagen El escritor Alvaro Uribe Foto: Ericka Montaño

Como 99 por ciento de los adolescentes, Alvaro Uribe escribió poesía pero tuvo la certeza de que no era lo suyo y la hizo a un lado en favor del cuento.

Hoy es novelista pero, de cuando en cuando, regresa a esos breves relatos cuya característica es lo fantástico, lo sobrenatural, sin que ello tenga nada que ver con las brujas, los fantasmas o los vampiros.

Lo sobrenatural, en la obra cuentística de Uribe (DF, 1953) tiene que ver con el rompimiento de la realidad, y eso es lo que une a los ocho cuentos de La linterna de los muertos (y otros cuentos fantásticos) que redita, ''corregido y aumentado", el Fondo de Cultura Económica (FCE). El libro se publicó por primera vez en 1988 y ahora incluye dos nuevos cuentos: ''El sueño de Simón'' y ''La fuente''.

Cuando terminé ese volumen de cuentos, en 1986, ''empecé a degenerar en novelista y me he alejado del cuento en condiciones no siempre voluntarias: simplemente me dediqué a hacer novelas y la novela lo habita a uno de un modo en el que se hace difícil meterse en otra narrativa".

En su trabajo, subraya, no hay un enfrentamiento entre la realidad y lo fantástico, género al que define como ''una irrupción de algo, de alguien, de una circunstancia, de un personaje, que parece no ser enteramente de este mundo, que parece no obedecer enteramente a las reglas normales de la percepción y de la convivencia humanas y que cambia o trastoca la vida de todos los demás.

''Esta irrupción de lo fantástico se da siempre en lo real, no sólo no hay contraposición sino que si no hubiera un sustrato realista dentro del relato fantástico no habría la posibilidad de brindar esta sorpresa que siempre es parte del género fantástico."

Pleito entre el cuentista y el novelista

Los cuentos de La linterna... ''transcurren en un lugar y en una época que pueden ser perfectamente identificables, inclusive hay personajes históricos con su nombre, pero ocurre algo sobrenatural. Trato de jugar con ese momento en que el curso normal de la realidad es más o menos roto, quebrado, aunque sea momentáneamente, por la irrupción de algo que no es explicable enteramente en términos racionales".

Lo fantástico, añade, es sinónimo de lo sobrenatural ''siempre y cuando lo sobrenatural no se identifique, como lo hace la tradición, con los fantasmas. Lo sobrenatural sería que alguien no sepa discernir si está dormido o despierto, si las cosas están ahí o están porque él las quiere ver; eso es lo que me parece suficientemente fantástico. Eso no requiere de un fantasma, de un vampiro o de una bruja o de estos seres que se suelen asociar a lo sobrenatural".

Este aspecto sobrenatural se puede encontrar también en sus novelas, un poco en La lotería de San Jorge y un mucho en El taller del tiempo.

Así, ''no hay ningún pleito entre el autor de novelas y el de literatura fantástica, sobre todo porque en términos generales hay pleito entre el cuentista que empecé siendo y el novelista que soy ahora. Más por decisión que por necesidad soy un cuentista que escribe novelas".

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.