Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 4 de junio de 2006 Num: 587


Portada
Presentación
Bazar de asombros
Para alejar la idea de la muerte
CARLOS ALFIERI
ENTREVISTA A KAZUO ISHIGURO
Nota útil sobre Bulgákov
JORGE BUSTAMANTE GARCíA
No hubo mujer más feliz que yo
ALEXANDR SCHUPLOV
Escribir antes que morir
OLGA NAUMOVA
Paul Schreber: en busca del lenguaje genial
ANDREAS KURZ
La senda del color
VLADY
Lo que el viento a Juárez
Mentiras transparentes
FELIPE GARRIDO

Columnas:
Enrique López Aguilar

Verónica Murguia

Angélica Abelleyra

Luis Tovar

Juan Domingo Argüelles

Noé Morales Muñoz


Directorio
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Alexandr Schuplov

No hubo mujer más feliz que yo*

Elena Sergeevna Bulgákova fue la compañera, el ángel de
la guarda de Mijaíl Bulgákov, y prototipo de la heroína
de su gran novela
El Maestro y Margarita.

El proyecto de la editorial Vagrius de publicar el Diario del Maestro y Margarita es único por su idea y realización. Los diarios de Mijail Bulgákov y Elena Sergeevna se escribieron en un tiempo que no favorecía semejante tipo de apuntes. Se llevaba a cabo una lucha con los "enemigos del pueblo", contra quienes se había desencadenado una redada. Era peligroso confiar sus pensamientos incluso al papel. Y Bulgákov, día con día, se asemejaba al preso de conciencia sin derecho a tener correspondencia. No lo privaron del derecho de llevar un diario, pero ya en 1926 los diarios de Bulgákov y el manuscrito de "Corazón de perro" le habían sido confiscados.

El diario de Elena Bulgákova era un documento de otro género, donde ella anotaba todas las palabras, reflexiones y acciones de la persona amada. Margarita asumió sobre sí la función de Ekerman, que se convirtió en el comentarista de la vida de Goethe. Ella llevó su diario por siete años, hasta 1940, y a finales de los cincuenta decidió prepararlo para su publicación, mediante un proceso de reescritura, corrección y puntualización de detalles. Sobre el amor del Maestro hacia Margarita se narra en la gran novela. Sobre el amor de Margarita hacia el Maestro se cuenta en el diario de Elena Sergeevna: "Eran frecuentes los momentos negros, realmente terribles, no de tristeza, sino de horror ante la vida literaria infortunada; pero si ustedes me dijeran que nosotros, que yo tuve una vida trágica, yo les respondería que no, ni por un segundo! Fue la vida más clara que puede uno elegir, la más feliz. No hubo mujer más feliz, como lo fui yo."

Los investigadores durante mucho tiempo buscaron la explicación de qué fue lo que despertó la atención de Stalin hacia Bulgákov (el Politburó del Comité Central del Partido tomó resoluciones en siete ocasiones sobre la obra de Bulgákov!). En las coordenadas de la crítica político-literaria la modesta figura de Margarita quedaba relegada a un segundo o tercer plano. Pero precisamente el Maestro le dijo a su Margarita estas palabras sabias: "Todo el mundo estaba contra mí y yo estaba solo. Ahora estamos juntos y ya no le temo a nada."

Sin embargo, había miedo. Las noticias eran siniestras: la repentina muerte de Ordzhonikidze, en París moría Zamiatin, amigo cercano de Bulgákov; la muerte de Ilya Ilf, los sharikov empezaban a aniquilar a los shvonder "Estamos absolutamente solos —escribe en su diario Elena Sergeevna—. Nuestra situación es espantosa." Este miedo y, al mismo tiempo, un indestructible deseo de vivir y amar, se reflejaba en las líneas de su diario. Ahí también nos enteramos cómo se desarrollaron las relaciones entre Bulgákov y Gorki, quien seguía atentamente el trabajo creador del autor de "Corazón de perro"; y de la historia de la carta de Bulgákov a Stalin en defensa de Erdman; y del encuentro del nuevo año con la representación de algunas escenas de Almas muertas escritas por Bulgákov para una función casera. Pero el centro de los apuntes es él, el Maestro.

He aquí algunos de los apuntes del diario:

12 de octubre de 1934: Mijail Afanasievich se siente mal de los nervios. Temor al espacio, a la soledad. Piensa si sería bueno someterse a hipnosis.

17 de octubre de 1934: En la tarde vino Ajmátova. La trajo Pilniak de Leningrado en su automóvil. Nos contó sobre la amarga suerte de Mandelstam. Hablamos de Pasternak.

29 de noviembre de 1934: "Ayer, en la representación de Los Turbin, estuvo Stalin, Kirov y Zhdánov. Fue lo que me dijeron en el teatro. Yanshin comentó que la función salió muy bien y que el secretario general aplaudió mucho al final del espectáculo.

10 de marzo: Otra vez donde Stanislavski. En la pequeña sala de ópera en la calle Leontievski. Stanislavski tomó por la manga del traje a Bulgákov y le dijo: ‘A sted hay que apapacharlo." Por lo visto ya le habían informado que Bulgákov se había enojado por su análisis ante los actores. Durante tres horas discutieron.

13 de mayo: Ensayo general de Iván Vasílevich, sin público… Hacia el final de la pieza, sin quitarse el abrigo, y con una gorra y un portafolio entre las manos, entró a la sala Furer un fulano del Comité del Partido. De inmediato, la pieza fue prohibida.

1 de enero de 1940: Serenamente, al calor de unas velas, recibimos el año nuevo: Ermolinski con un trago de vodka en las manos, Seriozha y yo con vino blanco y Misha con su medicina preparada. Hicimos un espantapájaros con la cabeza calva, que representaba la enfermedad de Misha, y Seriozha, por sorteo, lo fusiló.

10 de marzo de 1940: A las 16:39 murió Misha.

"Lo que quiere la mujer, lo quiere Dios." Su dios era el Maestro.

*Artículo publicado en la Gaceta Rusa, el 6 de noviembre de 2003.

Traducción de Jorge Bustamante García

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