Usted está aquí: martes 2 de mayo de 2006 Economist Intelligence Unit La región en resumen

La región en resumen

Se pronostica que el PIB de la región alcance un promedio de 4.2% en 2006 y baje a 3.5% en 2007. Según estándares globales, este ritmo resulta modesto pero es alto comparado con el crecimiento de la región en la última década. Los países de Sudamérica continuarán entre los principales beneficiarios de la fuerte demanda asiática de productos no derivados del petróleo, de la continua demanda estadunidense de manufacturas, así como de los altos precios de muchos productos. La demanda nacional continuará desempeñando un papel cada vez más importante en la región, con ingresos reales impulsados por una inflación más baja y por los beneficios que tanto para las inversiones como para el consumo privado traerá la expansión desde una base baja de créditos bancarios. Las condiciones para el financiamiento internacional se vuelven más duras, pero no parecen representar un obstáculo serio para las perspectivas de crecimiento económico de la región. Los avances en las políticas durante la década pasada han aumentado la confianza crediticia en la región, al recortar los déficit fiscales y reducir las deudas externas. La mayor parte de los países operan bajo regímenes flexibles de tipo de cambio y han acumulado un colchón significativo de reservas en divisas extranjeras. De la misma manera, los sistemas financieros, que hasta hace poco se enfocaban principalmente en préstamos al sector público, han desarrollado mejores sistemas de riesgos crediticios.

Sin embargo, la debilidad estructural persiste y deprimirá el comportamiento de América Latina en comparación con otras regiones emergentes. Aunque los índices de inversión han aumentado, permanecen bajos. En muchos países, los trámites para abrir un negocio son engorrosos y complejos, y muchas legislaciones laborales latinoamericanas continúan siendo altamente protectoras con las prácticas laborales informales y bajos niveles de capacitación. Esto, a su vez, limitó las ganancias y, por lo tanto, la demanda de los consumidores. Además, aunque las vulnerabilidades externas de AL han disminuido en años recientes, la región se caracteriza por sus desequilibrios fiscales y la alta carga de deuda externa. La deuda pública total continúa siendo relativamente voluminosa, e incluye a dos de las más importantes economías de la región: Brasil y Argentina. El pronóstico de EIU se basa en que ninguna de las grandes economías de la región experimenta dificultades financieras como resultado de una reducción en el riesgo entre los inversionistas en la medida en la que las tasas de interés en EU aumentan. Aunque EIU no prevé problemas importantes en ninguno de los grandes mercados, considera prematuro descartar de manera total los riesgos. La región está todavía expuesta a la demanda externa y podría sufrir por cualquier baja aguda de la demanda china o estadunidense.

 
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