Usted está aquí: miércoles 12 de abril de 2006 Sociedad y Justicia Con mal de Parkinson, una de cada 50 personas mayores de 80 años

Procedimiento del Ciren de Cuba permite la recuperación en 90 por ciento

Con mal de Parkinson, una de cada 50 personas mayores de 80 años

En el ISSSTE se practica desde 2003 técnica quirúrgica que reduce 50 por ciento los síntomas

ANGELES CRUZ MARTINEZ

Descrito por primera vez en 1817, el mal de Parkinson representa un reto para la ciencia médica, pues se carece todavía de una prueba específica para el diagnóstico del trastorno que en México puede afectar a una de cada 40 personas.

Sus causas se desconocen y, aunque los especialistas ya han podido determinar que las alteraciones sicomotoras se deben a la deficiente producción de dopamina en el cerebro, los tratamientos médicos disponibles sólo tienen beneficios temporales.

En algunas instituciones de salud, como el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), se practica desde 2003 una técnica quirúrgica para implantar neuroestimuladores profundos, con la cual 11 personas han logrado una mejoría de 50 por ciento en la reducción de los síntomas del mal de Parkinson.

Manuel Hernández Salazar, jefe de Enseñanza e Investigación de la coordinación de Servicios Modulares del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE, explicó que al colocar los aparatos disminuyen el temblor, la rigidez del cuerpo y los movimientos incontrolables, problemas que presentaban la mayoría de los pacientes, quienes además tomaban altas dosis de medicamentos.

La técnica, sin embargo, tiene como limitante que sólo se puede practicar a personas entre 35 y 45 años de edad, debido a que cuando el mal se encuentra en grados muy avanzados ofrece pocas posibilidades de curación y el implante no funciona de manera eficaz.

A escala mundial, el mal de Parkinson afecta a uno de cada 100 individuos mayores de 65 años de edad y a uno de cada 50 mayores de 80 años. En estos grupos de edad se reporta la más alta prevalencia de este proceso degenerativo del sistema nervioso central. También se sabe que no es contagioso ni hereditario en la generalidad de los casos.

Diversas personalidades han sido presas del trastorno, entre ellas el papa Juan Pablo II y el boxeador Mohamed Alí.

Rodolfo Ondarza Rivera, médico del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez, comentó que el procedimiento quirúrgico también se realiza en esta institución y en el Hospital General de México. Es un método de invasión mínima del área de cirugía estereotáctica y funcional, guiada por computadora, a través de la cual se interrumpen los circuitos anormales o se introducen electrodos, conectados a un marcapasos generador de pulsos.

El especialista resaltó la necesidad de proporcionar a los afectados un tratamiento continuo e integral que incluya rehabilitación física para disminuir los síntomas y mejorar la capacidad de mantener una actividad adecuada.

Procedimientos de este tipo no existen en México, pero sí en el Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren) de Cuba. Bajo la premisa de que el cerebro tiene la capacidad de restablecer parte de las funciones perdidas, se lleva a cabo la rehabilitación de las personas.

Los científicos cubanos han demostrado la neuroplasticidad del cerebro, es decir, la existencia de zonas vecinas a las afectadas o muertas a causa de padecimientos como el mal de Parkinson, que pueden asumir algunas de las capacidades neurológicas perdidas mediante un entrenamiento intenso y la participación de un equipo multidisciplinario.

Con este método, los pacientes logran una recuperación de 90 por ciento. En jornadas de siete horas diarias de lunes a viernes, y tres horas y media los sábados, y con el apoyo de un equipo médico multidisciplinario y el sistema de entrenamiento deportivo de la isla, las personas afectadas por el Parkinson y otros males como Alzheimer, lesiones de la médula espinal y otras afecciones causantes de invalidez, recuperan movilidad, control de sus movimientos e inclusive habilidades que les permiten mantenerse como seres independientes.

En el Ciren también se practican neurocirugías, con una efectividad de 70 por ciento en la reducción de daños al sistema nervioso central. Con la técnica conocida como subtalamotomía, los expertos adecuan el núcleo subtalámico y restauran el equilibrio entre las neuronas.

 
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