Usted está aquí: viernes 17 de marzo de 2006 Opinión CIUDAD PERDIDA

CIUDAD PERDIDA

Miguel Angel Velázquez

Eumex-ombudsman, entre causalidades y fantasías

Ciudadanos sin derechos humanos

El poder de la gente

POCOS, DEBERIAMOS decir casi nadie, salvo aquellos cuyos intereses están lejos de ser los de la ciudadanía en general, han dejado de lado la actuación del presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Emilio Alvarez Icaza, en el conflicto de la empresa de capital extranjero Eumex, el gobierno local y los habitantes de las colonias del poniente de la ciudad.

PARECE UN mal entendido, un asunto de teléfono descompuesto, pero no. No hay casualidades, más bien son las causalidades. Y es que no es fortuito que el encargado de defender los derechos humanos de los capitalinos, quien prometió ayuda y apoyo al candidato del PAN a la Presidencia de la República, favorezca decidida y fervientemente a una empresa cuya defensa legal está en manos de otro panista, Fauzi Handam, socio de Diego Fernández de Cevallos. No hay casualidad.

DE CUALQUIER modo, no sería grave que el servidor tuviera las preferencias políticas que mejor acomoden a su pensar, eso sería lo de menos, lo grave es que para sostener a la empresa asesorada por los panistas vaya en contra de mucha gente, que lo único que clama es justicia, que para Emilio Alvarez Icaza nada tiene que ver con sus derechos humanos.

Y ES que eso es lo más importante: los vecinos, la gente que se niega a seguir siendo explotada por una empresa a la que se le combate por sus acciones, que, como todo el mundo reconoce, podrían ser delictivas y esperaba, desde todas las formas, el apoyo y no el ataque de quien se supone su defensor.

FACIL SERIA, desde aquí, unir a los dichos de siempre otra opinión más en la que se repitiera el lugar común usado en contra de la CDHDF: "defiende a los rateros", referido, desde luego, a otros asuntos, pero queda, cuando menos, ese sabor de boca indicativo para la gente de que algo extraño sucedió con Alvarez Icaza.

ES LA empresa Eumex la que pidió que la CDHDF defendiera a sus trabajadores, no los trabajadores que bajo la orden de los empresarios parecen haber cometido actos de ilegalidad y que, por ello, fueron detenidos por la autoridad. Así que pronto el organismo acudió al llamado de los empresarios que, a fin de cuentas, pretenden la protección, o mejor, la impunidad que les brinde la CDHDF.

PERO NO, hay mar de fondo en el asunto y eso es lo que ahora se discute. Viviendo en foxilandia todo lo que resulte real, lo que descubra y desenmascare a los cómplices del partido que gobierna el país, y a los que desean, con fervor, que la misma forma de gobierno, continúe, parece fantasía.

ASI HAN sucedido casi seis años, más de 20, para ser exactos, si contamos todo el periodo neoliberal, negando una y otra vez lo real, para proteger los intereses de unos cuantos. A esos intereses se subordinan, sin discusión, los devotos de los derechos de la empresa.

EN EL panismo, una sucursal de foxilandia, la voz de la gente no se escucha, las razones, cualesquiera que éstas sean y pongan en jaque a una empresa, no existen. Esa es la doctrina azul que hemos padecido.

PERO A fin de cuentas es la gente la que condena, la que pone calificativos a un funcionario, aunque su cargo se haya dado entre acuerdos de sótano.

EN FIN, sólo con la misma consigna que no dice que en México se ha reducido el número de pobres, que este país no se ha endeudado, aunque lo hayan vendido en casi toda su riqueza, que cada día hay más empleos y que Eumex es víctima del gobierno y su gente, a los que ha explotado durante casi una década, se puede explicar que a la realidad, pesada y clara, se le llame, simplemente, fantasía. Ni modo.

[email protected] * [email protected]

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.