Usted está aquí: miércoles 8 de marzo de 2006 Espectáculos Murió Alí Farka Touré, reconocido como el hombre del blues africano

Eslabón fundamental para que Occidente conociera el wolrd music: Raúl de la Rosa

Murió Alí Farka Touré, reconocido como el hombre del blues africano

Se consagró en 1994 con la producción Walking Timbuktú, que grabó al lado de Ry Cooder

"Canté temas sobre el trabajo, la educación y la paz; mi música es auténticamente Malí", decía

JUAN JOSE OLIVARES Y AFP

Ampliar la imagen Las radios de Bamako, capital de Malí, interrumpieron este martes sus transmisiones habituales para rendir tributo a Farka Touré Foto: Ap

El músico maliense Alí Farka Touré, una de las figuras más destacadas del comercialmente llamado world music, falleció el martes en su domicilio de Bamako (capital de Mali) a los 67 años y será sepultado este miércoles en Niafunké, anunció la fundación que lleva su nombre.

El guitarrista, quien vivía en esta última ciudad (al norte de ese país), donde explotaba una granja de 350 hectáreas, se consagró internacional en 1994 con el disco Walking Timbuktú, que grabó junto al guitarrista californiano Ry Cooder, conocido en el mundo por el filme Buena Vista Social Club, del alemán Wim Wenders.

Touré padecía cáncer y estaba paralizado desde hace algunos meses. Fue autor de unos 15 discos con títulos exitosos, como Niafunké, Soko, Tibarma y Ali Audí. Se le reconoce por haber renovado el sonido de la guitarra eléctrica gracias a una ejecución sonora dulce, a veces cercana al trance.

El cantante de blues del Sahel, perteneciente a la etnia songhai, era conocido como el John Lee Hoocker de Malí, en homenaje al cantante del Mississippi. Para reiterar que las raíces de esa música estaban en Africa, decía: "él tiene las hojas y las ramas; nosotros tenemos el tronco y el árbol".

Seductor de Occidente

Alí Farka Touré sedujo a una parte del público occidental desde que comenzó a grabar, en 1987, para el sello disquero británico World Circuit.

"Yo canté temas relacionados con el trabajo, la educación y la paz. Mi música es auténticamente Malí, africana", afirmaba, sin comprender por qué algunos "imitan a Occidente cuando nuestra música es tan rica".

Para rendirle homenaje, las radios en Bamako interrumpieron hoy sus emisiones habituales para transmitir temas de Farka Touré, conocidos popularmente como Mali blues.

Touré adquirió prestigio global luego de que el disco grabado con Cooder obtuvo dos premios Grammy, en 1994.

El artista tocaba tradicionales instrumentos de cuerdas y se inspiraba en músicos de blues y soul estadunidenses, como John Lee Hooker o Ray Charles.
No se conoce la fecha de su nacimiento, pero se calcula que tenía 67 años al momento de su muerte. El devoto musulmán, conocido como el hombre del blues de Africa, será sepultado el miércoles en su tierra natal, indicaron las autoridades.

El crítico musical, especializado en blues, Raúl de la Rosa, aseguró que Alí Farka "fue un eslabón importante para que el mundo occidental entendiera todo esto que se conoce como world music.

"Gracias a él -y a otros- fue posible esto, sobre todo por su disco Walking Timbuktú, en el que demostró maestría y talento.

"También mostró la música tradicional africana y toda esa raíz junto con su propia búsqueda. Todo con respeto y afán de mantener sus raíces, sin dejar de integrarse en el proyecto. Nunca negó esas raíces porque siempre vivió en su pueblo, al lado del río Níger. Siempre demostró humildad con músicos."

El diario The Independent informó recientemente de la edición del disco En el corazón de la luna (con Toumani Diabaté), premiado con un Grammy este año, con el que "abrieron una caja de tesoros para revelar algunas de las improvisaciones más finas que jamás puedan escucharse, con una interpretación casi sobrenatural".

Alí Farka no provenía de una tradición griot, pero sí de un linaje noble que se ha enfocado a recitar hechos notables y proverbios. Se consideraba hijo del río (del Níger) y campesino (en la tradición musulmana se cree que en el río hay un mundo de espíritus). Fue el décimo hijo y el único que sobrevivió.

No recibió educación formal y el cultivo de la tierra absorbió su niñez. Luego fue aprendiz de sastre, chofer y mecánico, pero la música lo hipnotizaba, sobre todo la que se tocaba en ceremonias espirituales, en las que se utilizaban instrumentos como el djerkel (guitarra de un cuerda), el njarka (el violín de un cuerda) o el n'goni (laúd de cuatro cuerdas).

A los 12 años aprendió a tocar su primer instrumento, el djerkel (que más tarde regalaría al músico y productor estaunidense Ry Cooder). Aprendió siete lenguas malienses y a dominar al n' goni, el njarka y la flauta de bambú. "Necesitaba conocer la música y amarla a través de los héroes fallecidos y los que siguen vivos en esta tierra", asegura Alí.

En 1956 asistió a un espectáculo en el que escuchó al guitarrista Keita Fodeba. "Juré tocar guitarra; no la conocía, pero me gustaba mucho. Sentí que podía volcarme en ella."

Comenzó a tocar guitarras prestadas y encontró que era fácil traducir la técnica de los instrumentos tradicionales a la guitarra occidental. En un viaje a Bulgaria se compró una.

Alí fue uno de los primeros artistas malienses, luego de la independencia de Francia, en ser comercializado, y uno de los primeros también en ser considerados parte de la música global.

 
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