Usted está aquí: sábado 4 de febrero de 2006 Política EU ha incumplido convenios migratorios: INM

Exige el comisionado Pablo Tores que el país vecino detenga a polleros sin repatriarlos

EU ha incumplido convenios migratorios: INM

FABIOLA MARTINEZ

El comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Pablo Torres Salmerón, señaló que las autoridades de Estados Unidos han incumplido convenios bilaterales en esta materia, particularmente lo relativo a intercambio de información policiaca.

Ante las críticas del embajador de Estados Unidos en México, Tony Garza -de que las autoridades locales mantienen un control poco eficiente de su frontera norte-, el titular del INM advirtió que los nueve convenios firmados con el gobierno de Washington señalan las mismas obligaciones y derechos para ambos.

"El hecho de que entren migrantes mexicanos en Estados Unidos, pese a todos los recursos con los que cuenta la Patrulla Fronteriza (unos 3 mil millones de dólares al año y 18 mil agentes), además de toda la seguridad interna que han volcado en la frontera, indica que (ellos) no son eficientes o que sus métodos no son los adecuados", dijo.

Por lo pronto, el funcionario informó que debido a las "fallas" e "incumplimientos" en los programas bilaterales, pero sobre todo ante la posibilidad de que el Senado estadunidense apruebe el endurecimiento de las condiciones en la frontera, el gobierno mexicano ha tomado también sus previsiones "en caso de que la situación empeore".

El gobierno mexicano ha solicitado a Washington datos sobre la identidad de los connacionales repatriados, a fin de ubicar y procesar jurídicamente -por esta vía- a los traficantes de personas, los polleros. Incluso, comentó Torres Salmerón, para exigirle al gobierno estadunidense que los detengan en su territorio, en lugar de sólo repatriarlos.

Cálculos del INM señalan que en su intento por alcanzar el sueño americano, un migrante cruza, en promedio, tres o cuatro veces la línea fronteriza. Tras ello, logra su objetivo o es repatriado y no vuelve a intentarlo. Sin embargo, hay mexicanos que registran en un año "decenas" de cruces, de ahí que se presuma que sean traficantes.

El objetivo del gobierno mexicano es contar con la información y compararla con las denuncias verbales acerca de la identidad de quienes han sido reconocidos -por los afectados- como las personas a las que dieron dinero por trasladarlos. En el cruce de esa información, explicó, podría entregarse la denuncia a la Procuraduría General de la República.

-Acerca de esa solicitud de información, ¿qué les ha respondido Estados Unidos?

-No ha habido respuesta.

-¿A esas fallas de las autoridades migratorias estadunidenses hizo referencia?

-Sí. Hay una falla grave de ellos porque ¡cómo me reclaman que yo tengo los traficantes si (cuando están en su jurisdicción) no los detienen! Técnicamente, en las áreas de inteligencia, no es claro cuando una persona es traficante de personas, pero ¡hombre, un indocumentado no anda yendo y viniendo!

Problema permanente

La línea divisoria entre México y Estados Unidos tiene casi 3 mil 200 kilómetros de longitud. Cifras oficiales señalan que cada año se registran, por lo menos, 1.1 millones de cruces. Esa franja se ha convertido en problema permanente porque hasta ahí pueden llegar los 400 mil mexicanos que salen cada año rumbo al vecino país y otros tantos centroamericanos que logran traspasar la vigilancia mexicana para llegar a la frontera con Estados Unidos.

Para atender todo ese flujo migratorio, el INM cuenta este año con poco menos de mil millones de pesos como presupuesto ordinario (100 millones más que en 2005), así como 850 millones -canalizados directamente por la Secretaría de Hacienda- producto del impuesto que se cobra a los extranjeros que ingresan legalmente al país, conocido como DNI (Derecho de No Inmigrante).

En entrevista con La Jornada, el comisionado admitió los aciertos y fallas del organismo a su cargo, dependiente de la Secretaría de Gobernación. Por ejemplo, cuenta con mil 800 agentes y, por ahora, no hay la intención de solicitar más plazas, aun cuando el flujo de extranjeros (con y sin documentos) que pasan por nuestro país crece cada día.

De hecho, precisa que en las entradas de inmigrantes el control es de 80 por ciento, principalmente en los aeropuertos, mientras que persisten los métodos antiguos de verificación de aquellos que llegan a México por mar o por tierra.

Reconoce que no se han podido erradicar los casos de corrupción (en lo que va de la administración se ha dado de baja a 185 agentes migratorios), aunque -afirma- ello no constituye una situación generalizada.

Sin embargo, ante las constantes críticas del gobierno de George W. Bush, el comisionado del INM responde que no pueden hacer juicios generales respecto a la eficiencia o no del control fronterizo.

Lo anterior porque, en principio, funcionan "ocho o nueve" programas bilaterales como la repatriación ordenada de adultos, de menores, así como de sistematización de procesos de verificación, algunos de carácter regional, pero sobre todo "porque la responsabilidad es compartida".

Al gobierno de Estados Unidos, agregó, le interesa fundamentalmente la seguridad y al mexicano el buen trato a los migrantes. "(Ambos países) fallamos en algunas cosas. Ambos lados. Yo no diría que fallamos más unos que otros", expresó.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.