Usted está aquí: lunes 30 de enero de 2006 Capital Existen evidencias de que custodios propiciaron fuga

Las diligencias ministeriales así lo confirman: Bátiz

Existen evidencias de que custodios propiciaron fuga

Contradicciones sobre la desaparición de Rubén Palacios

ERIKA DUARTE

Ampliar la imagen El procurador general de Justicia del Distrito Federal, Bernardo Bátiz Vázquez, encabezó ayer la conferencia matutina, en el edificio de gobierno Foto: Jesús Villaseca

El titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), Bernardo Bátiz Vázquez, informó que ya fueron consignados en el Reclusorio Preventivo Norte los tres custodios que trasladaron al secuestrador Rubén Palacios Rodríguez de la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla al Hospital Xoco, para una presunta revisión médica, en cuyo trayecto se fugó el viernes pasado.

El funcionario indicó que las diligencias ministeriales arrojaron evidencias que permitieron establecer la probable participación de los celadores Jorge Gerardo Mendiola Rodríguez, Humberto Velázquez Hernández y Eduardo Esparza Venegas, para que el lugarteniente de la banda de secuestradores Los Caletri evadiera la acción de la justicia.

Durante la conferencia de prensa matutina, en calidad de vocero del gobierno capitalino, Bátiz Vázquez reveló las irregularidades durante la fuga del reo, entre ellas, explicó, los vehículos de traslado cuentan con condiciones de máxima seguridad, entre ellas una caja de carga separada de la parte del chofer y su ayudante, la cual consta de dos secciones, una donde llevan al detenido y otra donde deben de ir, por lo menos, dos custodios y que, en este caso, iba vacío, precisó el procurador.

Además, indicó, para que saliera Palacios Rodríguez del vehículo fue necesario abrir las dos puertas, acción que no es posible realizar por dentro, y se requiere al menos una palanca de fierro.

"Es prácticamente imposible que se hayan dado todos estos hechos: abrir dos de las puertas, forzar un candado muy fuerte, que no se puede hacer con un alambrito, sino que debió ser un instrumento voluminoso, sin que se hayan dado cuenta ellos (los custodios)", cuestionó Bátiz.

Agregó que las declaraciones de los inculpados son "contradictorias y no tienen lógica", pues mientras uno refiere que el trayecto del penal al hospital duró dos horas, otro señala que se realizó en la mitad del tiempo.

De acuerdo con las declaraciones de los tres custodios, al llegar al nosocomio e intentar bajarlo, éste ya no estaba, y no dan mayores explicaciones al respecto. Sin embargo, para que Palacios Rodríguez -considerado de alta peligrosidad y quien purgaba una condena de 23 años y 10 meses de prisión por el delito de privación ilegal de la libertad- escapara era necesario abrir la puerta o no cerrarla desde un principio.

"Los custodios no son susceptibles de amenazas, más bien, si es que tuvieron alguna responsabilidad, es porque se hicieron cómplices o quisieron ayudarlo", afirmó el funcionario capitalino.

Corresponderá a un juez penal del Reclusorio Norte determinar el grado de responsabilidad de los vigilantes. Por su parte, la policía judicial del Distrito Federal investiga a los agentes que pudieron propiciar la fuga del secuestrador, desde el personal que autorizó su traslado, ya que la supuesta lesión que presentaba en la rodilla se debía a golpes y no a un arma; además, en el penal existe el personal médico y los instrumentos necesarios para una valoración, indicó Bátiz Vázquez.

 
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