Usted está aquí: viernes 13 de enero de 2006 Espectáculos El porvenir del cine, en la resistencia a la invasión cultural de Hollywood: Carrière

El guionista francés, invitado de honor del Festival Internacional de Cine Contemporáneo

El porvenir del cine, en la resistencia a la invasión cultural de Hollywood: Carrière

Filmar películas con raíces, dirigidas al público local, forma de romper la homogeneidad, dice

Indispensable, que los gobiernos reconozcan que es un arte y que debe ser defendido, explica

JUAN JOSE OLIVARES

Guionista de Luis Buñuel durante 20 años y de otros grandes realizadores, como Milos Forman, Volker Schlöndorff, Andrzej Wajda, por mencionar algunos; compañero de camino del también director teatral inglés Peter Brook; adaptador de grandes obras literarias para el cine o la televisión, y director de la Fundación Europea de Profesiones de la Imagen y del Sonido, el francés Jean-Claude Carrière será el invitado de honor de la próxima edición del Festival Internacional de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México (FICCO), donde ofrecerá un taller de guión para jóvenes cineastas, además de presentar uno de sus recientes filmes: Taking off, que escribió con Milos Forman.

Por el teléfono se escucha la lúcida voz de quien, a sus 74 años, ha visto las transformaciones de medio siglo en el séptimo arte: "El porvenir del cine es la resistencia local ante la invasión estadunidense. No se debe competir con la producción hollywoodense, sería imbécil. La única manera de hacer algo diferente es filmar cine de calidad, con raíces, destinado a un público local. Es la guerra entre la variedad de la cultura y la uniformidad de la economía. Una cultura uniformizada no tiene sentido, una economía uniformizada, sí. Es importante para cada país hacer su cine para reflejarse, pero también es que cada gobierno reconozca que el cine es un arte, y que considere que éste debe ser defendido."

Carrière habla de la globalización mediante del cine que quiere imponer Hollywood: "Hay que resistir a ver la realidad de manera uniforme y universal: es el deber de la cultura. Que la globalización de la economía no corresponda a la globalización de la cultura. Hay muchos países que la defienden a través del cine; por ejemplo, Irán, con una población de 60 millones de personas, produce casi 80 filmes al año. Al menos 10 de éstos van por todo el mundo, pese a tener censura religiosa y política tremendas. No hay razón de México para renunciar."

Cambios en el séptimo arte

El experimentado guionista comenta sobre los recientes cambios que ha vivido el séptimo arte: "Depende de los países. Por ejemplo en Francia el cine tenía mucha importancia en los años 60 y 70, desde un punto de vista cultural. Era imposible ser una persona cultivada sin conocer todo sobre (Federico) Fellini, (Ingmar) Bergman o (Akira) Kurosawa. Ahora, en Francia tiene menos importancia cultural, pero ha evolucionado mucho. Los grandes maestros han desaparecido. El cine de la televisión tiene una penetración en los pueblos que es muy difícil de evaluar. La escritura misma de los guiones ha cambiado mucho en los pasados 40 años. El cine que me interesa (no hablo del cine masticado) es el de Abbas Kiarostami, Wong Kar-wai, es diferente al de los años 60 y 70, es más alusivo, mucho más elíptico que el explicativo y realista de los 60 y 70."

El francés es autor de guión de las cintas Diario de una mucama, Bella de día, Ese oscuro objeto del deseo (de Luis Buñuel), El tambor de hojalata (adaptación de la obra de Günter Grass), Danton (de Andrzej Wajda), La insoportable levedad del ser (adaptación de la obra de Milan Kundera) y Cyrano de Bergerac (de Jean-Paul Rappeneau), entre otras.

Me interesa sólo el cine de autor

El cineasta dice que sólo el cine de autor le interesa: "El hollywoodense no lo veo de ninguna manera, no me interesa; estoy interesado por el otro cine, el de autor, el que quiere decir algo nuevo. No lo veo porque destruye la identidad cultural de todos los países. El fenómeno del cine estadunidense es económico, no artístico."

Insiste en que es una obligación de los gobiernos difundir su culturas a través de este arte. "La única forma de mantener un cine interesante, de identidad profunda, es vincular el cine con las necesidades políticas. Cualquier país que no presente su imagen, sus historias, sus problemas, sus personajes al resto del mundo, morirá."

No obstante reconoce que en Hollywood le han comprado sus historias para hacer remakes. "De vez en cuando hay que tomar dinero de Estados Unidos, donde hay que mencionar también que hay cine interesante. Es un gran país de cine, lo que no me gusta es la forma uniformizada que presenta."

Comenta sobre su experiencia de 20 años con Luis Buñuel: "Era una relación de trabajo y de familia. Trabajar con él era vivir con él, compartir todos los momentos. Comimos los dos solos más de 2 mil veces, lo que ni muchas parejas de casados. Todo el trabajo se concentraba en el guión, sin amigos, sin mujeres, y la pasamos mucho en un balneario de Michoacán. Buñuel era un hombre de imaginación surrealista, era su primera cualidad. No tenía límites; al mismo tiempo tenía un sentido estricto de la construcción de una historia, sabía cuándo una escena corría el riesgo de ser aburrida."

Respecto del taller de guión, afirma: "Es un intercambio, no es taller, espero compartir un poco de mi experiencia con los cineastas mexicanos y viceversa. No es un curso dado por un maestro, es una labor común, imaginar una situación y trabajar a partir de eso. No es una lección, claro que de vez en cuando hay que hablar de las experiencias."

La página www.ficco.com.mx y el correo [email protected] están disponibles para más información del festival, que se realizará del 21 de febrero al 5 de marzo.

 
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